Cómo aumentar tu poder mental [7 ejercicios poderosos]

Una y otra vez me he detenido de hacer algo que he deseado durante mucho tiempo, así como también he logrado llegar hasta una meta que me establecí y a su vez, hacer algún proyecto que quería alcanzar y finalizar.

Debes haber escuchado miles de veces que la perseverancia, la paciencia y el trabajo duro te llevarán lejos y a lograr lo que quieras mientra, también pienses que puedes hacerlo.

Más allá de todas esas palabras, ¿te has puesto a pensar en por qué influye tanto creer conen ti mismo?

El poder mental lo relacionamos principalmente con la inteligencia y astucia. La capacidad que tenemos como seres humanos de inventar o innovar con el paso de los años.

Pero no nos detenemos lo suficientemente seguido en pensar en la parte emocional y que ejerce sobre nosotros mismos.

Más de una vez me he sentido frustrada, decaída pero también con energía y motivación para alcanzar una meta o hacer realidad alguno de mis sueños.

Siempre he querido ser escritora, quizás me desvíe un poco en el camino por otra rama, pero serlo ha estado en mi mente y ha formado parte de mis sueños por todo el tiempo que llevo de vida.

El problema por el que no comencé antes a emprender el camino para lograrlo, es porque no me creía capaz de alcanzar ese sueño que he deseado por tanto tiempo.

Todo se resumía en mis pensamientos negativos, en los que me hacían creer que era imposible o demasiado difícil para intentarlo.

Siempre me frenaba por no poder creer o sentir la confianza para lograrlo. Todo eso se debía al poder mental que ejercía sobre mi misma, la importancia e influencia que tiene.

Sé qué es sentirse seguro y que puedes con todo, pero también sé qué es no sentirse sano, inseguro o en un bajo estado de ánimo.

Seguramente te ha pasado seguido y nunca has podido emprender un viaje o quizás gracias a la confianza que has tenido muchas veces, estás en la cima en la que te encuentras ahora.

Lo cierto es que el poder mental no se resume sólo en la inteligencia sino en algo más allá de ello. Es importante que entiendas qué es para así poder desarrollarlo y enfocarte en pensamientos positivos a lo largo de tu vida.

Y aquí voy a enseñarte todo lo que necesitas saber para conseguirlo, y te comparto mis 7 ejercicios secretos para dominar tu mente y ser más positivo cada día.

 

 

¿Qué es el poder mental?

El poder mental es todo lo relacionado con tu inteligencia, emociones, creatividad, concentración, memoria y otros aspectos que influyen a la hora de crear algo nuevo, proponerte una nueva meta en tu vida o incluso con temas referentes a tu salud.

Puedes estar preparado físicamente para realizar una actividad o comenzar un nuevo camino, pero si mentalmente no lo estás, no llegarás lejos. Posiblemente ni llegues a comenzar.

Como dije anteriormente, te detienes mucho por tu mente, todo lo que piensas y la motivación que no encuentras en algún lugar de ella ejerce poder sobre ti.

Un poder mental.

Por otro lado, si lo ves desde una perspectiva meramente de inteligencia, muchas veces eres capaz de inventar algo nuevo, de innovar y ser un genio, pero con el simple pensamiento de creer que no puedes o no sentirte capaz, pierdes todos esos atributos positivos. Lo mismo ocurre de forma opuesta.

El poder mental que posees puede ser tu mejor aliado o la peor de tus pesadillas.

Para poner un ejemplo más claro, seguramente has visitado algún hospital al menos una vez y han tenido que colocarte tratamiento ya sea intravenoso o una simple pastilla.

Hace uno o dos años, solía tener muchos dolores de cabeza seguidos y a veces de la nada (aunque no es como que necesite una condición para tener uno de repente).

Tenía una tendencia a tomar muchos medicamentos y pastillas para ello, lo cual no es bueno y en un punto, como no me parecía normal, decidí consultarlo con mi papá ya que es médico.

 

 

Él me envió unas pastillas desde donde vive y me las indicó una o dos veces al día. Pues, ¿has escuchado del efecto placebo?

