12 formas de ganarte el respeto de tu jefe en el trabajo

En un empleo, una de las cosas que más apreciamos es conseguir el respeto en el trabajo que te mereces. Pero cuando se trata de tu jefe, esto es aún más importante.

¿Quieres saber cómo conseguirlo? Aquí te comparto 12 tips con los que te convertirás en la persona más valiosa y respetada de tu empresa.

 

12 formas de ganarte el respeto en el trabajo

 

1. Haz tu trabajo y hazlo bien

No inviertas tanto tiempo pensando en cómo ganar el respeto de tu jefe ya que en el proceso sólo pierdes horas esenciales para comenzar a actuar y conseguirlo.

Lo que más admiran las personas en el trabajo, es lo bien que alguien hace sus tareas.

Por eso esfuérzate y haz tu trabajo no sólo bien, sino excelente para que de a poco vayas creando una reputación como un trabajador increíble.

No te desesperes por buscar algo en específico para que te muestren respeto: por donde debes comenzar es por la razón por la que estás allí en primer lugar.

La gente no ignora los resultados y aunque lo intenten, es bastante difícil hacerlo, así que haz tu trabajo bien y ya estarás unos cuantos pasos por delante de ganar respeto.

 

 

2. Vístete presentable

La primera impresión es lo que muchas veces cuenta más que otra cosa para la mayoría de las personas y la razón es simple: muchos de ellos te juzgarán a simple vista y no se tomarán el tiempo a conocerte realmente.

Por eso es que tus acciones son las que más hablarán por ti y por lo que debes hacer tu trabajo bien.

Sin embargo, ese increíble comportamiento y buen trabajo debe estar acompañado de una imagen que lo respalde y no deje algo más que decir a los demás (especialmente a tu jefe).

No es cuestión de llamar la atención con tu vestimenta, sino que te veas presentable y que simbolice el trabajo que haces.

Por más que no te guste el hecho, es una cuestión de encajar y vestirte mejor de lo que sueles hacerlo.

Es aún más intenso cuando tu sitio de trabajo tiene un código de vestimenta y sientes que seguir con ello te hará menos tú.

No te preocupes, siempre hay una forma de agregarle tu toque si no quieres sentirte sumergido en esos trajes con corbata o faldas.

Mantén una imagen presentable y bien parecida, todo eso comienza por tu vestimenta.

 

 

3. Trata a todos con respeto

Seguramente has escuchado más de una vez que para recibir respeto también debes darlo.

Esto incluye a las personas que están sobre ti en cuanto al cargo, las que se encuentran en tu misma posición y todas las que podrías considerar “inferiores” (que no lo son).

Cuando muestras respeto únicamente hacia aquellos que son superiores a ti en el trabajo pero no eres capaz de mostrárselo a una recepcionista o la persona de la limpieza, entonces igual estarás fracasando en buscar respeto.

Cuando eres buena hacia personas que son de mayor rango que tu pero no a las de menor, siempre pensarán que eres alguien buscando atención o simplemente agradarle a aquellas personas por un interés personal, así que no pensarán nunca que eres alguien bueno o que respeta realmente a todos.

Por eso mantén un nivel de igualdad en cuanto al respeto que le das y distribuyelo hacia todos.

 

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4. Pide ayuda

Cuando hablaba sobre que hagas bien tu trabajo, no me refería a que debes hacerlo todo tú solo o te mates durante horas por tu cuenta para resolver un problema que tienes.

Muchas personas creen que pedir ayuda es señal para otros de que no sabes qué estás haciendo.

No obstante, eso es un grave error.

Cuando pides ayuda a alguien más de tu trabajo eso le demuestra a la persona que tienes cierto nivel de respeto hacia este y confías en que pueda ayudarte a solucionar el problema.

Esto hace que la persona se sienta algo halagada y piense en que eres esa persona que demuestra hacia el trabajo de cada individuo en esa oficina.

Además, muestras que tu trabajo lo es todo primero y que en lugar de querer hacerte el orgulloso por resolver algo tu mismo, buscas ayuda de alguien más.

