15 consejos para emprender un negocio desde cero en 90 días

Emprender no es tan difícil como crees. Se trata de llevar a cabo una idea de negocio (que sea rentable) que haya surgido en tu cabeza.

Es cierto, no voy a mentirte… Necesita de grandes esfuerzos y ciertas habilidades, pero si te lo propones, estoy segura de que puedes lograrlo.

Si por el contrario, quieres emprender pero no tienes ninguna idea, aquí te voy a ayudar.

Pero primero, debes de estar consciente de que vas a cometer errores. A todos nos pasa y tu no serás la excepción (aunque duela escucharlo).

La clave está en persistir y nunca desistir. Solo así conseguirás llevar a tu empresa adelante.

Si te rindes a la primera, ¿cómo vas a alcanzar el éxito alguna vez? ¡Es imposible!

Por eso aquí te voy a enseñar todo lo que necesitas saber, de principio a fin. Vas a aprender desde cómo iniciar un negocio paso a paso, cuál es el emprendimiento más rentable, y los mejores trucos para que triunfes.

Estos consejos para emprender te servirán siempre que busques iniciar un negocio rentable.

Desde lo más simple y básico, hasta lo más difícil. No hay nada que no puedas lograr.

Poco a poco irás aprendiendo un poco más y convirtiéndote en el emprendedor que siempre has soñado ser. ¡No pierdas más tiempo!

 

 

 

¿Cómo hacer tu propio negocio?

 

1. Conoce tus habilidades y talentos

Existen algunos negocios que pueden resultar más rentables que otros, y esto lo vas a aprender más adelante.

Pero no puedes dejarte llevar, controla tus emociones. Así sea el negocio más rentable del mundo, primero debes de tomar en cuenta para qué eres bueno.

Es probable que no tengas lo necesario para comenzar ese negocio rentable, pero si tendrás lo necesario para otro si pones un poquito más de esfuerzo.

Si por ejemplo, tienes habilidades para el manejo de redes sociales, ¿por qué no buscas trabajar en ello?

Consigue un blogger o cualquier persona que no tenga tiempo para hacerse cargo de sus redes y ofrécele tus servicios.

Puede que tengas una idea brillante, pero no tengas las habilidades para desarrollarla y sacarle todo el jugo.

Si encuentras en qué eres bueno y lo que te apasiona, te aseguro que el éxito tocará tu puerta.

 

 

2. Evalúa tu negocio

A cualquiera que le preguntes consejos para emprender, te dirá que lo primero es que evalúes tu producto o servicio.

Si no evalúas tu negocio, no sabrás si es rentable (o no) para tu bolsillo.

Puede que un producto esté de moda ahora y puedas hacer algo de dinero, pero ¿Qué pasará cuando ya no lo esté?

Debes estar seguro de que lo que piensas ofrecer cubre alguna necesidad de tus posibles clientes. Tiene que ser realmente útil.

Si aún no sabes cómo podrías evaluar tu negocio, pregúntate lo siguiente: ¿Soluciona algún problema? Si tu respuesta es “sí”, es un buen paso.

Luego, ¿quién podría comprarlo? ¿Por qué lo comprarían? ¿Podrán pagar el precio?

Por último, piensa dónde lo venderás, si será en un negocio físico o en línea y evalúa a tu competencia.

 

 

3. Analiza a tus posibles clientes

Conocer a tus posibles clientes es fundamental a la hora de comenzar tu propio negocio.

¿Por qué? Porque si no los conoces, ¿cómo vas a saber qué necesitan?

Debes de hacer un análisis profundo. Con saber sus nombres y apellidos, no es suficiente.

Considera sus edades, género, dónde viven, dónde trabajan y haciendo qué, cuánto ganan, que actividades realizan todos los días, el estilo de vida que llevan, etc.

Todo es importante a la hora de conocer a tus clientes potenciales.

Una vez que los conozcas, podrás definir si estás verdaderamente interesado o no.

Si no lo estás o no se adaptan a tu producto, deberás considerar hacer cambios o bien, cambiar de objetivo.

 

 

4. Calcula cuánto podría costarte

El precio de tu negocio es fundamental para comenzar a crear tu propio emprendimiento.

Primero, calcula el capital con el que cuentas. El capital debe de cubrir los gastos del negocio hasta que éste empiece a producir.

Lo más recomendable es tengas el dinero suficiente para cubrir los 6 primeros meses del negocio.

Para calcular cuál sería el precio aproximado toma en cuenta todo lo relacionado al equipamiento. Es decir, los suministros, el personal que necesitas y el mobiliario.

En cuanto a la gente que necesitas (empleados), incluye sus salarios y el tuyo.

Luego, incluye los gastos de inventario, ventas, carteles, desarrollo del producto, licencias y todo aquello que necesitas para comenzar a vender.

De último, pero no menos importante… El alquiler (en el caso de que sea un negocio físico), las utilidades, seguro, impuestos, acceso a Internet, etc.

 

 

Todo lo que se te ocurra debes incluirlo, que nada se salga de tus manos. Mientras más aproximado sea mejor.

 

5. Planifica cómo podrías hacerlo realidad

Una vez que ya tienes todo calculado, es hora de plasmarlo en un papel. El famoso plan de negocios.

Para que tengas una mejor idea, un plan de negocios es tu guía durante todo el proceso de creación y venta de tu producto o servicio.

Primero, te ayuda a darle seguridad a tu empresa.

En el caso de cualquier imprevisto, tu plan de negocios te ayudará a resolverlo lo antes posible.

Un buen plan de negocios debe de contar con tres partes fundamentales: el concepto de ti y tu negocio, un estudio del posible cliente y los ingresos y gastos.

En la próxima sección podrás encontrarlo todo con lujo de detalles, para que lo implementes cuanto antes.

 

 

6. Consigue el dinero para comenzar

Ahora que sabes cuánto podría costarte comenzar tu propio negocio, debes sincerarte contigo mismo.

¿Tienes el dinero suficiente para llevarlo a cabo y mantenerlo por al menos 6 meses?

Digo 6 meses porque es un tiempo considerable para que el negocio comience a producir dinero.

Muchas personas son capaces de autofinanciar sus negocios, bien sea con ahorros de toda la vida, tarjetas de crédito o préstamos de familiares.

Pero si este no es tu caso, deberás conseguir un inversor que se encargue de darte el dinero para comenzar.

Te recomiendo que lleves tu plan de negocios a organizaciones y bancos.

Una vez que lo hagas, estudia los tipos de préstamos y los intereses que te ofrecieron para saber cuál te conviene.

 

 

7. Escoge el nombre para tu negocio

Este paso es mucho más sencillo de lo que piensas.

Si escoges un buen nombre puedes lograr que todos hablen de él, si no lo haces… Puede ser que tu negocio jamás sea conocido.

Debes asegurarte de que sea único, ningún otro producto o servicio debe tener el mismo nombre.

Una vez que ya lo tengas, resérvalo y paténtalo. Si es un negocio en línea, te aconsejo que busques el nombre de tu empresa y lo compres.

No pierdes nada y podría servirte para expandirte y darte a conocer.