Es exactamente lo que él hizo conmigo. Las pastillas que me indicó no eran más que vitaminas y suplementos que en sí, no combatían mis dolores de cabeza pero lograron el efecto placebo que buscaba.

Entonces, cuando alguien se siente mejor tomando algo que en realidad ni siquiera es para eso, ¿cómo es posible sentirse mejor?

El poder mental influyó en la mejoría ya que fue sólo y únicamente la mente y la idea de creer que con eso estaría mejor que ayudaron al proceso de sanación que se atribuye sólo a mi mente.

Todo tiene una unión similar cuando comienzas a comprender este punto.

Básicamente, todo es posible si eso crees en tu mente.

 

¿Cómo desarrollar el poder de la mente?

Para desarrollar el poder de tu mente, debes ejercitarla tu mente de todas las formas posibles: mejorando tu memoria, aprendiendo nuevas habilidades, leyendo e incluso mejorando tus hábitos alimenticios y promueve la salud de tu cerebro para que así se encuentre en óptimas condiciones los 365 días del año.

Para desarrollar el poder de la mente, simplemente debes trabajar directamente en ella, ejercitarla y cuidarla para que así seas capaz de ir incrementando su desarrollo.

En lo personal, me gusta enfocarme principalmente en hacer cosas nuevas, adquirir habilidades constantemente.

Por supuesto, hay muchas más cosas que puedes hacer para desarrollarla pero para mí el adquirir algo nuevo es la mejor forma de estimular la mente.

Todo es cuestión de un constante estímulo.

Si te mantienes realizando las mismas actividades y con las mismas habilidades que has tenido durante los últimos meses o años, es poco probable que desarrolles tu capacidad y con ello el poder de la mente.

Por otro lado, si no te emociona mucho la idea de aprender algo nuevo cada día (aunque creo eso un poco improbable) siempre puedes hacer lo que prefieras mientras mantengas ejercitado tu cerebro.

Ejercitarlo incrementa las funciones de tu cerebro y por ende, su eficiencia.

Trabajar en cosas sencillas como tu memoria mediante juegos, puzzles o simplemente intentar memorizar números o nombres, te ayudará a incrementar tu poder mental.

Evaluando otras formas, adquirir conocimiento fresco y recién sacado de un libro es increíble para incrementar tu poder y base de datos.

 

 

Leer es esencial y sumamente importante en el ámbito general, ahora que te estoy dando otro motivo para hacerlo, no sé que esperas para comenzar a agarrarle un poco el gusto a tomar un libro y leerlo.

Tu alimentación y hábitos influyen en la salud y eficiencia de tu cerebro, así que para desarrollar tu poder mental también debes tener un estricto cuidado sobre estos dos factores.

Seguramente has escuchado de alimentos capaces de mejorar tu memoria y de oxigenar tu cerebro.

Puede que algunos sean mitos o simple habladuría, pero es totalmente cierto que el simple hecho de comer más sano ayuda y favorece el desarrollo de tu mente.

Lo mismo ocurre con el constante hábito de dormir hasta tarde de la mayoría de nosotros.

Admito que hoy en día me es muy difícil abandonarlo, de hecho, no he conseguido hacerlo, pero precisamente porque sé cuánto afecta a tu rendimiento y capacidad de desarrollar tu mente es que bajo todo costo, comienza a descansar las horas necesarias o incluso más.

Muchos tienen la idea de que el desgaste y actividad física es mucho más agotadora. Se equivocan.

Tu cerebro y por ende, tu poder mental, consume mucha más energía que cualquier otro ejercicio o actividad física. Por eso es de suma importancia que le des el tiempo necesario para reponerse y comenzar nuevamente su jornada diaria.

Mientras mantengas tu mente en un estado saludable y colabores por su bien, podrás desarrollar el poder de tu mente sin ningún problema día tras día.

 

¿Cómo sacar los malos pensamientos de la mente?

Siempre enfócate en los buenos pensamientos y en ser positivo en todo momento. Para sacar los malos pensamientos puedes mantener tu mente distraída, evadir el estrés a toda costa y dedicarte más tiempo para la aceptación y trabajar en tener mejores.

