Cómo organizar tu casa (y tu vida) con el método Konmari

¿No crees que sería genial poder organizar tu casa y que, a la vez, tu vida también empezase a estar en orden? Pues ahora puedes conseguirlo gracias al método Konmari.

Desde que lo descubrí y decidí aplicarlo en mi casa, mi vida ha cambiado totalmente. Por eso aquí quiero mostrarte cómo puedes aplicar este sistema de una forma fácil hoy mismo para que tú también mejores la tuya llevando una vida más simple.

 

 

¿Qué encontrarás en este artículo?

 

¿Qué es el método Konmari?

El método Konmari es un sistema de organización que como base principal trata de eliminar todo lo que ya no necesitas. Aunque es más que nada para organizar, también tiene el propósito de que busques y encuentres lo que te hace feliz.

Nunca he sido la persona más organizada, pero todos hemos escuchado más de mil veces en nuestra vida que para que te vaya bien en los estudios, el trabajo y la vida en general, necesitas saber planificarte.

Aquí es donde entra el método Konmari, el cual contrario a lo que yo pensaba todo el tiempo, no se trata de simplemente organizar lo que está en cada lugar o ser un poco más ordenado en las cosas materiales.

Se trata de que tu vida en sí, horarios, objetos, la forma en la que haces las cosas, todo debe llevar cierto orden, pero la pregunta es: ¿cómo haces eso?

Marie Kondo, la creadora de este método, te da un mensaje principal con lo que debes mentalizarte al comenzar: elimina todo lo que no necesitas, no te hace feliz y mantén sólo lo que realmente amas y en el lugar adecuado.

En su momento y la primera vez que leas esa idea, lo más posible es que te pase como a mí, no la entendí casi en absoluto.

En especial porque no es fácil despertar un día y simplemente comenzar a deshacerte de todo lo que no es necesario, cuando en su momento crees que sí.

Para mí no fue nada fácil comenzar a organizar mi vida y eliminar todos esos factores que resultaban estresantes y sólo me llevaban al camino de la infelicidad y el poco éxito por no ser organizada.

Todo se trata de hacerte preguntas como “¿cuándo?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿con quién? y ¿en qué orden?”.

Y por supuesto, una vez encuentras las respuestas correctas como yo, tu punto de vista sobre organizar tu casa y tu vida cambiará totalmente y verás que es más fácil desprenderse de lo que no aporta nada, de lo que pensabas.

El método Konmari te ayudará a entender que el orden es bienestar.

 

 

Cómo ordenar tu casa y tu vida con el método Konmari

Para conseguir orden en tu casa y tu vida con este método, necesitas primero tener un lugar para cada cosa y recuerda que debes desechar antes de guardar.

No te quedes con las cosas sólo porque sí y mucho menos te conformes con algo sólo porque es cómodo pero no te hace feliz.

Tanto en tu casa como en tu vida, hay demasiadas cosas que organizar y la razón principal por la que tienes todo fuera de lugar y el máximo desastre posible, es porque no le has asignado su lugar a cada una de esas cosas.

Cuando comencé a aplicar este método, para mí fue bastante complicado tener que buscarle un lugar a cada pequeña cosa que tenía, mantenerlas en ese lugar era aún más difícil y casi me dan “tics” en el ojo.

Sin embargo, cuando te tomas varias horas del día en ello y comienzas a ver cómo todo toma forma por la organización que estás creando, te da un bienestar instantáneo.

Lo que te debes estar preguntando, es cómo conseguir ese lugar a cada pequeña cosa en tu casa.

No tienes que darle demasiadas vueltas, yo lo hice al inicio, pero el método Konmari te lo pone muy simple, por ejemplo, los zapatos en la zapatera.

Todo va en los lugares que de alguna forma, ya están asignados pero no los tienes allí. Es un paso bastante simple cuando lo ves de esta forma.

Ahora, ¿por qué es tan importante?

Porque todo necesita un sitio al cual devolverlo una vez que lo hayas utilizado. Es como cuando dejas tu cepillo de dientes en el vaso del baño o tu toalla al lado de la ducha mientras estás tomando una.