Aquí te comparto dos artículos para que sepas mejor cómo elegir el nombre para tu emprendimiento, y cómo registrarlo correctamente:

 

 

8. Hazle publicidad

La publicidad es vital para cualquier tipo de negocio. No importa si es físico o en línea, debes hacerlo visible.

Crear un plan de marketing es ideal para comunicarte con tus posibles clientes.

Comienza por describir tu mercado, a los que serán tus clientes y a tu competencia. En base a eso darás el siguiente paso.

Ahora puedes escoger los canales que usarás para hacer llegar la información.

Si decides hacerlo por Internet, considera los blogs, redes sociales, anuncios en páginas web, etc. O también podrías irte por lo básico, como los anuncios en radio y televisión.

La táctica que escojas va a depender de tu producto y de dónde pasen más tiempo tus clientes.

 

 

Por ejemplo: si tu producto es para jóvenes aficionados a la tecnología, lo mejor sería que hicieras publicidad por Internet.

Éstos suelen pasar poco tiempo escuchando la radio o la televisión, entonces tu estrategia no daría buenos resultados.

 

9. Forma tu equipo de trabajo

Las personas que decidas incluir en tu empresa deben de tener los mismos objetivos que tú.

El entrenamiento y formación que reciban tus empleados son factores claves en el éxito (o fracaso) de un negocio.

Los empleados son los que estarán diariamente en contacto con los clientes, si su formación no es la mejor, perderás clientes.

Además necesitarás de asesores legales, financieros y consejeros que te ayuden en todo lo que necesites.

Creer que puedes hacerlo solo te causará estrés y si estás estresado, las consecuencias pueden ser fatales.

 

 

No por eso debes contratar a la primera persona que se ofrezca a hacer el trabajo. Debes entrevistar a los candidatos primero y ver cuál se adapta más a lo que buscas.

Contratar personal no es fácil, pero si es necesario por tu bien y para que tu negocio funcione correctamente.

 

¿Qué necesitas para tener tu propio negocio?

Para empezar un negocio propio necesitas ciertas cosas que quizás no hayas tomado en cuenta antes.

Una vez que comiences a hacerlo, verás como el éxito toca la puerta de tu negocio mucho más rápido de lo que tu esperabas.

 

1. Saber qué es lo que quieres

Tener una idea en tu cabeza no es suficiente para comenzar tu propio negocio.

Claro, es la base, pero necesitas saber un poco más. Por ejemplo: qué quieres conseguir, cómo vas a hacerlo, quieres ganar dinero o que la gente te conozca, etc.

Si aún no tienes eso claro, es buena idea que escribas todo lo que se te ocurre en un cuaderno o agenda. Deja que tus ideas fluyan.

Piensa en todo, desde lo que planeas hacer y quiénes podrían ser tus clientes, hasta cuál será el nombre.

 

 

Por muy absurdas que parezcan tus ideas, tómalas en cuenta. Nunca sabes cuál de ellas podría hacerte millonario y exitoso.

Saber exactamente qué es lo que quieres, te ayudará a mantener el foco en ello. Sin distracciones.

En este paso es importante que descubras e identifiques tus habilidades. Si buscas desarrollarlas, el camino para emprender será mucho más fácil.

Por ejemplo, si entre tus habilidades se encuentra que eres una persona creativa, busca un negocio relacionado a diseños personalizados de artículos o creación de logos.

 

2. Crear un plan de negocios

Una vez que ya sabes qué es exactamente lo que quieres conseguir con este negocio, debes crear un plan para llevarlo a cabo.

Si antes solo pensaste en todo por encima, este es el momento de analizar todo con profundidad.

Crear un plan de negocios es uno de los mejores consejos para emprender que puedes ofrecer a alguien que apenas inicia su camino. Se trata de convertir en realidad tus ideas.

Si el plan vas a presentarlo a una empresa o compañía para trabajar en conjunto, deberá tener otro formato. Uno mucho más profesional y con todo muy bien explicado.

La presentación, imágenes y anexos dependerán de a quién estará dirigido.

Si por el contrario es para ti, procura que contenga lo básico.

Y con básico me refiero a una descripción detallada del producto o servicio, tipo de clientes a quienes estará dirigido, costos, etc.

 

 

Tampoco es necesario que hagas un libro, mientras más corto (10-20 páginas) mejor. No queremos que lo leas hasta la mitad y luego te aburras.

El tipo de letra también es importante. Utiliza una fuente clásica, así lucirá más profesional.

¿Qué partes debes incluir en tu plan de negocios? Aquí te lo explico una a una:

 

1. Visión general de ti y de tu producto

Lo primero que debe tener un plan de negocios es la información acerca de ti (o tu empresa), junto con todo lo relacionado a lo que vas a ofrecer.

Es un abre-bocas nada más. En el punto número 3 sí explicarás todo con detalles.

Comienza por hablar sobre de qué trata tu negocio, lo que quieres conseguir con su creación, tu visión a futuro, los valores que practicarás.

Todo lo que te acabo de mencionar se conoce como resumen ejecutivo. No puede faltar en tu plan jamás.

Tu plan debe de convencer a cualquiera que lo lea, incluso tienes que convencerte a ti mismo de que tendrá éxito.

Si tú no confías en lo que haces, ¿cómo otra persona podría hacerlo?

 

 

En esta parte debes encargarte de que enganche a cualquiera que lo lea. Pero eso sí, no mientas.

No sirve de nada que escribas sobre proyectos o misiones que realmente no puedas llevar a cabo. Con mentiras solo conseguirás alejar a quienes pensaban confiar en ti.

 

2. Cómo vas a trabajar y con quién 

En tu plan de negocios debes incluir a los que trabajarán contigo, en el caso de que no seas tu solo.

Si hay otro fundador, otro socio o más miembros, asegúrate de nombrarlos y especificar el papel de cada uno.

Para que lo entiendas mejor, debes explicar cómo trabajarán juntos dentro del negocio.

En esta parte también debes mencionar si piensas contratar personal para algunas tareas en específico. Mejor conocidos como trabajadores autónomos o temporales.

Si en un futuro vas a necesitar algún trabajo en específico o tendrás puestos desocupados, también sería bueno que lo mencionaras.

 

 

3. Describe tu producto o servicio 

Tal como lo mencionamos en el punto 1, aquí explicarás a fondo todo sobre lo que vas a ofrecer.

Si vas a hacerlo con tus propias manos, detalla los materiales y recursos que vas a utilizar. Así como también dónde los compraste o quién fue el proveedor.

Si es un producto, se supone que tendrá un embalaje o cobertura. Detalla cómo estará conformada.

También debes de explicar cómo harás los envíos, en el caso de que tu artículo se vaya a vender a través de Internet.

Los precios no pueden faltar en esta sección. Lo que te costó producirlo, el precio de venta del artículo, lo que costará el envío en el caso de ser nacional o internacional, etc.

No dejes nada por fuera, hasta los detalles más pequeños importan.

 

 

4. Describe a tus posibles clientes y competencia

Una de las primeras preguntas que debes de responderte a ti mismo es, ¿quién comprará mi producto o servicio?