Son más los malos pensamientos que tienes en la mente que los positivos.

Entonces, partiendo desde ese punto, comienza por ser una persona menos negativa y llenar tu mente de cosas y pensamientos buenos por más difícil que te resulte.

Sacar los malos de tu mente no es algo que hagas con simplemente pensarlo o creer que lo hiciste, requiere gran parte de tu esfuerzo ya que mantener una mente positiva y libre de estrés, es una tarea sumamente difícil.

Por supuesto, no conseguirás tener una mente positiva con tan solo sentarte y pensar en mariposas y hadas. Todo requiere pasos, formas para conseguirlo.

Tanto para sacar los malos pensamientos y sustituirlos por los buenos, a veces no es cuestión de concentrarte sino de todo lo contrario, distraerte.

Cuando estoy siendo bastante negativa, suelo buscar algo que hacer.

Escribir, jugar, escuchar música o salir, cualquier cosa que ayude a distraer a mi mente de los malos pensamientos que estoy teniendo y así no tomarles más prioridad ni tampoco importancia.

Por otro lado, también evado el estrés mucho más cuando estoy teniendo esta clase de pensamientos.

El estrés sólo lidera a más negatividad y cansancio mental, por lo que este sólo empeora los pensamientos que estás teniendo y en lugar de hacerte pensar en algo más, intensifica cada uno de ellos al llenarte de preocupación.

Intenta no someterte a tanto estrés y liberarlo en caso de que te sientas agobiado. En general tenerlo, no ayuda a tu cuerpo ni física y menos mentalmente.

Viendo más opciones para sacar los malos pensamientos, una forma es evadirlos durante un tiempo para así disminuir su importancia una vez que te sientas preparado para afrontarlos.

Probablemente creas que posponer algo no es exactamente la mejor opción, pero cuando te sientes ansioso y estresado por malos pensamientos, dejarlos para después puede ayudarte a calmar tu mente y prepararte para buscar una solución o simplemente sacarlos de tu cabeza.

Otra opción que aplico mucho cuando me siento agobiada con todos esos pensamientos, es meditar para poder entrar en aceptación.

Muchas veces la negación es lo que vuelve aún peor tus malos pensamientos, luchar contra ellos puede ser agotador y no llegarás a nada normalmente.

 

 

Así que, ¿por qué no aceptarlos y desde allí buscar sacarlos o una solución?

Para ello, siempre intento meditar o al menos quedarme en paz durante un par de minutos o una hora y conseguir relajar mi mente.

De esta forma soy capaz de aceptar mis problemas, la negatividad de mis pensamientos pero también soy capaz de verlos desde un punto menos agresivo hacia mi misma y es mucho más simple sacarlos uno por uno o solucionarlos en caso de tener ciertamente, una importancia relevante.

El efecto y lo que quieres conseguir con sacar los malos pensamientos de tu mente es sustituirlos por buenos, aquellos que te llenen cada día de motivación y positivismo.

Como un extra, intenta escribir sobre ellos.

Muchas veces debes necesitar a alguien con quien hablarlo e independientemente de que tengas muchos a tu alrededor con quien hacerlo o no, en ocasiones no te encontrarás con alguien para hacerlo.

Por eso cuando me encuentro sola en lugar de dejarme sumergir en ellos, tomo una libreta y comienzo a escribirlos, a exteriorizarlos, haciendo mucho más fácil comenzar a sacarlos y dejar de pensar tanto en ellos.

Si tienes una pizca de intención para dejarlos ir y esfuerzo para lograrlo y hacer todo lo que se necesita, podrás hacerlo siguiendo las formas anteriores.

 

7 ejercicios para entrenar tu mente de forma positiva

 

1. Sé agradecido contigo mismo

Para entrenar tu mente y tener todos esos pensamientos positivos en lugar de los negativos, debes darle cierto entrenamiento.

Para ello, no hay nada mejor que comenzar por ser agradecido con nadie más y nadie menos que… tú mismo.

