5 pasos para pensar en positivo cuando pierdes la esperanza

como saber si estoy deprimida

En algún punto de nuestras vidas cuando queremos hacer algo o avanzar en cualquier aspecto de ella, nos frenamos a nosotros mismos con pensamientos negativos que no nos dejan ver más allá del fracaso.

Debo admitir, que siendo de corta edad, pasé por muchos momentos donde pensar en positivo no era exactamente fácil, sobre todo cuando sientes que todo se amontona a tu alrededor y lo único que ocasiona, es una sensación de asfixia y que todo es más grande que tú.

Aún así, con el tiempo logré superar gran parte de la depresión en la que me veía sometida y comencé a pensar en positivo.

Al dejarme llevar por esa ola de negatividad y aura que genera mi cuerpo, sólo estaba perdiendo todas las oportunidades que se presentaban ante mí y era incapaz de ver debido a la nube negra que se mantenía sobre mi cabeza.

Es inevitable tener momentos de depresión o crisis, pero es posible controlarlos y comenzar a tener una mente más positiva para así, poder superar cualquier reto o situación que se presente.

No es algo que logres de un día a otro, sin embargo, comenzar por la idea de querer un cambio y así ponerle un alto a toda esa ansiedad que los pensamientos negativos te ocasionan, es empezar con el pie derecho.

Y aquí te voy a enseñar cómo lograr ese cambio, y empezar a pensar en positivo para que tu vida sea mucho mejor.

 

 

 

 

¿Qué es tener una actitud mental positiva?

Tener una actitud mental positiva es pensar y tener fe bajo cualquier circunstancia, que todo lo que te propongas en la vida es posible siempre y cuando creas en ti mismo.

Los pensamientos y comportamientos positivos son una representación de esa actitud mental.

Todos tenemos una actitud mental positiva al inicio, el problema surge cuando dejas que esta actitud positiva sea reemplazada por su opuesta, una negativa.

Por eso, no es sólo cuestión de querer tenerla, sino de motivarte y ayudarte a ti mismo para mantenerla.

Dependiendo de la persona y el nivel de pensamientos negativos y ansiedad que tengas, más difícil será el camino para poder lograr una actitud mental positiva.

Por mi parte, fue difícil. Intentar llenar tu cabeza de pensamientos que sólo te nutran y no auto-destruyan no es algo que puedas hacer con sólo pensarlo y esperar que suceda.

Sé que hay muchas personas que están encerradas en una agujero mucho más profundo que en el que yo me encontraba.

Quizás tú eres una de esas personas, algún familiar o un amigo cercano que aprecies y deseas que abandone esa actitud negativa.

Por ello, quiero que sepas ya sea para ti u otra persona, que no importa si el agujero es más profundo que el de otros, eso no vuelve imposible el salir de allí.

 

 

Cómo atraer cosas buenas a tu vida: 4 pasos

Para atraer cosas buenas a tu vida, primero debes deshacerte de las malas y reemplazarlas por todo lo que te traiga felicidad y motivación. Todo se trata de eliminar lo negativo y comenzar a buscar lo positivo.

Y no me refiero sólo a pensamientos o ideas.

Lo que haces diariamente, actividades y acciones, también influencian en lo positivo que tiene tu vida y la actitud mental que adoptas.

¿Crees que atraerás cosas buenas a tu vida si tú mismo corres hacia las malas?

Todos tenemos la capacidad de diferenciar lo que está bien y lo que está mal. Por supuesto, para algunos algo puede estar bien como para otros ser todo lo opuesto.

Sin embargo, para poder atraer cosas buenas a tu vida, debes diferenciar primero lo bueno de lo malo para así, alejar las cosas malas de esta.

Personas tóxicas, vicios como beber alcohol pero sobre todo, pensamientos negativos, deben comenzar a desaparecer ¡ya!

Pero, ¿por dónde debes comenzar?

Quiero mostrarte algunos aspectos que debes mantener siempre en cuenta y que influencian a todo lo que tiene que ver con atraer cosas buenas y tener una actitud mental positiva a su vez.

 

 

1. Controla tu mente

La razón principal para relacionar la actitud mental con atraer cosas buenas a nuestra vida, es simplemente porque el pensar en positivo forma parte de más de la mitad del camino para ese objetivo.