Los que lo vayan a comprar serán llamados “clientes potenciales”.

Sobre tus clientes potenciales debes de saberlo todo. Edades, sexo, profesiones, actividades que hacen diariamente, por qué comprarían tu producto, etc.

Mientras más sepas, más fácil será saber si tu producto es realmente necesario.

Si tu producto es una versión mejorada de otro, o ya existen otros similares, significa que tienes competencia.

Conocer a quiénes competirán contigo o con tu producto, es VITAL.

Toda empresa tiene fortalezas y debilidades. Si conoces cuáles son las de tu competencia, podrás aprovecharte de ellas para superarlas y ser mejor opción para los compradores.

Se trata de evitar sus debilidades y buscar la manera de superar sus fortalezas.

Todo lo relacionado con tu competencia debe de estar incluido en esta sección de tu plan de negocios.

 

 

5. Qué estrategias piensas usar 

Las estrategias de marketing que decidas usar son las que determinan si tu producto se venderá o no.

La publicidad es necesaria. Sea cual sea tu producto o servicio, debes de hacerle publicidad.

Mientras más publicidad hagas, más personas se enterarán de lo que ofreces y por ende, obtendrás más éxito y más dinero.

En esta sección de tu plan de negocios, procura explicar las estrategias que vas a usar.

Si piensas hacer publicidad enviando correos electrónicos (email marketing) o usando las redes sociales, no dudes en mencionarlo y explicar cómo lo harás.

Sería bueno que añadieras también lo que harás en caso de que una de tus estrategias no funcione.

Algo así como un plan en caso de emergencia.

 

 

6. Cálculo de gastos e ingresos

Esta es la última sección de tu plan de negocios, pero no la menos importante.

Te permitirá saber cuánto vas a gastar, bien sea para crear el negocio, para producir más, qué proceso puede resultar más costoso, etc.

Esta parte es fundamental si vas a necesitar financiamiento.

Los inversores se fijan en todo antes de darte un centavo. Por ejemplo: los ingresos, gastos, ganancias y beneficios que podría traer tu negocio.

No olvides especificar cuánto ganarán ellos por hacer su trabajo. En principio con hacer una aproximación en el tercer, sexto, noveno y al año, será suficiente. Es decir, cada 3 meses.

Recuerda hacerlo siempre sobre expectativas reales y no imaginarias. De esta manera comenzarás a construir un lazo de confianza con tu posible inversor.

Al hacer esto, los inversores podrán ver si vale la pena (o no) invertir en tu negocio.

Si por el contrario no piensas pedir financiamiento, de igual forma deberás especificar todos los gastos y ganancias.

 

 

Ordénalo de acuerdo a cada actividad o material que vayas a necesitar. Así será más fácil para ti.

También incluye los sueldos de los empleados (si es que los tendrás) y qué tipo de empresa vas a formar.

Por último, no olvides mencionar el tiempo estimado para recuperar el dinero invertido que te permitió comenzar el negocio.

 

3. Saber cuánto tiempo va a tomarte

Ya sabes qué es lo que realmente quieres y ya tienes tu plan de negocios listo, pero necesitas una cosa más. Para tener todo lo que necesitas y comenzar tu propio negocio debes de saber cuánto tiempo va a tomar.

Esto no es nada fácil, algunas actividades y procesos podrían tardar más de lo esperado. Eso lo sabemos.

Pero si te planificas y creas un cronograma donde anotes todo lo que debes hacer, incluyendo fechas y horas, te aseguro que te irá mucho mejor.

No es buena idea que intentes hacer mil cosas en un mismo día.

Podrías descuidar ciertos y aspectos y perderás el doble de tiempo al tener que hacerla de nuevo.

 

 

4. Prepararte para cometer errores

Todos podemos cometer errores, somos seres humanos y no estamos exentos de esos.

Incluso como emprendedor, cometerás más errores de los que te imaginas. Pero lo más importante es que aprendas de ellos para que no sucedan en un futuro.

Lo único que puedes hacer es intentar evitarlos.

¿Cómo puedes hacerlo? Pues, simplemente analizando y preparándote para cualquier inconveniente. No hay de otra.

No existe un truco mágico para hacer las cosas perfectas, por lo que debes seguir adelante cada vez que caigas.

Por un error no vas a llevar a tu negocio al fracaso, así que no te des mala vida. A cualquiera le pasa.

 

 

5. Conseguir un inversionista

Si no tienes el dinero para comenzar tu propio negocio, no te preocupes, no es el fin del mundo.

Te sorprenderías de la cantidad de negocios que hoy en día son exitosos y que comenzaron con un préstamo o con un crédito bancario.

Una vez que realmente estés seguro de que necesitas el dinero, puedes seguir leyendo esta sección.

Lo único que debes hacer es conseguir el financiamiento que mejor se adapte a ti y a tu negocio. Pero antes te advierto, debes de hacer un esfuerzo para conseguirlo. No es tan fácil como suena.

Primero, asegúrate de saber cuál es la cantidad que necesitas y ten tu plan de negocios listo. No puedes llegarle al posible inversionista con las manos vacías.

Sin embargo, antes de ir a un banco intenta conseguir el dinero por tus propios medios.

Por ejemplo: vendiendo objetos que no uses o aplicando el método de las “3F“.

 

 

Si en este momento te estás preguntando, qué son las “3F“, pues muy fácil: friends, fools and family.

Lo que en español significa: amigos, tontos y familia. A ellos son los que debes pedirle dinero prestado.

Asegúrate de que sea a tus amigos más cercanos y a los tontos que no mantienen ningún lazo de sangre contigo pero que aún así confían en tus habilidades, por ejemplo: un compañero de trabajo.

Si vender tus cosas y el método de las 3F no ha funcionado, es hora de acudir a un banco o a un préstamo del gobierno.

La mala noticia es que el banco te cobrará altos intereses y pedirá muchas garantías. Que ésto no te frene.

Si ya has llegado hasta acá, lo menos que puede detenerte es el dinero.

 

6. Tener una estrategia de marketing

En la sección anterior te hablé acerca de hacer publicidad y aquí te voy a explicar con lujo de detalles en qué consiste.

Por si no lo sabes, tener una buena estrategia de marketing te ayudará a conseguir clientes, vender más y por lo tanto, obtener mayores ganancias.

Es uno de los mejores consejos para emprender que no debes de pasar por alto.

Lo primero que debes de tomar en cuenta es a tu cliente, así sabrás cómo llegar a él.

 

 

Existen muchas maneras de hacer publicidad, sin importar que tu negocio sea físico o en línea. Te dejo 5 para que tengas una mejor idea:

 

1. Usando las redes sociales

¿Quién no se encuentra inmerso en el mundo de las redes sociales? ¡Por eso son la herramienta perfecta!

Lo único que debes hacer es abrir una cuenta en las plataformas que más se adapten a tus necesidades. Facebook, Instagram y Twitter suelen ser las mejores.

La publicación debe ser atractiva. Que incite al cliente a leer.

Añade fotos y vídeos llamativos. Comparte publicaciones con contenidos relacionados a lo que ofreces, así tendrás un perfil variado.