A veces olvidas ser totalmente agradecido contigo y apreciarte lo suficiente. Es cierto que cometes errores como cualquier otra persona, pero tienes y has hecho muchas cosas buenas a lo largo de tu vida, así que enfócate en ellas y date las gracias.

Otra forma de comenzar tu día, es siempre ser agradecido con las cosas a tu alrededor. Pensar en una o varias cosas por las que te sientas feliz y que debes dar las gracias por ello.

No necesitas motivo o tema específico para agradecer, sólo piensa en algo que te haga feliz.

A mi me encanta levantarme y al simplemente abrir los ojos, agradecer por otro nuevo día que se presenta ante mí.

Dar las gracias por toda mi familia y la salud, así como todos los demás aspectos de la vida, pero nunca olvido agradecerme a mi misma por algo bueno que haya hecho recientemente o hace ya algún tiempo.

 

 

2. Mantente enfocado

Con todas las ideas y cosas que pasan por tu cabeza diariamente, decir que te mantengas enfocado parece un chiste.

Sé que no es sencillo concentrarte en sólo una o un par de cosas, sobre todo cuando nuestra mente suele volar por todos lados desplegando ideas y pensamientos negativos o positivos.

Pero si quieres entrenar tu mente de una forma positiva, debes enfocarte precisamente en eso, las cosas positivas.

He mencionado varias veces que debes enfocarte, ser positivo y es que, todo comienza en la mente.

Te sugiero intentar plantearte tus metas en el momento justo después de ser agradecido.

Recuérdate diariamente por qué estás haciendo algo y en especial, porqué sabes que podrás lograrlo.

No divagues mucho. En este caso, utiliza los ejercicios de memoria.

Colocar notas alrededor de tu casa recordándote las cosas positivas que tienes y has hecho. Tomarte al menos 5 minutos del día para pensar en ellas.

Todo es cuestión del tiempo que estés dispuesto a invertir en estos ejercicios. Siempre me funciona ver mis propias anotaciones en algún sitio para recordar las cosas positivas e intento, aunque posiblemente no alcance todo el tiempo, a sentarme y dedicarles unos minutos y así subir mi moral.

Entrenar tu mente no se trata de sólo ponerla a trabajar y hacer pesas con ella, a veces sólo necesitas hacer recordatorios o pequeños ejercicios como estos que no requieren mucho esfuerzo y te ayudan a mantenerte enfocado y al mismo tiempo, positivo.

 

 

3. Aprende a tolerar la incomodidad

Lo que varias veces te lleva a tener malos pensamientos y por ningún lado una mente positiva, es la poca tolerancia que tienes a hacer algo o estar en un sitio que te pone incómodo.

El no sentirte a gusto con algo está únicamente en tu mente, por ello, trabaja en cambiar eso.

Comienza a crear una tolerancia hacia las cosas que te producen incomodidad, esto es parte de un entrenamiento que te ayudará a adaptar tu mente y no estar predispuesto todo el tiempo en que por hacer lo que te hace sentir incómodo significa que todo saldrá mal.

Recuerda que de la incomodidad, también forman parte la timidez e inseguridad, así que si unes todo ello, hay razones por todos lados para entrenar esa parte de tu mente.

Para comenzar a entrenar y volverla más positiva, empieza por las pequeñas cosas que te hacen sentir incómodo o que te desagradan.

Por ejemplo, si te incomoda responder las llamadas entrantes al teléfono de tu casa, hablar con un grupo distinto de personas, entre otras situaciones.

Práctica e intenta sentirte, quizás no a gusto, pero que tu incomodidad no sea intolerable y necesites dejar de hacer algo o salir del sitio por esa sensación.

No es fácil que algo que solía ser incómodo o para nada de tu agrado, pase hacerlo. De hecho, casi nunca ocurre.

Sólo es cuestión de aprender a tolerarlo y verás que tu mente será mucho más fuerte y con el tiempo y más entrenamiento, podrás superar todas esas sensaciones o emociones que te traen malos pensamientos.