Tus pensamientos negativos deben desaparecer para que puedas comenzar a avanzar y tomar acción.

La mente lo controla todo. A veces sentimos dolor donde no lo hay, así como en ocasiones vemos problemas donde sólo hay una oportunidad única.

¿Alguna vez te has preguntado, por qué algunas personas son más positivas que otras?

Si bien es cierto que las personas podemos llegar a ser positiva si nos lo proponemos, debiste haber notado alguna vez, que hay algunas que nos hacen muchas veces querer ser como ellas por la capacidad que tienen para pensar en positivo.

La forma en la que estas personas ven la vida y buscan las soluciones en lugar de quedarse en un agujero negro de negatividad, podríamos decir que las ayuda a desarrollar más una parte del cerebro que otra.

Sí, nuestra mente tiene 3 partes que forman parte del proceso de ser positivo y negativo. Mejor dicho, son las que lo controlan y se complementan entre ellas.

Todo en exceso es malo, por lo que nuestra propia mente debe mantener un equilibrio. Por ello, estas 3 partes se complementan: La identidad, el superego y el ego.

La primera de ellas, es lo que nos hace nosotros por ponerlo de una forma sencilla, hacer las cosas que nos gustan sin pensar en más allá del “lo quiero y lo tendré”.

Es la parte que podríamos asociar más hacia la confianza y fe que tenemos en nosotros. Sin embargo, no todo es color rosa.

Como dije, las cosas deben tener un equilibrio y aunque nuestra identidad nos ayude a dejar el miedo de lado, el hecho de solo pensar en que lo quieres muchas veces nos dirige a no evaluar las consecuencias que eso puede traer consigo.

Aquí es donde entra el superego.

 

 

Diferente a lo que podrías asumir por su nombre, es todo lo contrario. Este es el que mantiene nuestra moral y conciencia durante este proceso. El que nos dirige a pensar en las consecuencias o a lo que podrían llevar nuestras acciones más allá de los beneficios de estas.

Si la identidad se encuentre en un nivel más alto que el superego, podría llevarnos a precipitarnos en llevar a cabo acciones que nos podrían afectarnos más allá de ser algo favorecedor.

El superego, aunque nos mantenga en un equilibrio, puede llevarnos a que en ocasiones seamos demasiado precavidos y no demos el paso hacia lo que nos proponemos.

Por último, el ego.

Es la parte media, la que nos ayuda a encontrar un balance entre las anteriores.

Las personas siempre dicen, piensa en grande, pero nunca nos recuerdan que aunque queramos o no, hay muchos sueños que se escapan de nuestras manos, por lo que debemos ser realistas al proponerlos alguna meta. Una grande, pero que podamos cumplir.

Esa es el papel que cumple el ego, que podamos hacer lo que queramos, que pensemos en cómo hacerlo y evitar las consecuencias que eso pueda traernos y al final del día, que podamos conseguir lo que deseamos dentro de una idea realista.

 

2. Aprende de tus errores

Siempre habrán tropiezos, el secreto es enfocarte en aprender de ellos y no solo verlos como un obstáculo en el camino.

Reprobar un examen, equivocarte en el documento que debías enviar a tu jefe o simplemente echar sal al café en lugar de azúcar, todo tiene una enseñanza en la que debemos enfocarnos.

No dejemos que simples errores nos retengan en un mismo lugar y nos impidan avanzar.

Yo he tenido una pequeña travesía en cuanto a mi carrera universitaria. Pasé de estudiar medicina a odontología, de allí, a tener un año sabático, hasta por fin descubrir que la literatura y los idiomas son lo que he querido todo este tiempo.

Me sentí como una fracasada muchas veces. Principalmente porque no terminaba alguna.

Frustración, estrés, ansiedad y error tras error, fue lo que sentí y cometí durante más tiempo del que debí permitirlo, pero ¿sabes? un día me senté y comencé a pensar en cada una de esas “malas decisiones” y todos los errores que cometí durante ese periodo.

Al final, llegué a la conclusión de que si bien hubieron consecuencias y dificultades en el camino, conseguí y aprendí más de lo que creí y no me arrepiento de nada, sólo agradezco la oportunidad de haber vivido cada una de esas situaciones para seguir adelante.