Una vez que comiences a recibir comentarios y preguntas, responde cuanto antes. Así irás creando un lazo de confianza con tus seguidores.

Cuando ya tengas una buena base, podrías probar haciendo concursos y descuentos en lo que ofreces.

 

 

2. Medios de comunicación físicos 

Aunque no lo creas, aún existen personas que leen la prensa, revistas y folletos que son entregados en la calle.

Si cuando analizaste a tu cliente potencial, te diste cuenta de que éstos no usaban mucho las redes sociales, pues los medios físicos serán tu mejor publicidad.

La mala noticia es que tendrás que invertir dinero para hacerlo, el cual podrías ahorrarte si lo haces en redes sociales.

Aquí también puedes incluir anuncios en paradas de buses.

 

 

3. Enviando correos electrónicos

También conocido como email marketing. Se trata de enviar información a través del correo electrónico.

Para comenzar con esta estrategia, lo primero que debes de tener es tu propia página web donde tus usuarios tengan la opción de registrarse.

OJO: que se registren no significa que van a comprar.

Pero una vez que tengas su correo será más fácil enviarles información y nuevas noticias.

 

 

4. Haz alianzas con otros negocios

Si bien estos no dejarán de ser tu competencia (o al menos no directamente), podrían unirse y conseguir beneficios para ambas partes.

Si aún no has entendido bien en qué consiste, te dejo un ejemplo.

Si en tu negocio vendes collares, podrías hacer alianzas con uno que venda pulseras.

De este modo, cuando alguien vaya a comprar en tu negocio, comenta acerca de la tienda de pulseras y que éste haga lo mismo.

Así ambos se harán publicidad mutuamente y conseguirán aumentar su cartera de clientes.

 

 

5.  Únete con bloggers, influencers, o youtubers

Youtube es una de las plataformas con más usuarios en el mundo, por lo que hacer presencia en ella podría traer buenos resultados.

Los bloggers o influencers están muy de moda hoy en día.

Lo que debes hacer es realizar un estudio de los mejores blogs, aquellos que tengan más visitas y popularidad son los indicados para hacerte publicidad.

Una vez que los encuentres, ponte en contacto con ellos para que le envíes uno de tus productos gratis.

Ellos se encargarán de hablar del mismo y tu por tu parte conseguirás más clientes.

 

 

¿Cómo iniciar un negocio sin dinero?

 

1. Descubre lo que te apasiona

Puede que tu idea de negocio sea rentable y parezca prometedora, pero del dicho al hecho hay una gran diferencia.

El no tener dinero para comenzar tu propio negocio, puede hacer todo más complicado. Y si no te gusta lo que haces, más aún.

Si haces algo que te apasiona, aunque las cosas se pongan difíciles, siempre buscarás la manera de salir adelante.

Por el contrario, si solo lo estás haciendo para ganar dinero, abandonarás el barco tarde o temprano.

Si no sabes en qué eres bueno o qué es realmente lo que te apasiona, te recomiendo que en un papel anotes una columna con lo que te gusta y en otra lo que sabes hacer.

Luego, intenta relacionarlos.

Por ejemplo: si te gusta tomar fotos y sabes editarlas, podrías dedicarte a ser fotógrafo de eventos o a hacer sesiones fotográficas.

 

 

Si por el contrario, tienes buena imaginación  y sabes hacer cualquier tipo de diseños, una idea de negocio para ti podría ser el diseño de logos o folletos para una empresa.

Si buscas que tu negocio se mantenga con el paso de los años, debes invertir gran parte de tu tiempo en él.

Y la única manera de lograrlo es mantenerte motivado haciendo lo que te apasiona.

 

2. Evalúa todo lo relacionado a tu idea

Antes de gastar energías desarrollando tu propio negocio. Evalúalo desde la cabeza hasta los pies.

Deberás saber si necesitarás a un equipo de trabajo que te ayude, si realmente te va a dar el dinero suficiente para vivir, si el público querrá comprarlo, etc.

También evalúa a tus posibles clientes y sus necesidades.

Evalúa todo lo que se te ocurra, por muy insignificante que parezca… Nunca sabes cuándo puedes necesitar esa información.

Recuerda que si no tienes nada de dinero para comenzar, deberás hacer todo tú. Lo que supone un gran esfuerzo.

No te apresures en poner un negocio excesivamente grande, te sorprendería saber que muchas veces los negocios pequeños tienen mejor alcance.

 

 

3. Desarrolla un plan de negocios

Pues sí, el plan de negocios es necesario en cualquier tipo de emprendimiento.

Si tienes dinero o no, si es físico u online… Siempre debes de tener esta guía que te ayudará a resolver cualquier situación.

Cuando no sepas qué hacer o cuál es el siguiente paso, con solo echarle un vistazo será suficiente.

Todo buen plan de negocios debe de tener: lo que va a costarte y lo que recibirás luego de la inversión, un estudio de tus clientes potenciales y los posibles proveedores.

Así como también las estrategias de marketing que utilizarás para atraer clientes y cómo lograrás hacerle frente a tu competencia.

Todos los resultados de la evaluación del paso anterior, escríbelos en tu plan de negocio.

Mientras más aspectos cubras en él, mejor. Así podrás ver qué hiciste mal y dónde fallaste para remediarlo.

En este punto te lo he explicado de forma básica, en la sección de “Qué necesitas para tener tu propio negocio“, ahí podrás leer la explicación completa.

 

 

4. Decide dónde vas a comenzarlo 

Si pensabas montar un negocio físico, tienes que ser realista contigo mismo y aceptar la realidad. No puedes.

Si piensas ofrecer un producto o varios, debes de pensar en otras alternativas que no requieran una gran inversión.

Por ejemplo: podrías adaptar una habitación de tu casa o el garaje para comenzar a hacer tus primeras ventas. Sin embargo, considero que la mejor opción es usar Internet.

Crear tu propio blog o página web puede ser la mejor solución para comenzar un negocio cuando no tienes nada de dinero.

Si bien es cierto, en algunas páginas tendrás que pagar por el dominio y el hosting, pero no son nada costosos. Además puedes hacerte publicidad a través de ellas.

Luego, instala una plataforma como WordPress y agrégale a tu página todo sobre ti y una sección donde encuentren todo lo que vendes.

Crear una página web es uno de los mejores consejos para emprender que puedo darte.

 

 

No es mala idea si también añades una donde puedas leer los comentarios de tus clientes.

No te preocupes si en un principio no es lo que deseas. Si trabajas con los recursos que tienes, más pronto que tarde podrás expandirte.

 

5. Escoge el método de pago que vas a aceptar

Dependiendo de dónde decidas empezar tu negocio, debes escoger cómo pagarán  tus clientes.

Si decides iniciar con una habitación en tu propia casa o usando tu garaje, te recomiendo que aceptes efectivo.

Si por el contrario decides comenzar en la web, Paypal es una de las mejores opciones para aceptar pagos.

Lo más recomendable es que aceptes dos métodos de pagos diferentes. No querrás perder un cliente solo por no tener varias opciones.

 

 

¿Cuál es el negocio más rentable?

Así como no existe un truco de magia para ganar más dinero, tampoco existe un solo negocio rentable.