Sólo recuerda tomarlo con calma, no te apresures ni presiones y recuerda que intentas entrenar tu mente de una forma positiva, así que si crees que someterte a alguna situación es muy difícil, no te preocupes o te estanques, pasa a otra con mucha menor carga mental.

 

 

4. Haz lo que te gusta

Una de las razones principales por las que tu mente entra en constante estrés y genera malos pensamientos, es porque no te dedicas a hacer cada cosa que te gusta y deseas con fervor.

Te estarás preguntando qué tiene que ver hacer lo que te gusta con entrenar tu mente.

Fácil. Todo lo que ayude a relajar y concentrar tu mente, forma parte de un entrenamiento. No estás intentando entrenarla desde un solo punto de vista, sino como el todo que es.

Quizás no lo consideres un ejercicio en sí pero para mí, es mi favorito ya que al hacer algo que me gusta, es mucho más fácil lograr el resto.

Enfocarme, ser agradecida, ser más tolerante, entre otros que veremos más adelante.

Además, si buscas entrenar tu mente para mantenerte positivo y alejar los malos pensamientos, así como desarrollar tu poder mental, entonces al hacer algo que te gusta estarás matando dos pájaros de un tiro.

Para ti y tu cerebro, es agotador hacer una actividad que no te produce alegría o emoción.

Una vez que comiences a disfrutar lo que haces, sea pequeño o grande, tu mente se abrirá mucho más y además de estar entrenándola con simplemente liberarla de esa cárcel de rutina y malhumor por no hacer algo que te guste, te será mucho más simple continuar con los demás ejercicios.

Intento hacer una cosa que me gusta todos los días. Cuando consigo hacerlo, mi mente se siente mucho más relajada y soy capaz de ir sustituyendo los malos pensamientos con los buenos y a su vez, entrenarla de una forma positiva para desarrollarla y que sólo haya positivismo en ella.

 

 

5. Adquiere nuevo conocimiento

Cuando hablamos sobre desarrollar tu poder mental, mencioné el adquirir conocimientos mediante cualquier método.

Un ejercicio por excelencia para entrenar tu mente es incrementando el conocimiento que ya tienes, ya sea leyendo libros, viendo vídeos o simplemente hablando con otros.

Pero, ¿por qué?

Mantener tu mente activa de forma positiva es lo que buscamos por medio de estos ejercicios y lo que queremos conseguir con ellos. Así que, nada es más sano que entrenarla incrementando tu conocimiento sin necesidad de hacer esfuerzo físico en ello.

Soy una lectora empedernida y no puedo pasar una semana sin haber leído un libro nuevo.

No solo se trata de gustos sino de conocimiento.

Cada vez que termino un libro y durante su lectura también, siempre siento mi mente mucho más capaz, más ejercitada y de una forma sana.

Sé que para muchos es tedioso leer, pero con todas las posibilidades de enseñanza y adquisición de conocimientos hoy en día, el no querer leer no es una excusa para no realizar este ejercicio.

Llénate con nueva información, claro, todo con cierto límite y control. Sólo necesitas buscar la forma correcta y que se ajuste a ti.

Por ejemplo, escuchando audios o incluso viendo documentales de una o dos horas, no necesitas pasar tu vida en un libro si no quieres.

 

 

6. Controla tus emociones

Además del estrés, la alegría y toda esa negatividad y positivismo que he estado mencionando a lo largo del artículo, es obvio que también tienes otras emociones.

Independientemente de si sean buenas o no, debes aprender a controlarlas.

Todo tiene un balance y estar molesto todo el tiempo no es exactamente mantener algo “balanceado”.

Las emociones influyen en tus decisiones sea para bien o para mal y a veces lo que realmente necesitas es pensar sólo con la cabeza y un poco menos con lo que sientes.

No digo que seas un descorazonado y que nunca las tomes en cuenta, pero muchas de las mejores decisiones son tomadas con la cabeza fría y el corazón a un lado, por supuesto, en ocasiones se requiere ese toque de emoción pero en otras, no.

Para lograr esto, necesitas lógicamente entrenamiento, así que para hacerlo más simple y humano, no es cuestión de deshacerte de ellas sino de mantenerlas bajo control.