 

 

3. Piensa en el mañana, pero vive el ahora

Ten el futuro que te espera y todo lo que quieres lograr entre tus prioridades pero nunca dejes de vivir el presente por estar concentrado en lo que viene más adelante.

Lo que será tuyo, no dejará de serlo por dedicarte unas horas al día a vivir lo que la vida tiene para ofrecerte en el ahora.

Además, no sólo se trata de vivir. Muchas veces dejamos pasar oportunidades, cosas buenas, por estar enfocados en algo más.

Un ejemplo claro, es la oportunidad de formar una familia. El compartir con nuestros seres queridos, el descubrir algo nuevo que podría gustarnos.

Recuerda que el futuro de unos días o años, será tu presente en algún momento y así como estás entusiasmado por vivir ese momento y ver lo que te traerá, disfruta el ahora y todo lo que te ofrece.

 

 

4. Disfruta del camino

Todos tenemos alguna meta u objetivo que nunca terminamos de lograr, pero cuando eso ocurre, si bien puede ser por no ponerle empeño, otras veces es solo porque nos deparan mejores cosas y en esta oportunidad, sólo era momento de aprender algo en el camino.

Una de mis canciones favoritas, que suelo escuchar casi diario pero en especial, cuando creo que todo va cuesta abajo o siento que no lograré llegar a mi objetivo, es “The Climb” de Miley Cyrus.

La primera vez que la escuché, fue gracias a una prima fanática de Disney que no dejaba de ver la película de Hannah Montana una y otra vez.

En ese momento no entendía muy bien la canción (ya que está en inglés), pero unos meses después recuerdo haberla oído en un centro comercial cuando ya había dominado mejor el idioma y entendí la lección que nos quiere dar a todos.

Siempre habrán derrotas pero debes levantarte y más allá de eso, no sólo se trata de lo que nos espera, sino del camino que recorrimos para llegar hasta allí.

 

 

¿Cómo puedo ser más positivo en la vida?

Lo más importante para ser más positivo en la vida es comenzar por cambiarte a ti mismo. Disfruta más la vida, relájate y confía.

Todos tenemos una lucha diaria con nuestros pensamientos negativos y positivos, sobre quién predominará más ese día o a partir de ahora.

Debes eliminar esos pensamientos negativos y tener una actitud mental positiva, que te impulse en lugar de detenerte.

Pero debes estar pensando, es mucho más fácil decirlo que hacerlo.

En efecto, lo es. Así que siempre nos hacemos la interrogante, ¿cómo puedo ser más positivo?

Ser positivo está relacionado a nuestra felicidad y la motivación que encontramos para vivir cada día como si fuese el último.

Por ello, es importante que comiences a cambiar todo lo que te produce malestar.

Así que quiero mostrarte 5 cosas que hago diariamente para alejar todo pensamiento negativo y ser más positiva.

 

 

1. Sonríe más

Una sonrisa puede ayudarnos a olvidar todo lo malo que nos ocurre en el momento.

Sé que sonreír cuando pasamos por un momento difícil de nuestras vidas y lo único que podemos querer en ese momento, es encerrarnos en una habitación y sólo llorar hasta que nos quedemos secos, es el primer sentimiento que cruza por nuestra mente.

Sin embargo, debes recordarte a ti mismo que no es el fin del mundo. Hay muchas razones por las cuales reír y sentirnos felices.

Ver a nuestra familia, compartir con amigos, estar saludables, que el nuevo capítulo de nuestra serie favorita salió al aire. Las cosas más simples pueden hacernos sonreír.

 

 

2. Cree en ti

No dudes de las capacidades y habilidades que tienes para poder lograr lo que te propones.

Muchas veces creemos no cumplir con los supuestos requisitos que la sociedad nos impone en algo o simplemente, no nos sentimos capaces de cumplir con las expectativas de alguien más o incluso con las nuestras.

Todo se puede obtener si trabajas para ello.

Las cosas no podemos lograrlas quedándonos sentados y esperando que por arte de magia sucedan. Si no sabes algo, siempre puedes aprenderlo. Si no eres muy bueno o tienes fallas en algún aspecto, puedes mejorar.