Que un negocio sea rentable (o no) dependerá de las estrategias que lleves a cabo y de otros factores, como por ejemplo: si tienes el dinero para comenzar o si deberás pedir financiamiento.

Ningún negocio es rentable por sí solo… ¡Tú debes hacerlo rentable!

Sin embargo, existen algunos negocios que podrían producir mayores ganancias que otros.

Aquí te dejo algunos que necesitan una gran inversión y otros que con solo un poco de dinero, ya estarás listo.

 

 

1. Trabajos administrativos

Todo lo relacionado con trabajos administrativos o servicios de contabilidad es muy bien pagado.

Además de que son servicios con muchísima demanda todo el año. No necesitan de una época en específico para generar mayores ganancias.

Todas las empresas, grandes o pequeñas necesitan de los servicios de contabilidad para funcionar.

Algunos de estos son: las declaraciones de impuestos y rentas, presupuestos, elaborar estados financieros, gestiones de cajas, etc.

 

 

2. Servicios legales

A diferencia de los servicios de contabilidad, aquí necesitarás obligatoriamente una licencia de abogado o a alguien que la tenga.

Suelen ser muy demandados, ya que todo negocio necesita ocuparse de los asuntos legales.

Cualquier empresa, sin importar la industria a la que pertenezca necesita de asesorías legales y jurídicas para cumplir sus objetivos.

 

 

3. Venta de productos por Internet

Te sorprenderías de todo lo que puedes llegar a vender por Internet. Al ser un medio que se expande cada día más, siempre habrá alguien interesado en comprar lo que ofreces.

Desde libros viejos y muebles que ya no uses, hasta camisas y videojuegos. Todo puedes venderlo.

Para hacerlo deberás crear tu propia tienda online. O usar plataformas como Mercado Libre o Ebay, donde solo debes registrarte, tomar fotos de calidad a tus productos y subirlas.

 

 

4. Manejo de redes sociales

¿Quién no tiene una cuenta en alguna red social hoy en día? ¡Todos tenemos! Así sea en una sola red, pero estamos presentes.

Por eso mismo, algunos youtubers, bloggers o incluso tiendas y empresas deben hacer presencia en ellas.

Sin embargo, no todos tienen el tiempo necesario para estar pendiente de hacer nuevas publicaciones o actualizar las anteriores.

Así que si manejas las redes sociales de más auge, no pierdas más tu tiempo y comienza por crear tu propia página web.

Una vez que la tengas, busca contactar con negocios, sean físicos o en línea y ofrece tus servicios.

 

 

5. Servicios de educación

Cada día existen más personas que buscan superarse y aprender cosas nuevas

El problema está en que no todos cuentan con el tiempo o el medio para trasladarse a una academia o el sitio donde vayan a dar la clase.

Es por eso que los tutores online o a domicilio están teniendo tanto éxito.

Así que si tienes habilidades para comunicar información, no dudes en hacerlo.

Puedes darte a conocer a través de tu página web o redes sociales, donde muestres quien eres y qué enseñas. Nadie te dejará entrar en su casa si no pareces confiable.

 

 

¿Cómo empezar un negocio físico desde cero?

Muchas veces tenemos ideas brillantes, pero no sabemos cómo hacerlas realidad. Qué problema, ¿cierto?

Empezar un negocio físico no es fácil, pero con estos pasos te aseguro que verás todo con mayor claridad y menor dificultad.

 

1. Crea un presupuesto

Lo primero que debes hacer es un presupuesto. Éste te permitirá tener todos los asuntos económicos bajo control y ayudarte a ir alcanzando tus objetivos.

Te permite saber en qué situación económica te encuentras ahora y cómo será la del futuro.

Se trata de hacer un plan estratégico donde incluyas cuánto piensas vender, cuánto vas a gastar, cuánto vas a ganar y cómo lo vas a lograr.

Luego de que te hayas respondido esas preguntas, compara las respuestas con las del presente.

En base a eso, detecta cuales podrían ser los problemas que te están afectando y busca una solución para cumplir con tus planes a futuro.

Un presupuesto te ayuda a ponerle límite a los gastos, a llevar las deudas al día y a darle responsabilidades a todos los que trabajan contigo.

 

 

Sin embargo, lo más importante es que te ayuda a designar una parte del dinero para resolver cualquier imprevisto.

Con un presupuesto te aseguro que tu empresa no fracasará.

 

2. Busca un local bien ubicado

La ubicación del negocio físico que piensas crear es fundamental.

Como te lo he comentado anteriormente, el estudio de tus clientes es de vital importancia. Este es el que te ayudará a determinar dónde poner tu tienda.

Lo mejor es situarte donde el transporte público llegue, así evitarás que las personas que no tienen un vehículo propio puedan llegar.

Para los que si tengan, asegúrate de que tu tienda tenga donde estacionarlos.

El tamaño también influye. Si tienes muchos productos, pero tu tienda es mínima, los clientes no podrán apreciar con claridad todo lo que tienes.

 

 

El lugar determinará si tus clientes van o no. Asegúrate de que puedan ver el nombre de tu tienda.

De nada sirve encontrar un local escondido, por muy económico que sea. Los clientes no podrán llegar.

 

3. Consigue financiamiento

Una vez que ya tienes un presupuesto y sabes cuál sería el local perfecto para tu tienda. Es hora de conseguir el dinero.

Conseguir financiamiento no es fácil y ya te lo he dicho antes. Debes convencer a tu posible inversor.

¿Convencerlo de qué? Pues de que tu negocio si es rentable y que traerá ganancias en unos meses. Para eso le entregarás tu plan de negocios.

Los bancos y organizaciones del gobierno suelen ser los mejores lugares para encontrar financiamiento.

Si no quieres pagar los intereses, deberás conseguir el dinero por tu propia cuenta.

Por ejemplo: vendiendo artículos viejos o pidiendo dinero prestado a algún familiar, amigo cercano o persona que conozcas que confíe en tus habilidades.

 

 

4. Busca proveedores para tu producto

Si en el negocio físico que estás pensando comenzar vas a vender productos no fabricados por ti, será mejor que consigas los mejores proveedores.

Si por el contrario, los productos los vas a fabricar tú, puedes omitir este paso.

Los proveedores son los encargados de venderte la mercancía, para que tu puedas venderla a un precio más alto.

Para escoger un proveedor debes de saber qué es exactamente lo que estás buscando.

Puede ser menor calidad por menor precio, o más calidad por mayor precio. Hay proveedores de todo tipo.

Una vez que lo sepas, busca a todos los proveedores que consideres acordes a lo que necesitas y ponte en contacto con ellos.

Por último, realiza una primera compra para verificar su credibilidad y si el producto es realmente lo que esperabas. De ser así ¡ya tienes a tu proveedor!

Si no fue así, vuelve a revisar tus opciones y prueba con un proveedor diferente.

 

 

5. Regístrate frente a las autoridades

Si bien es cierto que en cada país es diferente, te recomiendo que lo hagas.

Para saber qué es exactamente lo que debes hacer dirígete al organismo encargado de tramitar estos procesos en tu país.