Que cada cosa tenga su sitio te hará sentir obligado a que debe ser devuelto a ese lugar cuando hayas acabado lo que hacías con él.

Lo más complicado comienza ahora, lo cual es eliminar o deshacerte de todo lo que te ocupa espacio tanto en tu casa como en tu vida.

Aunque le hayas dado su sitio a cada cosa, te encontrarás con que no tienes espacio o hay algunas que ni siquiera caben en el lugar asignado.

Todos tenemos mucho más de lo que necesitamos y créeme que me di cuenta de ello fácilmente cuando no podía guardar todos mis bolsos y carteras en el armario que les correspondía.

Entonces, aquí es donde entra la parte de eliminar antes de guardar y el momento donde tienes que ser más honesto sobre tus posesiones y responsabilidades en la vida.

En mi vida, están esas cosas que son necesarias y las que tienen más un valor sentimental o de cierto apego, Marie Kondo y ahora yo, estamos seguras de que tu situación es la misma, por lo que será todo un reto realmente abandonar esas cosas que no implican una necesidad.

 

 

Cuando comencé a llevar a cabo este paso, me senté frente a mi librero (colecciono muchos libros) y aunque los libros son conocimiento y algo que nunca está demás, ocupan mucho espacio.

Así que me puse a decidir cuáles debía sacar y cuáles guardar.

Pero con cada libro que pasa, decía “lo necesito” y “no lo necesito”, llegué a esos con los que quería quedarme sólo porque sí y porque tenían un valor sentimental.

Cuando Marie Kondo se refiere a algo “sólo porque sí”, es porque no tienes una respuesta más que esa cuando llega el momento de pensar si la necesitas o no y que a larga, sabes que pasará el resto del tiempo en el librero sin volverse a utilizar o acumulando polvo la mayor parte de los años.

Esto se aplica a cualquier sitio de la casa y objeto.

No obstante, si tienen un valor sentimental realmente significativo, no necesitas deshacerte de ellas porque a fin de cuentas, tienen un propósito en tu bienestar emocional.

Si llevas este mismo paso al resto de tu vida y no sólo tu casa, te darás cuenta de la cantidad de responsabilidades que tienes y que aunque muchas las consideras importantes, sólo te ocupan tiempo y producen estrés pero en realidad, no dependes en nada de ellas.

Lo mismo ocurre cuando estás en un sitio o realizas algunas actividades sólo por costumbre o comodidad.

Esto lo puedes ver muy seguido en cosas como tu trabajo.

La organización también tiene que ver con el tiempo, o mejor dicho, organizarte tiene que ver TODO con tu tiempo y cómo se sacarás provecho a tu vida según eso.

El trabajo, estudios, tiempo de caridad con tus seres queridos, ocio y hobby, todo también tiene su lugar así como las cosas materiales.

Cuando le asignes en este caso, su horario a cada una de esas actividades, verás que tu vida será mucho mejor.

Yo era de las que dejaba los estudios y trabajos acumulados, el tiempo de caridad era reemplazado por dormir o jugar y ocupaba más tiempo en ocio y algún hobby.

Eso ocasionaba que mi vida laboral y el resto de ella, fuera bastante agotadora y estresante.

Cuando le di su lugar y horario a todo con el método Konmari, es cuando me di cuenta realmente cómo y cuánto cambió mi vida con ello.

¿Me preguntas si ahora tengo una mejor vida? Una mil veces mejor.

 

 

7 errores que debes evitar con el método Konmari

 

1. No ordenes tus cosas por cada habitación

Cuando comienzas a ordenar tu casa, lo más común es que vayas a tu habitación y empieces por allí.

Lo sé, yo también hice lo mismo al inicio, hasta que Marie Kondo me hizo darme cuenta del grave error que estaba cometiendo.

El problema de que ordenes de acuerdo a la ubicación, es que puedes dejar sumamente limpia y ordenada esa habitación, pero una vez salgas de ella verás el resto del desorden en tu casa.

Esto es lo que produce que al ver lo que te falta para encontrar ese orden total que tanto quieres, te agotes antes de iniciar nuevamente en otra habitación.

Es por eso que el método Konmari te recomienda que ordenes por categorías en lugar de hacer una parada en cada habitación.