Recuérdate a ti mismo que tú puedes y lo lograrás sin importar lo que te pongan en el camino, porque tienes las cualidades para conseguirlo y sino, trabajarás para tenerlas.

 

 

3. Aléjate de las personas negativas

Si lo que intentas es ser más positivo, tener a una persona a tu lado que sólo repita una y otra vez que algo es imposible o que simplemente sea negativo respecto a si mismo, es un aura y actitud mental que no quieres a tu alrededor.

Es fácil dejarnos influenciar por agentes externos, sobre todo cuando esos agentes son personas.

Las amistades o personas tóxicas, para ponerlo de una manera bastante gráfica, sólo contaminan el ambiente en que te encuentras.

Imagina tener una nube de humo a tu alrededor que no te deje ver más allá de unos cuantos pasos y que siempre esté repitiéndote “no puedes”. Las personas negativas son la nube y tú eres la mente que quieren cambiar ya sea intencional o no.

Así que en lugar de rodearte de personas que sólo conozcan las palabras “no” o “imposible”, comienza por integrarte y acercarte a aquellas que en lo único que piensan al levantarse, es en qué harán mañana para cumplir sus sueños.

 

 

4. Escribe tus sentimientos

Tener un diario o llevar una lista de los sentimientos que tenemos durante el día, puede sonar infantil o incluso algo soso.

Cada vez que tengo un buen día, intento escribir al menos lo más relevante de él, no sólo como una especie de registro, sino también para levantar mis ánimos esos días no tan buenos.

A su vez, los días malos tampoco se quedan fuera de mi libreta.

Cuando llego a mi casa y sólo quiero gritarle al mundo qué está mal con él, recuerdo que tengo ese pequeño diario en el cajón de mi mesa de noche.

Suelo leer mis anotaciones, esos momentos en los que la vida no se sentía nada mal y fui feliz, sólo para recordarme que después de una tormenta viene la calma.

A veces suelo leer los malos, para recordarme que siempre he tenido malos momentos pero así como logré salir de ellos y superarlos, lo haré de nuevo las veces que sean necesarias.

Siempre es bueno tener algo que nos recuerde porqué debemos seguir adelante y cómo logramos superar un mal momento en nuestras vidas.

 

 

5. Haz lo que te gusta

Siempre pensamos en las responsabilidades y los deberes que tenemos que muchas veces olvidamos disfrutar de lo que nos gusta y hacerlo con más frecuencia.

Si bien es cierto que no debemos dejar de lado nuestras responsabilidades y actuar como si nada más importara, tampoco deben ser el centro de nuestros días.

Leer, cantar, patinar, tocar un instrumento o quedarnos en casa viendo series en Netflix, sin importar lo que nos guste, es bueno dedicarle al menos unas horas a la semana.

Ahora, ¿qué tiene que ver con ser positivo?

Ser positivo esta ligado con nuestra felicidad, si no somos capaces de ser felices entonces es mucho más difícil poder mantener una mente positiva a la hora de pensar en hacer algo o en cualquier aspecto.

Por otra parte, el estrés es uno de los causantes principales por el que sentimos ansiedad y nos desviemos a pensamientos negativos por el cansancio que sentimos en el momento.

Más allá de solo disfrutar haciendo lo que nos gusta, también se trata de no agotarnos haciendo decenas de cosas que incluso si disfrutamos, representan más una obligación que algo más.

 

 

¿Cómo hacer para tener pensamientos positivos?

 

1. Ayuda a otros

Todos en algún momento hemos sentido la satisfacción de ayudar a alguien en algún momento donde más lo necesitara o simplemente, como un gesto de amabilidad hacia un amigo o desconocido.

Hacer esto, es parte de la solidaridad lo cual es una forma eficaz de mantener tus pensamientos positivos.

Para ser positivo no es necesario que te enfoques todo el tiempo en ti, de hecho, es todo lo opuesto.

Aportando tu granito de arroz ayudando a otros, te ayudará a mantener tu mente ocupada y enfocarte solo en las buenas acciones que estas realizando. Recuerda, sentirte feliz te vuelve alguien más positivo.

Cada día intento ayudar a alguien aunque sean cosas triviales.