Una vez allí, explícales lo que deseas hacer y qué necesitas. Por ejemplo: permisos de sanidad, licencias, etc.

Si tu tienda es de bebidas alcohólicas, probablemente necesites un permiso para venderlo que asegure que no lo harás a menores de edad.

Evitarte problemas con la justicia hará que no tengas que gastar dinero innecesariamente en pagar multas.

Aquí tienes un buen artículo donde sabrás qué licencias son las básicas para abrir tu negocio: ¿Qué documentos y trámites necesitas para abrir tu negocio?

 

 

6. Hazle publicidad a tu negocio

Una vez que has completado todos los pasos anteriores, es hora de darte a conocer para que visiten tu tienda.

La publicidad también dependerá de tu cliente y de los medios que utiliza para informarse.

Si tu cliente es más tradicional, podrías optar por imprimir volantes y entregarlos en las calles o poner anuncios en paradas de buses.

Si por el contrario tus posibles clientes son más modernos, haz la publicidad a través de Internet y redes sociales.

Dependiendo de que tan efectiva sea tu estrategia de marketing, conseguirás más clientes y mayores ganancias para tu tienda.

 

 

7. Contrata personal para que te ayude

Es cierto que tu negocio siempre será tu prioridad. Pero también es cierto que tienes una vida fuera de él que no puedes descuidar por completo.

Para solucionar el problema, contrata empleados en tu tienda.

No te apresures tampoco, no sirve de nada pagarle a alguien que realmente no cumpla con las obligaciones.

Tómate tu tiempo para hacer público que tienes un puesto vacío y comienza a entrevistarlos.

Una vez que hayas conseguido a los candidatos, procura entrenarlos y prepararlos para brindar la mejor atención al cliente que alguna vez se haya visto.

 

 

¿Cómo empezar un negocio en línea?

 

1. Crea tu propia página web

Obviamente, lo primero que debes hacer (y tener) es tu propia página web.

Pero eso te lo explicaré en la próxima sección con todos los detalles qué necesitas saber.

Antes de abrir tu página debes de saber qué productos vas a vender en ella y diseñarla basándote en eso. Recuerda que pueden ser todos los productos que quieras.

Y lo mejor es que no necesitarás pagar nada y tampoco te cobrarán comisiones.

Si no quieres seguir este paso, podrías usar plataformas como Mercado Libre o Etsy. La diferencia es que te cobrarán una comisión por cada venta.

 

 

2. Abre cuentas en redes sociales para promocionarte

Ya que tu negocio es en línea, las redes sociales deben convertirse en tus mejores aliadas.

¿Por qué? Primero, son gratis. Segundo, harán que consigas más clientes y más dinero.

Al principio es recomendable que uses solo una red social, la que mejor se adapte a tu cliente, es decir la que más use.

Por lo general suelen ser Facebook e Instagram.

Allí deberás subir imágenes de calidad de tu producto y hacer una descripción que enganche al lector.

También invita a tus amigos y familiares a que le den me gusta y lo compartan. Mientras más seguidores, mayores oportunidades de vender tendrás.

No olvides colocar el link que los guiará a comprar tu producto.

 

 

Otra forma es haciendo llegar tu producto a bloggers o youtubers.

Lo único que debes hacer es encontrar a quienes se identifiquen más con lo que ofreces, evaluar su popularidad y cantidad de seguidores y luego, ponerte en contacto.

Envíales un producto gratis o una muestra para que ellos puedan hablar del mismo en su próximo post o vídeo.

Si los resultados no fueron buenos, podrías intentar con otro blogger o youtuber. Hoy en día hay muchos que podrían ser de gran ayuda.

 

3. Elige una forma de envío

Una vez que tus clientes quieran comprar, debes de enviarles el producto.

Si bien, existen empresas de mensajería privada como DHL o UPS que pueden facilitarte el trabajo, deberás hacer un gasto mayor.

En cambio, si usas el servicio de correos de tu país podrás ahorrar un poco más.

Para estos casos, asegúrate de que tu producto vaya protegido y asegurado. No querrás que tu cliente reciba algo en mal estado.

Como última opción podrías encargarte tú de hacer la entrega. Pero podría resultar un poco tedioso.

 

 

En el caso de que tu producto sea digital (y no físico), como por ejemplo: un libro electrónico o un software. Deberás configurar tu página.

Y con configurar me refiero a que puedan descargarlo justo después de realizar el pago.

 

4. Arma tu equipo de trabajo

Quizás al principio, cuando apenas estás comenzando, puedes encargarte tú de todo.

Luego, cuando comiences a darte a conocer y tu cartera de clientes vaya aumentando, vas a necesitar a un equipo de trabajo eficiente.

Esto no aplica para todo el mundo, es cierto. Pero es mejor prevenir, que lamentar.

Así que si ves que estás recibiendo muchas preguntas, comentarios y sugerencias, no dudes en contratar a alguien capaz de ayudarte.

Además deberás  responder correos electrónicos y preparar tus paquetes.

No esperes a que todo se salga de control. Podrías perder un número de clientes importante.

 

 

¿Cómo hacer una página web de venta online?

 

1. Utiliza una plataforma como Wix

Existen diversas plataformas que puedes usar para crear tu propia página web. Pero hoy te voy a hablar acerca de Wix.

Wix Stores es la mejor que puedo recomendarte por varias razones.

No tienes un límite de artículos para vender. Puedes vender todos lo que quieras. El manejo de la página es muy básico, no es necesario que sea un experto para aprender a manejarla.

Solo debes escoger una de las plantillas y podrás comenzar.

Haz click en el botón azul de aquí abajo para leer un completo tutorial paso a paso donde aprenderás a crear tu tienda online en sólo 15 minutos:

 

 

 

 

 

2. Haz un inventario de lo que vas a vender

Si usas Wix, también tienes la opción de configurar tu inventario.

Pero si quieres hacerlo por tu propia cuenta no hay ningún problema.

Lo que debes incluir en tu inventario es: productos que vas a vender y los materiales que vas a necesitar para hacerlos (en el caso de que los fabriques tu mismo).

Como vas a necesitar cierta cantidad de materiales, lo más recomendable es que los compres al mayor.

Cuando compras al mayor te sale más barato que cuando compras al detal.

Lo mejor que puedes hacer es fabricar 5 unidades de cada producto que vayas a vender. Evalúa cuál se vendió mas.

Cuando lo sepas, la próxima vez fabrica 10 de ese producto y solo 5 de los demás.

 

 

Por el contrario, si vas a vender productos de otros no es mala idea que tengas también un inventario.

En este caso lo que debes hacer es una lista con los productos que vas a vender y sus respectivas marcas escríbelas a un lado.

Una vez que ya sabes la marca, puedes comenzar a buscar proveedores.

 

3. Consigue proveedores

Los proveedores son los encargados de proporcionarte la mercancía que vas a poner a la venta.

Lo ideal es que al menos tengas 3 proveedores, en el caso de que alguno no cumpla con tus expectativas, siempre tendrás un plan B.

Pero antes de escogerlos, debes de tener ciertos aspectos en cuenta. Por ejemplo: saber qué quieres de él/ella.

