Método Kaizen: El secreto para cambiar tu vida en 1 minuto

Método Kaizen

Estoy segura de que desde hace tiempo tienes un sueño o un objetivo que siempre has querido conseguir.

Pero todavía no has podido empezarlo, o si lo has hecho, no has podido terminarlo por cosas como la falta de tiempo o los obstáculos que has encontrado en tu camino.

Es muy fácil pensar qué quieres hacer o lograr; pero es mucho más difícil dar el primer paso para llegar hasta tu meta.

Hace unos años, cada mañana se me venían a la cabeza miles de ideas de cosas que quería hacer. Y para que no se me olvidasen, tenía una libreta en mi mesa en la que escribía qué era lo que quería conseguir.

El problema era que aunque escribía mis planes, y hacía todo lo posible para dar el primero paso, al final siempre dejaba todo a medio camino. ¿A ti también te pasa?

Si tu respuesta es sí, probablemente te suceda lo mismo que me pasaba a mí: al principio pones todo tu empeño y tu ilusión pensando en ese objetivo.

Haces planes de cómo te vas a organizar para lograrlo, y tienes la motivación al máximo; pero poco a poco, tus energías empiezan a bajar porque la impaciencia te puede.

Sí, quieres conseguir eso que te has propuesto con todo tu corazón, pero quieres ver resultados ya mismo. Sin embargo, nada que merezca la pena sucede de la noche a la mañana por arte de magia…

A mí, después de ver tantas metas y planes que no se cumplían enseguida, abandonaba porque me sentía frustrada.

Por eso me puse a buscar por qué no podía lograr lo que quería, y durante mi búsqueda me di cuenta que era porque simplemente no estaba dando los pasos correctos para conseguirlo.

Un día, hablando con mi mejor amiga, ella me contó que había descubierto un nuevo sistema llamado método Kaizen que estaba muy de moda en Japón, pero que se estaba extendiendo también a otros sitios como Estados Unidos y Europa.

Así que me fui a una tienda, compré un libro en el que se explicaba todo sobre este método, y al terminar de leerlo, me di cuenta de que lo había hecho todo mal.

Mi error de querer hacer todo en poco tiempo me llevaba a rendirme enseguida o a darlo por un fracaso en cuanto veía el primer obstáculo.

Y probablemente esto es lo mismo que te está pasando a ti ahora. Pero por suerte, puedes cambiarlo hoy mismo, y el método Kaizen te va a ayudar a hacerlo de forma fácil.

Aquí voy a contarte en qué consiste este método, cuál es su filosofía, y los 6 pasos sencillos que debes seguir para poder cumplir todas tus metas con él.

Si yo pude, tú también puedes y lo lograrás con este método. ¡Sigue leyendo para descubrir cómo!

 

 

¿Qué es el método Kaizen?

El método Kaizen es una rutina que tiene el propósito de hacerte más productivo de forma constante y que adoptes buenas costumbres para conseguir todo lo que quieres. Pero sobre todo se trata de que mejores tus habilidades y seas capaz de acercarte más a lo que quieres.

Mi problema principal era el de querer hacer todo de una sola vez, y el método Kaizen es justo lo contrario a esto.

En lugar de esperar todo el tiempo obtener resultados en un corto periodo o adoptar una costumbre que te hará alcanzar tu objetivo, ¿por qué no hacerlo de a poco?

Básicamente, ir despacio hará que puedas conseguir resultados a largo plazo.

Pero, ¿cómo lo aplico? Es muy simple, muchas personas lo conocen como la regla del minuto ya que al iniciar, el objetivo es que hagas una misma actividad todos los días durante un minuto.

Por ejemplo, yo cuando me decidí que quería escribir artículos, novelas, libros, cualquier cosa que implique letras, no sabía ni tenía la más mínima idea de dónde comenzar.

Ya para este entonces, había descubierto el método Kaizen pero apenas lo había puesto en práctica, así que decidí darle un intento con esto.

Como en mi mente ya me había hecho la idea clara de que no conseguiría todo en poco tiempo, me dije “sé paciente”.

De esta manera comencé a escribir durante un minuto cada día una historia. El primer día sólo escribí una línea. Al día siguiente, escribí otra en un minuto. Pero al tercer día, pude escribir tres líneas en menos de 60 segundos.

Con el paso de los días y semanas, aumenté los minutos que duraba escribiendo, de 5 a 10 minutos y esos minutos se volvieron horas.

Cuando menos me di cuenta, ya había escrito una historia de más de 50 páginas.

 

 

Si hubiese querido escribir esas 50 páginas en un solo día, no hubiese conseguido el mismo resultado. Lo sé, porque me ocurrió más de una vez.

De a poco y aplicando el método Kaizen, fui llegando y alcanzando el objetivo que me había planeado.

Desde algo tan pequeño como escribir sólo unos minutos y un artículo, hasta escribir horas y poder terminar más de 3 en una misma semana.

Justamente eso es este método y su objetivo, que puedas adquirir algún hábito o mejorar en algo, haciendo la misma actividad todos los días durante un minuto e ir aumentando la duración con el paso del tiempo.

Este método está destinado principalmente para aumentar la productividad y mejorar los hábitos del personal de compañías, empresas o industrias. Sitios a gran escala.

Sin embargo, es una gran técnica para que puedas alcanzar tu propio éxito personal con ella.

Si la aplicas bien y como debe ser, los resultados, hábitos y mejoras que lograrás en tu vida te la cambiarán totalmente.