 

 

5. Nunca digas que no es tu trabajo

He visto muchas personas que pueden ver que todo va en picada en un área o tarea que quizás no es su trabajo o responsabilidad, pero eso no quiere decir que no puedan dar una mano.

Cuando algo está yendo muy mal o incluso sólo un poco, personalmente me es imposible ignorarlo y siempre intento ayudar a quien sea a solucionar los problemas en especial si estos afectan al sitio donde trabajo.

Es una cuestión también de solidaridad.

Por eso, nunca debes decir que algo no es tu trabajo porque si puedes y está en tus capacidades, ayuda a tus compañeros y los demás en tu sitio de trabajo que están en apuros y necesitan ayuda.

Te dije, las personas se dejan llevar más por acciones que otra cosa y cuando vean que eres capaz de dar una mano con tal de ayudar a la compañía para la que trabajas, eso da mucho de que hablar de ti, cosas buenas por supuesto.

Este tipo de acciones y comportamiento hacen que ganes el respeto de todos, pero en especial conseguirás el de tu jefe.

 

 

6. Ten tu propia opinión

No creas que el respeto se consigue diciendo “sí” a todo lo que los demás dicen.

Cuando eres alguien que nada más sigue las mismas opiniones de otros o que sólo expresa estar de acuerdo con ellas una y otra vez, simplemente demuestras a alguien que no tiene una voz propia.

Por eso no tengas miedo en tener tu propia opinión y darla a conocer.

Las personas en el trabajo valoran más a aquellas que son capaces de dar una opinión bien pensada que tener a alguien que sólo sepa asentir cada vez que alguien dice una palabra.

Ganarás a un más respeto si al dar tu opinión estás ayudando a que la compañía para la que trabajas pueda crecer.

Apreciarán tu opinión e ideas propias más que alguien incapaz de demostrar su capacidad de pensar en otras opciones y buenas alternativas.

Esto influye tanto en conversaciones irrelevantes como aquellas con gran importancia.

 

 

7. ¡No cuentes chismes!

Estar por toda la oficina escuchando rumores y repartiéndolos sólo deja un mal concepto de ti hacia el resto de los empleados, y por supuesto, hacia tu jefe.

Si te pones a pensarlo por un segundo, a nadie le gusta alguien que esté intentando averiguarle la vida a todos y muchos menos repartiendo rumores.

Sin embargo, este tipo de personas o grupo más bien, nunca falta en un sitio de trabajo pero eso no quiere decir que por eso debes ir corriendo a formar parte de este.

En lo posible, mantente lejos de aquellas personas que no pueden aguantar un secreto por más de dos minutos.

Ellos no obtienen un respeto en sí y confiar en ellos es bastante difícil si están siempre pendiente de todo lo que le ocurre a los demás y esperando el momento para decirle a todos en la oficina.

Si no quieres tener la misma reputación y sólo conseguir respeto, entonces sólo debes mantenerte lejos de ese grupo o al menos, no compartir el mismo gusto que tienen por chismosear todo el día.

 

 

8. No te quejes

Aunque en tu trabajo te encontrarás más de una vez con una situación o algo que te haga sentir exhausto o que no puedes resolverlo, nunca te quejes mientras estés en tu sitio de trabajo o rodeado por muchos de tus compañeros.

Eres un ser humano, por lo que es obvio que siempre habrá algo que no te agrade, que estés cansado después de una jornada y cuando ves que aún te queda trabajo por hacer, sólo quieres esfumarte de tu asiento.

Sin embargo, a pesar de que es algo muy humano y común, intenta no demostrar tu frustración y cansancio mientras todos te estén viendo.

Mantén una buena actitud en tu trabajo y eso hará que los demás piensen bastante positivo sobre ti y la forma en la que llevas todas las responsabilidades que tienes.

 

 

9. Date a conocer

No puedes pretender que haya cierto respeto en el trabajo si no te das a conocer. Y es que para que tus compañeros sepan que mereces ese respeto, necesitas mostrarte y ser más social.