En otras ocasiones, amo hacer de payasita de hospital y ver la sonrisa de cada uno de los pacientes cuando los haces reír, haciendo que olviden su enfermedad y recuerden que siempre hay motivos para dar una gran sonrisa que ilumine todo.

 

 

2. Busca frases positivas

A veces necesitamos un empujón y no todo el tiempo contamos con alguien que nos lo pueda dar, así que, ¿por qué no buscar esa motivación y positivismo que necesitas por tu cuenta?

Leer frases positivas siempre es una buena opción para recordarnos que debemos alejarnos de la ansiedad y el estrés y mantenerlos enfocados en tener pensamientos positivos que nos ayuden a seguir adelante.

Por eso, siempre intento leer una o dos frases al día, sobre todo alguna extraída de mis libros favoritos, para que en algún momento del día si me llego a sentir agobiada o con algún malestar, recordarla y repetirme que todo estará bien y que puedo superar cualquier cosa que se presente.

En este artículo tienes algunas de las mejores frases positivas para ayudarte: 102 frases positivas para ayudarte a ser feliz cada día.

 

 

3. Practica yoga o medita

Para que nuestra mente tenga espacio para pensamientos positivos y comience a liberar los negativos, debemos relajarnos tanto en cuerpo como mente.

Hacer ejercicio ayuda a liberar estrés, pero el yoga y la meditación ayuda a que nos alejemos de todos los problemas que podamos tener en ese momento y nos concentremos en nosotros por varios minutos.

Normalmente cuando hacemos ejercicio, suele ser algo más violento y con mayor desgaste que en ocasiones para algunos, en lugar de conseguir relajarlos, los altera más y sufren un mayor cansancio físico.

Mantener un estado de relajación nos ayuda a pensar con mayor claridad y paciencia, sin apurarnos y sin necesidad de sacar conclusiones precipitadas.

Por lo que abandonar pensamientos negativos y reemplazarlos por unos más positivos se vuelve mucho más simple y deja de ser tan difícil como solemos verlo.

No es necesario pagar clases, puedes fácilmente buscar algún vídeo en YouTube o sesiones gratuitas.

En mi caso, un parque cercano ofrece clases 3 veces a la semana y cuando tengo algo de tiempo libre le dedico unas horas al día.

 

 

4. Reconoce los malos pensamientos

Lo que considero más importante para tener pensamientos positivos, es reconocer antes que nada, los negativos.

No hay mejor forma de detener un pensamiento negativo que reconociéndolo desde el inicio y enterrarlo antes de que siga creciendo.

Cuando alguien nos dice “estás de un humor…” o incluso nosotros mismos nos sentimos amargados o tristes, debemos aceptar nuestro estado y trabajar en él.

Es mucho más simple tener pensamientos positivos, cuando no hay negativos arraigados y ocupando un espacio que no deberían.

 

 

5 ejercicios para pensar en positivo

 

1. Come sano

Cada vez que voy a un local de comida rápida, debo admitir que no me siento culpable cuando estoy comiendo esa increíble pizza doble queso, pero en lugar de pensar en mi peso como la mayoría de las personas harían, me preocupa más mi humor o bienestar una vez termine.

La comida pesada o grasosa suele hacernos sentir mucho más llenos y ocasiona malestares muchas veces, por lo que nuestra mente se verá enfocada en ese malestar físico y lo seguirá.

Mantener un cuerpo sano es igual a una mente sana, por eso es que más allá de nuestra apariencia física, es importante que cuidemos lo que comemos.

No es necesario que nunca más vuelvas a comer esa comida chatarra que a todos nos gusta, pero si en comerla menos seguido y empezar a ingerir alimentos más sanos y en porciones moderadas.

Notarás el cambio físico y por consiguiente, mental.

 

 

2. Escucha tu música favorita y ¡canta!

Cuando pasamos por una ruptura, muchos suelen correr hasta su celular, colocarse sus audífonos o en casos como el mío, poner la música más triste que podamos encontrar a todo volumen y cantar como si no hubiese mañana.

Aunque puede sonar un poco exagerado y cómico, siempre me hace sentir mejor, lo mismo ocurre cuando necesito un poco de motivación y mente positiva.

Intento escuchar mis canciones favoritas que me hagan sentir relajada y con energías.

