11 cosas que sólo entenderás si eres una persona segura

Persona segura

Eres el alma de las fiestas a las que vas, no te importa decir lo que piensas aunque todos los demás opinen diferente, y tampoco tienes miedo de pedir ayuda cuando la necesitas.

Si al leer esas palabras te has sentido identificado con todas y cada una de ellas, ¡enhorabuena! Eres una persona segura de sí misma y no deberías cambiar por nada del mundo.

Pero cuidado: no confundas la confianza con ser arrogante o un total egocéntrico.

La gente realmente segura de sí misma lo hace de forma natural, sin intentar aparentar algo que no es, y mucho menos con el objetivo de hacer sentir inferiores a los que están a su alrededor.

Así que si quieres saber si eres una persona con una confianza innata en ti o tan sólo tienes una personalidad narcisista, sigue leyendo para comprobar si te sientes identificado con las siguientes afirmaciones.

 

11 cosas que sólo entenderás si eres una persona segura de ti misma

 

1. No temes decir lo que realmente piensas

Las personas arrogantes imponen sus opiniones: dicen lo que les da la gana, alardean de ello, y no hacen ningún caso de los puntos de vista que tengan otros.

Creen que ellos son los únicos que están en posesión de la verdad, y que todo lo demás es pura basura.

Su comportamiento no es un signo de confianza: es tan sólo una demostración de que son unos abusones intelectuales.

Pero tú no eres como ellos. A ti no te da miedo decir lo que piensas porque tampoco temes que te digan que estás equivocado.

Es más: en tus errores ves lecciones realmente valiosas con las que puedes aprender mucho; y si te corrigen, aceptas tu fallo con gracia y elegancia.

 

Persona segura

 

2. Escuchas 10 veces más de lo que hablas

Alardear de lo que se ha conseguido o de lo que se tiene tan sólo es una máscara para tapar la inseguridad personal. Y tú no eres de los que practica ese tipo de arrogancia.

Al revés: eres alguien tranquilo y sin pretensiones, y eso es lo que hace que seas una persona segura de sí misma.

Tú ya sabes lo que piensas, y por eso te interesa también qué es lo que piensan otros. Así que haces preguntas de forma abierta, y escuchas con gran atención lo que los demás tienen que decir.

Sabes que escuchar es la mejor forma de aprender, de conocer otros puntos de vista, y de crecer como persona.

 

Persona segura

 

3. No te importa hacer el tonto de vez en cuando

Desde luego no eres uno de esos que sale a correr a la calle en ropa interior… ¡eso sería demasiado extremo y loco!

Pero sí tienes la suficiente confianza en ti para hacer lo que te apetece y como te apetece, sin importarte si te ves bien, mal, o lo que otros puedan pensar.

Si ponen tu canción favorita, empiezas a menear el trasero al ritmo de la música aunque estés en un cuarto de baño público; si una película te emociona, te pones a llorar aunque estés en un cine lleno de gente.

Y precisamente esto es algo que te hace muy especial: no te importa mostrar tus sentimientos y sacar lo que hay dentro de ti aunque sea algo que no está aceptado por la sociedad.

 

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4. Celebras los éxitos de los demás

Quizás seas tú quien haya hecho todo el trabajo pesado, y quien ha tenido que superar obstáculos más difíciles que los de la mayoría de personas.

Pero sólo necesitas que haya una persona que esté orgullosa de todo eso: tú mismo.

No necesitas que otros te aplaudan o llevarte la gloria por tu esfuerzo porque sabes lo que has conseguido.

Por esa razón, cuando hay otros que también han participado en tu triunfo, tú das un paso atrás y dejas que sean ellos los que brillen como señal de apoyo y cariño.

Celebras sus éxitos alegrándote de forma honesta, y les empujas a seguir subiendo hacia arriba, nunca hacia abajo.

 

Persona segura

 

5. No te da miedo pedir ayuda cuando la necesitas

Mucha gente cree que pedir ayuda es un signo de debilidad. Pero las personas seguras como tú saben que esto es falso.