Por eso, cuando me senté en mi armario y comencé a organizarlo, también me desplacé a las demás habitaciones que contaban con uno y a cualquier rincón de mi casa donde se encontraba al menos una prenda de ropa.

De esta forma acumulé toda mi ropa en un solo sitio y comencé a doblarla, ver que no necesitaba y comenzar a guardarla.

Esto hizo que no solamente mi armario se viera ordenado, sino que también el resto de la casa comenzara a tomar más orden y forma en cuanto al bienestar que me brinda.

Además de ir organizando todo a un nivel más global en tu casa, también te ayuda a que puedas cumplir con ir viendo lo que no necesitas y lo que debe quedarse en su respectivo lugar.

Si aplicas esta misma forma de organizar a cada pequeña y gran cosa en tu casa, te darás cuenta de la increíble diferencia que marca cuando comienzas a ver los resultados.

Cuando dejé de cometer el error de ordenar un sitio y luego otro, y comencé a ordenar por categoría, no tienes idea de la cantidad de cosas de una sola categoría que tenía alrededor de toda mi casa.

Normalmente pensarías que por ejemplo, los utensilios de cocina estarían solamente allí, en la cocina, pero al ordenar esta parte me sorprendí con ver en las habitaciones, sala e incluso uno en el baño.

Lo sé, quizás mi desorden iba un poco más allá de lo normal, pero eso no quita el hecho de que tú también te sorprenderás de ver todo el “reguero” que tienes en tu casa.

 

 

2. No dejes a la mitad tu orden

Alguna vez en tu vida, intentaste por tu cuenta comenzar a organizar tu casa y tu vida, pero en esa oportunidad y probablemente en el resto de ellas, te quedaste a mitad y todo se debe a que que distrajiste con algo más.

Eso es totalmente común, ¿por qué lo digo? Porque a mí me paso más de 5 veces y en realidad, perdí la cuenta.

Por eso la rapidez al momento de organizar tu casa es crucial.

De hecho, puede parecerte imposible si el desorden que tienes es bastante grande, pero intenta ordenar todo en un día o menos.

El error anterior también te lleva a este ya que se aplica lo mismo, cuando salgas de una habitación ordenada y veas el resto del desorden, te quedarás a medio camino.

Incluso ordenando por categorías te puedes quedar a mitad de él y todo se debe a que te lo tomas de forma demasiado pacífica y eso lleva a que vayas sumamente lento en el proceso.

Intenta darte una hora para cada categoría y no excederte mucho de ese tiempo establecido.

Hay una gran diferencia cuando limpias y ordenas algo con rapidez, a cuando no lo haces.

Si no lo haces, ocurrirá lo que te dije anteriormente, pero cuando termines de organizar todo en tan poco tiempo, te darás cuenta de cuán difícil fue el trabajo y el orden se mantendrán aún más por eso.

A mí me da mucha flojera tener que desordenar algo sólo por el simple hecho de que tendré que pasar por el mismo proceso de orden.

No quiero volver a gastar un día entero o varias horas sólo porque no mantuve algo en su lugar, y precisamente eso es lo que quiere Marie Kondo que sientas.

En resumen, cuando vas despacio, lo dejarás a mitad casi inevitablemente, mientras que si lo haces rápido te sentirás algo sobreexigido y mantendrás el orden con mayor facilidad.

 

 

3. No empieces a organizar en momentos de crisis

Un error te lleva a otro, y cuando se trata de orden ese hecho no puede ser más cierto.

Al inicio, te decía que el orden es bienestar, por lo que cuando necesitamos ese tiempo para nosotros, estar a solas y pensar tranquilamente, buscamos un lugar en donde el orden esté presente.

Es común que esto te lleve a visitar sitios donde sientas eso, pero al no tenerlo, te vas hacia la opción de ordenar toda tu casa.

Sin embargo, hacer esto te lleva al segundo error así como este al primero.

Ordenar es como cuando haces ejercicio, hay veces que tienes esas explosiones de motivación y estás increíblemente activo para ir al gimnasio o trotar durante más de una hora.