Que quede entre nosotros, pero tengo una carpeta para cada sentimiento y te recomiendo hacer lo mismo, o al menos tener una lista de las canciones que nunca deben faltar y te hacen sentir mucho mejor.

Toda canción tiene una historia detrás de ella, y cuando logramos identificarnos con alguno es increíble lo relajados y la cantidad de estrés que podemos dejar ir o la energía que podemos obtener de ella mientras la escuchamos.

La música es la perfecta representación de nuestros sentimientos por lo que tener una mente positiva puede ser impulsado por la música adecuada y la que tanto nos gusta escuchar al iniciar nuestro día.

 

 

3. No te exijas tanto

Cuando nos proponemos algo, a veces durante el camino que debemos recorrer para llegar hasta allí, nos exigimos mucho a nosotros mismos y al momento de cometer un error o fracasar, la decepción que nos golpea es mucho más fuerte que otras veces.

Para empezar, todos tenemos límites, y poder reconocerlos y aceptarlos es señal de madurez y un paso para ser más positivo.

Ya sea algo físico o que requiere el uso de nuestra mente, debemos llevar las cosas con calma e ir paso a paso. Las oportunidades sólo desaparecen cuando no supiste aprovecharlas pero créeme que si se presentaron pueden ir un poco más a tu ritmo.

De nada sirve que por sobre exigirte termines en cama por días e incapaz de hacer lo que tenías en mente.

No te exijas y ve pasivo, a tu propio tiempo.

 

 

4. Coloca notas en lugares estratégicos

A veces a pesar de que nos concentramos en recordarnos a nosotros mismos que podemos y lo lograremos, que debemos ser más positivos, es imposible no olvidarlo de vez en cuando.

Por ello, mi ejercicio favorito de todos, es colocar notas alrededor de mi casa con frases motivadoras o mensajes para mi misma.

Cosas como “tú puedes”, “lo lograrás”, o alguna cita de mi autor favorito.

Muchas veces no nos tomamos el tiempo de ir y leer las frases positivas que queremos para poder pensar en positivo, por lo que dedicarle unas horas para poder buscar y organizarlas alrededor de nuestro hogar es una gran forma de siempre tenerlas presentes cuando no tenemos tiempo.

 

 

5. Piensa en tu día

Cuando llegues a casa a descansar, tómate 5 minutos y comienza a pensar en tu día.

Puede que muchas veces pienses primero en las cosas malas que ocurrieron pero en algún momento, lograrás recordar las buenas.

Soy una fiel creyente que por cada cosa mala que nos ocurre, hay 2 buenas que vendrán en el futuro o en ocasiones, de forma inmediata.

Piensa en tu día y enfócate sólo en las cosas buenas que te ocurrieron y si crees que nada bueno ocurrió, nunca es tarde para hacer que pase.

¿Qué tal prepararnos esa bañera tibia con muchas burbujas e ir a descansar como un bebé?

Ver las cosas que pasaron durante el día es la mejor forma de opacar las cosas malas con las buenas de él y recordarnos que mañana es otro inicio.

 

 

Cómo pensar en positivo cuando todo va mal

A veces, has tenido días de terror, donde todas las cosas que haces te salen mal, y sientes que la salida más fácil es renunciar a tus metas para no seguir fracasando; pero eso es lo último que debes hacer, y aquí abajo te voy a contar cómo pensar en positivo cuando todo va mal.

Si ser positivo ya es una tarea que sentimos casi imposible, entonces serlo cuando sentimos que es el fin del mundo es un reto que a veces ni nos proponemos a superar.

Todos tenemos ese momento donde sentimos que seremos incapaces de levantarnos, más de una vez para nuestra mala suerte, pero siempre puedes levantarte.

He tenido mis altas y bajas, muchas de esas bajas me han costado gran parte de mis días que pude aprovechar para seguir mis metas y ser más feliz que el día anterior.

Pero lo que he aprendido al levantarme de cada de uno de esos obstáculos, es qué debo hacer para poder pensar en positivo con más frecuencia y dejar que esos malos momentos y situaciones por las que estoy pasando se consuman con los pensamientos positivos que tengo.

Por eso quiero ayudarte a levantarte en tus días malos y que comiences a sonreír con mayor frecuencia.