Una conversación puede aclarar el mal concepto que muchos pueden tener sobre ti y darles una mejor idea de la clase de persona que eres.

Además, no todo se trata siempre de demostrar que haces un buen trabajo para ganar su respeto, también puedes mostrarte a ti como persona y te aseguro que a más de uno de ellos le caerás bien como para darte eso que buscas.

Esto también te ayudará a que conozcas más de ellos y puedas ayudarlos en caso de que necesiten algo que esté en tus capacidades, lo que te hará volver a la forma número 4.

El respeto lo puedes ganar de esta manera gracias a la confianza que se creará entre ustedes, así que, ¿qué esperas?

 

 

10. Conviértete en alguien confiable

La mayoría le huye a querer ser la persona a la que todos recurren si algo sucede en el trabajo o incluso en sus vidas personales, pero serlo te demuestra la cantidad de confianza y respeto que tienen hacia ti.

Por eso, conviértete en la persona que todos buscan en cualquier momento y en especial, cuando hay problemas, porque saben que tienes la capacidad para solucionarlos.

La idea puede parecerte un poco exagerada, pero que te vuelvas esa persona para ellos no significa que tendrás un cartel de “trabajo 24 horas” cuando estés en el trabajo.

Aunque tengas que dar un poco más de tu tiempo para conseguir el respeto siendo “al que todos buscan”, valdrá la pena al final del día.

Y es que además de crear un mejor ambiente de trabajo, tendrás muchas más oportunidades al demostrar que eres alguien capaz.

Respeto más oportunidades es igual a la recompensa perfecta.

 

 

11. Sé insustituible

Cuando tienes una habilidad en especial que beneficia a todo tu sitio de trabajo y te vuelves alguien único por ello, entonces no esperes que te reemplacen pronto.

¿Qué tiene que ver con el respeto? Fácil, cuando eres alguien de quien dependen para sacar el trabajo adelante, incrementas tu influencia como individuo y te vuelves indispensable para el resto, por lo que el respeto viene con todo eso junto.

Además, si sigues el mismo protocolo de todos, si eres alguien que repite y no es para nada sobresaliente, entonces es normal que dispongan de ti fácilmente.

Por lo que no sólo se trata de conseguir ese respeto que buscas sino también ser un trabajador que tiene mucho que ofrecer y estarás diciendo “aquí pertenezco y no me iré”.

Esfuérzate en desarrollar alguna habilidad única y si ya la tienes, pues comienza a explotarla al máximo.

 

12. Apacigua tu enojo

Hay días donde comenzamos con el pie izquierdo, muchos más de los que nos gustaría tener en realidad.

Y toda esa mala suerte y tropiezos que estás teniendo hasta para cepillarte los dientes afecta principalmente a tu trabajo una vez tu enojo logra tomar parte de tu humor.

Sé lo difícil que es mantener la calma, respirar una y otra vez hasta controlar los gritos que quieres dar a todo y todos.

Incluso si la razón de tu enfado es por el mismo trabajo, tienes que saber controlarlo y mostrarte profesional.

Deja los problemas externos a un lado, que incluso cuando los demás en el trabajo sepan que estás pasando un mal momento, no dejas que el estrés y el enojo ocasionado por ello influencie en tu trabajo.

Cuando estás enojado te ves propenso a decir más cosas de las que deberías y de las que te arrepentirás más temprano que tarde, así que sonará cliché pero respira y exhala, repite hasta que el enojo se disipe un poco.

Tu enfado no sólo te afecta a ti sino también a todos a tu alrededor y cuando te das cuenta de ello es cuando aún más querrás controlarlo.

 

 

Que te respeten es mucho más difícil al inicio y luego el reto se trata de mantenerlo.

¿Cómo consigues tú el respeto en el trabajo? Déjame un comentario aquí abajo y cuéntamelo.

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María Ng García

Amante de la literatura. Escribir, más que mi trabajo, es parte de mi vida y felicidad. "Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años". - Abraham Lincoln

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