No todos los proveedores son iguales, unos te venderán mayor calidad por un precio mayor y otros, menor calidad por menor precio.

Luego de que sepas cuál te conviene más, elige al que te parezca mejor de acuerdo al precio y la calidad que buscabas.

Lo mejor es que hagas un primer pedido, para estar seguro de que verdaderamente vende lo que te ofrece.

 

 

Si te gusta, sigue comprándole. Si no te gusta, ya tenías 2 más que se adaptaban a lo que querías.

No es mala idea que antes de escoger proveedores, busques referencias de los mismos. Puedes usar Internet para esto.

 

4. Haz publicidad en todos los medios posibles

Una vez que ya tienes tu página web, tienes que promocionarla. 

De nada te sirve tu propio sitio si nadie lo visita, ¿o me equivoco?

Para conseguir tráfico (más visitas) deberás usar todos los canales que se te ocurran. Empezando por las redes sociales.

Las más recomendables son Facebook e Instagram, y además son gratis.

Encárgate de hacer publicaciones y añadir los links para que puedan dirigirse a la página que has creado y comiences a vender.

Además de las redes sociales, puedes promocionarte a través de bloggers y youtubers.

Siempre y cuando el youtuber tenga más de 3000 suscriptores y el blogger tenga más de 5000 visitas al mes. Si no, no pierdas tu tiempo.

Cuando acepten hacer la colaboración contigo solo tendrás que enviar uno de tus productos y ellos se encargarán del resto.

 

 

5. Usa el servicio de correo para hacer los envíos

Obviamente si en tu página vas a vender softwares o libros electrónicos, puedes saltarte este paso.

Pero si se trata acerca de cualquier otro producto físico deberás tener la opción de envíos.

Al menos nacionales, después podrás preocuparte por los internacionales.

El servicio de correo de cada país es más económico que cualquier empresa de envíos privada, como por ejemplo: DHL o UPS.

No olvides que debes protegerlos. El plástico de burbujas es una excelente opción para amortiguar los golpes.

Si va en un sobre, asegúrate de que sea lo suficientemente fuerte para que no se rompa en el camino.

 

 

15 consejos para ser el mejor emprendedor

Todos podemos tener ideas que a simple vista parecen rentables, pero tener las habilidades para llevarlas a cabo necesita un esfuerzo mayor.

Sin embargo, eso no puede detenerte. Por eso aquí te dejo los mejores 15 consejos para que te destaques como un emprendedor exitoso.

 

1. Enfócate en dominar tu mercado

Dominar el mercado no es tan sencillo, pero si logras hacerlo… tu futuro como el mejor emprendedor está por llegar.

Para dominar el mercado primero debes entenderlo. Y con entenderlo me refiero a saber exactamente lo que buscan y lo que quieren comprar.

Debes encontrar un mercado hambriento, que no haya sido explotado o desarrollado aún. Esa será la oferta que debes aprovechar.

Luego de que sepas qué es lo que busca el cliente, intenta entenderlo. Busca opiniones en foros, blogs.

Estudia a tu competencia y en base a eso, analízate a ti y a tu producto. ¿Quién va a vender más?

 

 

Si aún no estás seguro de que tú venderás más, te dejo la siguiente tarea.

Crea contenido de valor, que enganche a cualquiera que lo vea. La publicidad es fundamental.

Con eso lograrás dominar a tu mercado. Ellos sabrán que comprándote a ti obtendrán mayores ventajas y beneficios que si le compran a tu competencia.

 

2. Estudia a fondo a tus posibles clientes

Si ya sabes qué negocio vas a emprender (o aún no) debes estudiar a tus posibles clientes. Es obligatorio, no hay otra opción.

Saber lo que hacen en su día a día, qué necesitan o qué les molesta. Todo cuenta.

Te permite sabe cuáles son las oportunidades de negocios que tienes para que puedas sacarle todo el jugo. Adelántate a tu competencia.

No dejes de tomar en cuenta su edad, género, dónde viven y hasta cuánto ganan al mes.

Lo que debes hacer es dirigirte primero a un segmento y luego, de ese segmento escoger uno aún más específico. Siempre de lo más grande y general, a lo más pequeño.

Recuerda que siempre hay una oportunidad, solo debes conseguirla.

 

 

3. Toma en cuenta a tus inversores

Si decides emprender un negocio en pareja, con un amigo, con un familiar o con un compañero de trabajo… ¡Debes escucharlo!

Te guste o no, la persona que hayas decidido incorporar a tu negocio invirtió dinero en él. Del mismo modo en el que lo hiciste tú.

Así que merece saber lo que ocurre y de las decisiones que hayan que tomar. Merece respeto.

Si solo esa persona invirtió y tú no, pues debes de tomarlo más en cuenta aún.

Necesitas escucharlo siempre que decida hacer una queja, o emitir un comentario u opinión. A ambos les conviene que el negocio sea exitoso.

No se trata de hacer exactamente lo que te dicen. Se trata de llegar a un acuerdo donde ambos estén conformes, ya que está en riesgo el dinero de las dos partes.

 

 

4. Haz toda la publicidad que puedas

La publicidad, como te lo he repetido mil veces antes, es lo que determina si vas a ganar dinero o no.

Siempre y cuando tengas una buena estrategia, donde abarques los medios en los que tu cliente suele estar.

Puedes hacer publicidad a través de medios tradicionales, como los folletos, volantes y periódicos.

O si tu cliente es más sofisticado (y tu producto también) la publicidad en línea es tu mejor opción. A través de páginas web o redes sociales… ¡Cualquiera servirá!

Lo que transmitas es lo que el cliente podrá ver de ti y de lo que ofreces.

Por lo tanto, debes de tener una estrategia de marketing para mostrar los beneficios que podrán disfrutar al adquirir tu producto.

 

 

5. No pierdas la paciencia

Sabemos que esperar, desespera (y mucho). Pero lamentablemente para ti y para todos, el éxito no llega de la noche a la mañana.

Por lo tanto, no puedes esperar a que tu emprendimiento te haga millonario en cuestión de días. Es un proceso que lleva semanas, e incluso meses.

Mientras mejor sea tu estrategia de publicidad, más rápido te darás a conocer y más pronto que tarde comenzarás a generar ganancias.

Es mejor tardar un poco más, haciendo las cosas como deben ser para tener la seguridad de que tu negocio se mantendrá en el tiempo.

Por el contrario, si lo haces rápido y de mala gana, puede que al principio veas sus beneficios, pero luego el panorama va a cambiar.

Tendrás tantos problemas que no podrás resolver ninguno.

Lento, pero seguro. Nunca lo olvides.

 

6. Supera las expectativas de tus clientes

Los emprendimientos que buscan superarse son los que alcanzan mayores recompensas.

Debes siempre aspirar a cosas mejores, si te quedas con lo básico serás uno más del montón.

Eso no significa que te vaya a ir mal, pero ¿no te gustaría que tus clientes quedaran tan satisfechos que le contaran a todo el mundo su experiencia? ¡Vaya que sí!

Para superar las expectativas mantente siempre en comunicación con tu cliente, atento a cualquier queja.