Estos momentos son increíbles, pero sólo mientras duran, ya que al finalizar todo volverá a su lugar inicial e incluso será peor.

Sucede esto mismo con el momento en el que tienes una crisis y decides organizar.

Durante ese tiempo tendrás una motivación de querer organizar todo a tu alrededor, ya sea porque necesitas pensar en un ambiente despejado, porque necesitas distracción o simplemente, no quieres pensar.

El GRAN problema, es que cuando acabe ese momento de huirle a tus pensamientos o encuentres la respuesta que buscabas mientras ordenas, hasta allí quedarán esas ganas de ordenar.

Si vas a ordenar, necesitas dedicarle su tiempo a ello y no hacerlo sólo como un impulso del momento ya que no será un resultado permanente sino momentáneo.

Cada vez que tuve una de estas crisis, terminaba dejando todo a mitad y las pocas veces que logré terminar ese día de “orden”, al siguiente ya todo volvía a ser un desastre.

 

 

4. Ordena tus cosas cuando estés solo

Ya de por sí es casi imposible desprenderte de muchas cosas materiales que tienes en tu casa, organizar y darle su lugar a todo y si le sumas a eso que alguien más te esté ayudando o viendo, entonces el proceso nunca lo podrás completar.

Aunque muchos corren a pedirle ayudar a alguien para tener una mano extra y organizar más rápido, ese es uno de los peores errores que puedes cometer.

¿Por qué? Porque actuarán como ese “angelito” o incluso “diablito” en tu hombro.

El proceso de ordenar y organizar es algo que puedes hacer estando sólo ya que si sumas un tercero a esa ecuación, va a haber algo que no termine de resultar.

Principalmente porque te encontrarás con preguntas o comentarios que te harán pensar dos veces lo que estás haciendo o en este caso, eliminando de tu vida.

Como cuando tires la ropa, utensilios de comida o ciertas cosas que tenían un valor sentimental pero te sinceraste diciendo que no eran tan importantes.

Imagina que venga alguien diciendo o preguntando por qué vas a tirar eso.

Me pasó, la primera vez que me tomé bastante en serio lo de eliminar, y a la final terminé con muchas cosas en mi armario o estante que ya había metido en una bolsa de basura o para donar.

Ya de por sí nos sentimos culpables al estar realizando una limpieza de todo en nuestra casa y nuestra vida, como para tener a alguien más clavando el puñal en la herida.

Comparando la primera vez, donde cometí este error, y la segunda donde finalmente logré hacer mi orden y limpieza total, terminé con más de un 50% menos de cosas en mi casa cuando estuve sola.

Mientras menos cosas, créeme que tu vida será mejor al no tener toda esa carga material y ataduras sentimentales por un objeto.

Por otro lado, cuando vas a dejar un empleo o una carrera, siempre habrán otros que opinen sobre ello cuando sólo lo que tú quieres hacer importa.

 

 

5. No des a otros lo que tú ya no quieres

La culpa es algo que debes enterrar en una esquina muy profunda de tu corazón al momento en el que estés eliminando y organizando.

Cuando comienzas este proceso, es porque sabes que no está bien el estado de tu casa y tu vida actualmente, por lo que tu sentido común debería ser: no desear esa misma situación a alguien más.

Por lo que no debes ser un medio para que esa persona caiga o empeore más la misma situación en la que te encuentras tú.

Así que en lugar de tomar las cosas y dárselas a alguien más porque no quieres deshacerte totalmente de ellas y sientes culpa, entonces ten otros dos minutos más para mentalizarte de que todo debe parar a la basura o de ser muy útil, a un sitio lejos de ti y tus conocidos.

No quiero decir que entre todas las cosas que tienes, no pueda haber algo que le guste a algún amigo o familiar tuyo, pero es totalmente distinto que les des algo de tus pertenencias porque sabes que le puede gustar o ya le gusta, a que le estés dando algo sólo por deshacerte de eso.

Lo correcto, es que preguntes a alguna de ellas si necesitan algo de lo que tienes o si existe algún objeto que busquen y si lo tienes y no lo quieres, dárselo.

De lo contrario, sólo estarás ayudando a que ese caos que tú estás ordenando en tu casa, viaje más rápido a la de ellos.