Que sepas que más allá de esa nube negra hay mucho más color y oportunidades que te esperan.

 

 

1. Aléjate de todo lo negativo

Además de personas tóxicas, también hay situaciones y medios en donde podemos encontrar más negatividad de la que pensaríamos alguna vez.

Las confrontaciones son las situaciones que debes evitar con mayor fervor. Incluso las cibernéticas.

Lamentablemente, cada día las personas discuten o pelean por cosas aún más triviales que antes, por lo que encontrar confrontaciones no sólo cara a cara sino por la red, es algo común del día a día.

Así que te recomiendo limitar el uso de muchas redes sociales o si las utilizas, evita leer los comentarios.

Sólo empeoran tu estado emocional y la negatividad que adquieres de todas esas situaciones o noticias que lees a diario se anexan a la que ya por ser un ser humano como todos, posees. En especial, si estás pasando por un mal momento y tu cabeza está llena de ella.

No necesitas más de eso cerca de ti.

 

 

2. Apóyate en alguien

Mi familia es la razón principal por la que sigo adelante, por la que quiero sonreír y que de esa forma, ellos también me dediquen la sonrisa calidad que me han brindado durante todo este tiempo.

Muchas veces siento que no puedo, que no lo lograré. Pero una llamada a un ser querido puede limpiar todos esos pensamientos negativos y hacer que comience a pensar en positivo.

No es cuestión de dar una carga, de hacer nuestros problemas de ellos, sino de buscar el apoyo de alguien que pueda decirte lo que necesitas y hacer lo que sea necesario para ayudarte.

 

 

3. Comienza por hacer pequeños cambios

Muchas veces pequeños cambios pueden ayudarnos a subir nuestro autoestima, hacernos sentir bien, algo que habíamos perdido cuando nos encerramos en nuestros pensamientos negativos.

Comenzar nuevos hábitos, cambiar nuestra apariencia, un corte de cabello, hacer ejercicio, todo eso puede ayudarte a sentirte mejor contigo mismo y comenzar a pensar en positivo.

A veces necesitamos algo que nos ayude a ver las cosas con más color para volver al camino del positivismo e iniciar nuestro camino nuevamente.

 

 

Tener más confianza y pensar en positivo, depende de ti, de lo que estés dispuesto a hacer para ello y que abogues a que ocurra.

Todos tenemos nuestros momentos “oscuros”, que nos hunden o nos dejan caer, pero lo importante es levantarse y hacerlo cada vez como más fuerza.

Por eso siempre mantengo mi mente abierta y hacer lo que está en mis manos para ser más positiva. Emplear todos los consejos y pasos anteriores ha hecho que logre dar grandes pasos y superar crisis que nunca pensé poder.

Si no logras ser positivo, te recomiendo intentarlo y verás cómo cambiará tu actitud mental y tu forma de vivir.

Si eres alguien que logró levantarse y pensar en positivo a pesar de que todo iba mal, te invito a compartir tu experiencia en los comentarios para que otros puedan seguir tu ejemplo y ver que es posible.

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María Ng García

Amante de la literatura. Una frase inspiradora me acompaña cada día para lograr mis metas. "Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años". - Abraham Lincoln

4 comments on “5 pasos para pensar en positivo cuando pierdes la esperanza

  1. Hoy amaneci con de no vivir mas me quede sin trabajo tengo una niña de 5 años en ese momento q tenia la cabeza grande llega mi niña con un dibujo dice mama este es una sorpresa te hice un dibujo para q Diosito te de un trabajo me dio tristeza emocion tantas cosas pero no se q hacer tengo compromisos q no esperan

    • Cuando sientes que ya no puedes, siempre habrá alguien que te dé nuevamente un motivo para vivir. Tienes una hermosa hija Paola y aunque ahora todo esté mal y difícil, debes seguir adelante por ella y por ti, todo tiene una solución. No desesperes, ¡tú puedes! Un abrazo

  2. Estoy pasandola realmente mal ahora mismo, el año no empezó bien para mi 🙁

    Gracias por tus palabras de aliento, me ayudaron a ver algo de luz al final de mi tunel…

    • Gracias a ti Alexia. A pesar de los malos momentos, recuerda que después de la tormenta siempre llega la calma. ¡Mucha suerte!

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