En estos casos, relajarse y dedicarte tiempo es el mejor ejercicio.

Por otro lado, hacer una lista de pros y contras sobre las decisiones que debes tomar te ayudará a limitar tus emociones y ser más objetivo a la hora de tomarlas.

Así que si te es muy difícil, parte desde allí. Has una lista y evalúa todo lo que conlleva esa decisión o circunstancia.

También puedes buscar apoyo en alguien más. Para mí siempre ha funcionado apoyarme un poco en mi mamá, en especial cuando estoy tomando una decisión que tiene alerta por todos lados de ser únicamente basada en mi estado emocional.

 

 

7. Juega con puzzles o juegos que te hagan pensar

Algo que disfruto mucho haciendo y que hago constantemente para ejercitar y entrenar mi mente, es jugar juegos que me hagan pensar.

Entrenar tu cerebro significa hacerlo trabajar un poco o mucho, en este caso, el propósito principal es poder mejorar esa memoria que tienes y que quizás no es tan buena como te gustaría.

Si eres de esas personas que piensan que jugar en sí no es algo productivo o que pueda ayudarte con la vida real y con tu entrenamiento mental seriamente, reconsidera esos pensamientos más de una vez.

Todos somos capaces de obtener las mismas habilidades pero para ponerlo de una forma simple, otras personas nacen más desarrolladas con ellas que otros.

Soy una fanática de los videojuegos y sonará un poco “imposible” para ti, pero cuando estaba aprendiendo inglés, la mejor forma para practicarlo era en los juegos online con cero español en algún diálogo.

Mientras jugaba, estaba poniendo en uso una de mis habilidades y por otro lado, normalmente suelo probar juegos de estrategia y que de hecho sí requieren pensar más de lo que crees.

Incluso si es pensar en cuál bloque dar para continuar el camino o cómo derrotar al monstruo de la caverna, estás ejercitando tu cerebro al pensar en estrategias y eso le sirve como entrenamiento para que tus habilidades estén mejor desarrolladas si se presenta alguna situación en la vida real.

Así que no rechaces la idea antes de siquiera probarlo.

Debes tener un niño adentro que se moría porque le dijeran que jugar lo ayudaría a entrenar su mente y así tener una excusa para hacerlo con más constancia.

Claro, ten en mente que todo en exceso es malo y la idea tampoco es pasar toda tu vida delante de un televisor o con tu celular en las manos, aunque si te vas por lo tradicional de jugar damas, ajedrez o armar rompecabezas, invertir tiempo en ello es físicamente más sano.

 

 

 

La mente influye en todo, por eso es que el poder mental que tanto tú como yo poseemos tiene suma importancia e influencia todos los días.

Puede sentirse un poco abrumador pero convierte ese poder mental en la mejor herramienta para conseguir el éxito y superación personal en un futuro.

Yo he podido desarrollarlo cada vez más con el paso de los días y como gran beneficio, los malos pensamientos se han ido alejando, la gran mayoría de ellos, de mi mente.

Enfócate en entender bien el poder mental y empieza a sacarle el mayor provecho de una forma positiva. No olvides aplicar todos los ejercicios para poder entrenar tu mente y por ende, desarrollar tu potencial.

¿Qué haces tú para dominar tu poder mental? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

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María Ng García

Amante de la literatura. Escribir, más que mi trabajo, es parte de mi felicidad. "Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños." - Pablo Neruda

4 comments on “Cómo aumentar tu poder mental [7 ejercicios poderosos]

  1. intentare poner en practica varios, sobre todo el 4 y el 5 por que en serio en el mundo de hoy muchas veces cuesta demasiado aplicarlos

    • Necesitas motivación y proponerte hacerlo, ¡justo lo que tienes! Te irá muy bien aplicándolos, ya verás 😉

  2. Wow! El tip que más me encantó fue el 3, muy bueno! Gracias por estos consejitos, los pondré en practica 😉

    • ¡Muchas gracias a ti por leernos Irma! De seguro te irá bien apenas comiences a ponerlos en práctica 🙂

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