De hecho, si tu eres el caso donde quieren regalarte algo porque no lo quieren, puede ser de mal gusto a primera vista, pero si no lo necesitas, es mejor para ti no aceptarlo.

 

 

6. No guardes cosas sin haber tirado antes otras

Para organizar tu casa y tu vida, uno de los pasos era eliminar lo que no necesitas y luego guardar.

¿Qué ocurre cuando estás haciéndolo al revés? Absolutamente nada y ese es precisamente el gran problema en este caso.

Así como quieres mantener una organización y orden, lo mismo debe ocurrir con la forma en la que ejecutas este método y no creo necesitar decirte esto, pero aquí vamos de nuevo: eliminar va antes de guardar, no después.

Si quieres ver resultados y que realmente funcione el método Konmari, necesitas cumplir estos dos pasos esenciales, que son básicamente todo el método, en el orden correcto.

Cuando no eliminas, no tendrás espacio para guardar lo que realmente merece y necesita ese lugar.

Esto también te lleva a que al tener demasiadas cosas por organizar, vayas al primer error, dejarlo a mitad y así sucesivamente puedes ir cometiendo los demás.

¿Ves que todo se conecta?

Entonces repite que eliminar va antes de guardar como si fuera tu nuevo mantra y hasta que no cumplas y termines el proceso, no dejes de repetirlo en tu cabeza.

Respira, exhala, come, duerme, haz todo pensando en el orden en el que debes hacerlo.

Puede sonar un poco exagerado, pero de esta forma fue que conseguí después de varios intentos fallidos, poder organizar mi casa y mi vida.

 

 

7. Concéntrate en eliminar lo que ya no quieres

Aunque el método Konmari en sí te dice que debes eliminar, no se trata de simplemente tomar todo y verlo como que estás tirando cada una de esas cosas.

Al inicio te dije que era importante que te quedaras con aquello que te haga feliz y que sientas que realmente necesitas.

Esto, es en realidad como la regla principal para que tengas éxito al momento de realizar este método.

La razón es muy simple, porque al final del día sólo necesitas en tu vida aquello que de verdad quieres y te hará feliz conservar y tener en tu vida.

No tienes que concentrarte en que debes tirar lo que no sirve, no que no le encuentras utilidad, que no usas con frecuencia, entre otros motivos.

Aunque cada uno de ellos es un impulso en cierto modo a eliminar varias cosas, debes ver este proceso como una oportunidad donde escogerás con qué quedarte en lugar de qué tirar.

Puede que lo veas como prácticamente lo mismo porque pensarás “al final igual tiraré con lo que no quiero quedarme”, pero en realidad el enfoque que le estás dando a organizar es mucho más positivo y menos difícil si lo ves como un proceso de selección más que una simple limpieza de objetos.

Si lo ves desde otro punto de vista de tu vida, es como si escogieras entre cuáles actividades dejar o no de hacer.

Siempre debes guiarte por las que te gustan, te hacen feliz y cumplen cierta necesidad en tu vida.

Cuando te enfocas en las que te hacen feliz, descartas por sí solas aquellas que no y que deben salir de tu vida, pero en lugar de un proceso de dejar cosas, es uno donde estás escogiendo ser feliz.

Justo eso mismo ocurre cuando se trata de tirar cosas.

 

Método Konmari

 

Organización es justo lo que me llevó a tener un ambiente tranquilo y de bienestar, que se sienta bien estar en mi casa.

Pero con lo que también pude mejorar mi vida al escoger y organizar aquello que me hacía feliz y realmente necesito.

El primer paso lo diste al leer este post, sólo necesitas comenzar con lo básico de eliminar y guardar.

¿Ya has probado el método Konmari? Déjame un comentario aquí abajo y cuéntame cómo te fue.

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María Ng García

Amante de la literatura. Escribir, más que mi trabajo, es parte de mi felicidad. "Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños." - Pablo Neruda

2 comments on “Cómo organizar tu casa (y tu vida) con el método Konmari

  1. Te agradezco tu información Mary y te deseo un excelente día tu amigo de México Federico A Damm

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