Entrégales siempre lo que quieren y rápido. No existe nada peor que esperar con ansías y terminar decepcionado porque no era lo que esperabas.

Si envías lo que ellos querían, pero igual no quedan satisfechos, brinda una devolución amigable.

Cada vez que mantengas contacto con tu cliente, hazlo lo mejor posible.

Nunca sabes cual de esas oportunidades lo haya marcado y haya superado sus expectativas.

 

Política de devoluciones

 

7. Mantén buenas relaciones con tus socios

Todo lo que pase dentro del negocio, por muy pequeño que sea, puede afectar.

Esa es la principal razón por la que debes mantener el buen trato con tus socios.

No hace falta que ambos estén de acuerdo en todo. Todos tenemos diferentes perspectivas y formas de pensar con respecto a un hecho. Es totalmente válido.

Lo importante es que a la hora de un problema, no sean rivales. Al contrario, se comporten como socios que son.

Todo tiene solución, así que deben encontrarla y evitar que los problemas afecten el negocio.

 

Socio capitalista

 

8. No tengas miedo de tu competencia

Tener competencia no es tan malo como parece. Significa que hay un mercado dispuesto a comprar lo que ofreces.

Cada vendedor tiene una característica que lo distingue y que lo hace ganar clientes. Tú también tendrás las tuyas, así que no te preocupes.

Hablar mal de tu competencia o intentar opacarlo/a, te hará quedar mal a ti.

Tú solo preocúpate por hacer tu trabajo lo mejor que puedas.

 

 

9. Brinda el mejor servicio a tus clientes

¿Cuántas veces te has enfadado porque uno de los vendedores te trata con indiferencia? O simplemente ni te presta atención… Apuesto que muchas.

Para brindar una excelente atención al cliente debes hacerlo sentir como en casa. En confianza.

Trátalos siempre como si fuesen amigos, que no existan barreras. Pero siempre siendo muy respetuoso (no querrás pasarte de la raya).

En el caso de presentarse un inconveniente, intenta resolverlo lo más rápido que puedas.

De este modo el cliente sentirá que sí te importa y que no es uno más del montón.

Una buena atención al cliente también incluye responder comentarios y sugerencias hechas en la página web o en redes sociales. No las olvides.

 

 

10. Adáptate a lo que esté ocurriendo en el momento

No sirve de nada que te preocupes por lo que pasó en el pasado. Ya eso quedó atrás, pasado pisado.

Pero tampoco vale la pena que te mortifiques por el futuro. Si tu estás haciendo todo bien, ¿Qué podría salir mal? Concéntrate en lo que está pasando hoy.

Deja que las cosas tomen su propio ritmo y verás como te sientes mejor y más relajado.

Da lo mejor de ti en cada paso que des. Verás como poco a poco lo que pasó antes ya no importa y tu futuro va agarrando más forma.

Ojo, no se trata de no pensar o planificar el futuro. Se trata de no dejar que éste te condicione.

Vive y disfruta el presente.

 

11. Consigue el mejor equipo de trabajo

Quizás al principio tú solo puedas ocuparte de todas las obligaciones.

Pero cuando tu negocio empieza a darse a conocer, las tareas irán aumentando y tú, aunque quieras, no podrás hacerlo sin ayuda.

De acuerdo a lo que necesites, publica anuncios describiendo el puesto que está disponible y lo que buscas en esa persona.

Luego, deberás tomarte el tiempo para hacerles entrevistas. No te apresures.

No es necesario que contrates al primero que cruce tu puerta. Asegúrate de que de verdad, será capaz de cumplir con las responsabilidades que ese trabajo implica.

Un empleado más que ser otra carga para ti, debe ser un alivio.

Además, mantén buenas relaciones con ellos para que el ambiente en tu negocio sea agradable. Los ambientes tóxicos podrían perjudicar enormemente.

 

 

12. Aprende de tus errores

Todos aquí hemos cometido errores. Incluso el mismo error más de una vez. Y es completamente normal. No eres un extraterrestre, ni tampoco debes de sentirte mal por eso.

Los errores son los hechos que te hacen ser quien eres hoy en día.

Sin ellos no hubieses podido rectificar y hacer las cosas bien. Son quienes te hacen recapacitar y tomar conciencia de las malas decisiones que has tomado.

Cuando eres emprendedor, cometerás muchos errores. La clave es aprender a manejarlos. Y que ellos no te manejen a ti.

Si un proveedor te ha fallado, busca otro. Si el producto tuvo un error, acomódalo. Si un empleado te está dando trabajo, cámbialo. No te rindas nunca.

 

 

13. Ocúpate de los asuntos legales

Este consejo dependerá del tipo de negocio que quieras comenzar.

Por lo general, los negocios online no requieren de ningún tipo de licencia o permiso. Pero los físicos sí.

Será mejor que los conozcas cuanto antes para evitarte problemas con la justicia.

Los trámites que todo negocio físico debe hacer son: el registro de contribuyentes, el registro mercantil, el seguro social de la salud y la licencia de apertura.

El registro de contribuyentes es para notificar que vas a iniciar una actividad económica. Quedarás registrado como una nueva empresa.

En el registro mercantil debes matricular tu negocio. Allí quedará registrado para que puedas comenzar.

Luego, deberás registrarte en el seguro social (y a tus empleados) para que obtengas la cotización del seguro de la salud.

 

 

Por último, la licencia de apertura indica que ya cumpliste con todos los requerimientos anteriores. Es obligatoria. Una vez que la tengas ya puedes comenzar a comerciar en él.

Recuerda que en todos los países los trámites varían. Debes investigar cuáles serían según tu país de residencia.

 

14. Lanza nuevos productos o servicios

Al principio tu cartera de clientes se sentirá satisfecha con lo que has lanzado al mercado.

Pero luego de un tiempo querrán productos nuevos, nunca antes vistos. Tú debes tratar de complacerlos.

Pon a volar tu imaginación e incluye mejoras y actualizaciones, de acuerdo a las sugerencias que te hayan hecho tus clientes.

Así los mantendrás enganchados a tu negocio y al mismo tiempo, se sentirán tomados en cuenta.

Se trata de ser innovador. Ir siempre un poco más allá de lo común.

 

15. Disfruta la experiencia

Emprender es un camino largo y difícil en algunos casos, pero lo importante es que has decidido hacerlo y que debes disfrutar el camino.

¿Qué puede ser más gratificante que ver florecer tu negocio? Luego de todo lo que has hecho por él.

Siempre habrán altos y bajos, pero lo importante es que aprendas a ver el lado positivo.

Vive en el presente, celebra cada pequeño triunfo y cada meta alcanzada, disfruta de cada día donde tengas mil y un tareas por hacer para hacer de tu negocio todo un éxito.

Al final, te darás cuenta de que todo ha valido la pena.

 

Invertir en bolsa por primera vez

 

Luego de aprender todo lo que necesitas para cualquiera que sea el negocio que quieras emprender, llega el momento de la verdad: es el momento de actuar.

Emprender se trata de hacer lo que te apasiona y a su vez, conseguir beneficios económicos de ello. ¡No pierdas ni un segundo e inicia tu aventura!

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