Por eso si lo necesitas, no te da miedo pedir a otros que te echen una mano porque tienes la suficiente confianza en ti como para admitir cuándo te faltan conocimientos o habilidades para realizar lo que quieres.

Además, pedirle ayuda a alguien es un gran cumplido para la otra persona, y te gusta dar el valor que se merecen también los demás.

Cuando dices “¿puedes ayudarme?” muestras el tremendo respeto que tienes por ese ser humano. Y esa es una cualidad que nunca debes perder.

 

Persona segura

 

6. A la gente le gusta que te encargues de las presentaciones en grupo

¿Y sabes por qué lo hacen? Porque cuando hay que presentar un trabajo en grupo, saben que tú eres quien más seguridad tiene en sí mismo.

Cuando una persona tiene buena confianza en sí de forma natural, todos los que están a su alrededor lo notan. ¡Y tú desprendes seguridad allá por donde vas!

 

Persona segura

 

7. Sabes que te mereces las mismas oportunidades que los demás

Muchas personas sienten que deben esperar y pedir permiso para conseguir algo en la vida: un ascenso, ser contratado, que le elijan, que alguien por fin se fije en ellos…

En cambio tú no esperas a que las cosas pasen: vas a por ellas. Sabes que tienes las mismas oportunidades que todos los demás, y que te mereces conseguir eso que tanto deseas.

Si quieres arrancar tu propio negocio, tienes la seguridad de que podrás recaudar el capital necesario para hacerlo; que eres tú quien tiene el poder para crear su propio camino en esta vida.

 

8. Aceptas los errores que cometes

La inseguridad se alimenta de superficialidad intentando aparentar algo que no es; la seguridad se alimenta de sinceridad y honestidad.

Por eso tú, como una persona segura de sí misma que eres, no te importa admitir tus errores. No te da miedo que otros se rían o te juzguen por haber cometido un fallo.

Los aceptas, y eres lo suficientemente valiente como para darte cuenta de que son una estupenda oportunidad para aprender de ellos.

 

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9. Encuentras la felicidad dentro de ti

La felicidad es un elemento fundamental de la confianza: si quieres ser alguien seguro, primero tienes que ser feliz con lo que haces.

Y tú encuentras una alegría infinita en lo que haces, te da satisfacción haber superado cada obstáculo en tu camino, y no necesitas a nada ni a nadie para sentirte feliz.

 

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10. No juzgas a nadie

Aquellos que chismorrean constantemente sobre otras personas, que les gusta criticar lo que hacen, sólo demuestran que tienen una gran inseguridad dentro de sí mismas.

Porque mientras que están cotilleando sobre los defectos de los demás, consiguen olvidarse de los suyos propios que tanto les avergüenzan.

Sin embargo, tú eres todo lo contrario a esas personas. No juzgas a nadie porque sabes que todos tenemos algo bueno que ofrecer, y no necesitas rebajar a nadie para sentirte bien contigo mismo.

Sabes que compararte con los demás sólo hará que te limites a ti mismo, y que preguntándote a cada rato si eres mejor o peor que otros sólo es una pérdida de tiempo para ti.

 

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11. Nunca dices sí a menos que realmente quieras hacerlo

Una persona segura conoce bien la importancia de decir “no” de vez en cuando; negarse a veces es saludable y demuestra la autoconfianza que se tiene en uno mismo al no someterse a los demás.

Cuando tienes que rechazar algo o a alguien, no das rodeos: dejas bien claro tu motivo y la razón por la que lo haces.

Dices “no” con seguridad porque sabes que negarte al compromiso que te están pidiendo te ayudará a cumplir con tus compromisos anteriores, y dejará claro a la otra persona que no es fácil manipularte, y que antepones tus prioridades a las suyas.

 

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Y tú, ¿te has visto reflejado en estos puntos y eres una persona segura? Entonces ¡déjame un comentario aquí abajo para demostrarlo!

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Jenny del Castillo
Soy periodista especializada en negocios pero mi gran pasión es la motivación personal y ayudar a otros a lograr sus metas. Creo firmemente que las oportunidades en la vida no ocurren: las creas tú.

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