 

¿Cuál es el significado de Kaizen?

Kaizen viene del japonés y está compuesto por dos “Kanjis”, los cuales son los caracteres utilizados en la escritura japonesa. El “kai” en su traducción sería “cambio”, mientras que el “zen” expresa “algo mejor” o “mejora”. Sin embargo, la traducción habitual que se le da es “mejora continua”.

En la cultura japonesa, los nombres que se le dan a las personas, técnicas o a cualquier otra cosa tangible o no, suelen reflejar para lo que sirve o se parece.

Esto se debe a los kanjis y las palabras que se consiguen de forma compuesta con ellos.

Siguiendo esta idea, el creador del método Kaizen, Masaaki Imai, piensa que dar el primer paso y el de los siguientes días es simple cuando estás motivado y quieres hacer todo en el momento, pero cuando pasa una semana o dos, ya no es lo mismo.

Esa es una de las creencias y razones principales por las que creó este método.

 

 

Además, él mismo dice: “un largo camino comienza con el primer paso, y no tiene nada de malo que sea corto”.

Siguiendo esto, quiere decir que no importa lo pequeño que sea el paso que vas a dar o la acción que realizarás, mientras que lo des y continúes caminando.

Después del tiempo que estuve investigando sobre este método y cambiar la forma en la que hacía las cosas, me di cuenta de que la palabra “Kaizen” es de hecho un gran ejemplo de cómo deberíamos vivir a lo largo de la vida.

El método lo podemos aplicar para nuestro éxito, el de un grupo de personas o simplemente, una empresa entera.

Pero si además de seguir únicamente nuestras metas, lo aplicáramos a cualquier aspecto de nuestra vida, pienso que nos ayudaría precisamente a eso, “una mejora continua”.

Imagínate lo útil que sería para decir adiós a la flojera o pereza.

Por eso, ya seas alguien que no puede dar el primer paso o los siguientes a ese, el método Kaizen es perfecto para cualquiera de los dos casos.

Sé que desde un punto de vista en año, la vida es corta, pero no puedes ni debes recorrerla apurado por obtener siempre resultados.

Después de todo es precisamente la “mejora” que debemos lograr, no ser simplemente una máquina de resultados pero que no aprendamos ni adoptemos algún buen hábito en el camino.

 

 

¿Qué es la filosofía Kaizen?

La filosofía Kaizen se refiere a la mejora del individuo. Esta filosofía se compone de varios pasos que nos permiten analizar qué errores estamos cometiendo para no alcanzar nuestros objetivos, y buscar cómo mejorarlos cada día poco a poco.

Desde el punto de vista para el tipo de ambiente que normalmente aplica la filosofía Kaizen los cuales son organizaciones, empresas o cualquier grupo grande, básicamente es volver más eficiente a los empleados y trabajadores.

Ahora, más allá de la simple eliminación de acciones innecesarias o lo que llaman “residuos” en el Kaizen, el hecho de aplicarlo en tu vida es que puedas en sí, llevar un control de ella.

Cuando eres alguien como yo que se empeña en hacer las cosas de una vez y conseguir todo en un momento, lo cierto es que no tienes un control definido en tu estilo de vida.

Además de control, no analizaba de la forma correcta y mucho menos evaluaba o tomaba las decisiones que eran acertadas.

Esto se debe a que estamos tan llevados por la emoción del momento y el tiempo en el que queremos conseguir las cosas, que olvidamos ver bien el panorama.

Cuando no ves bien el panorama, es normal que las ideas y planes que formulas que te llevarán a tu objetivo sean un desastre absoluto, no porque estén mal en sí, sino porque son demasiado complicados y formulados para hacerse en un apuro.

En la filosofía Kaizen, el pensamiento de “cuanto más simple y sencillo mejor”, es uno más que abraza y aplicas durante el método.

 

 

Por supuesto, esto no es una filosofía que adoptes de la noche a la mañana, y para comenzar a vivir con ella primero debes pasar por el inicio y utilizar el método hasta que en lugar de ser un simple medio para conseguir lo que quieres, sea una idea y así, se convierta en una filosofía.

Desde que vi lo que podía hacer con mi vida gracias a ella y todas las cosas que han cambiado desde entonces, puedo decir que vivo con la filosofía Kaizen y la aplico diariamente y que desde entonces, todo es diferente en un buen sentido.

El ser humano siempre quiere mejorar. Yo quiero hacerlo, ¿y tú?

Este método no solo te permite alcanzar el objetivo, sino mejorar en todos los aspectos de tu vida.

Por otro lado, aunque al método en sí también se le conozca como la regla del minuto, la filosofía no necesariamente se rige por esa misma “regla”.

La rapidez del cambio y los resultados los verás según la cantidad de tiempo que le dediques y las acciones que realices durante este.

Entonces, aquí seguramente viene tu pregunta de “¿por qué no es una hora o más de un minuto?”.

El tiempo no determina la eficiencia de la persona y la efectividad con la que realiza las acciones. Hay muchas personas que en un minuto pueden realizar lo que tu haces probablemente en 5.

La idea y filosofía de todo es que puedas comenzar desde cero sin esforzarte mucho, dar el primer paso y que vayas consiguiendo los resultados de a poco.

Ya sean 1 o 5 minutos que le dediques al inicio, el objetivo es que mejores y no que te exijas demasiado hasta al final simplemente aburrirte o “fracasar”.

 

 

6 pasos para poner en práctica el método Kaizen

 

1. Identifica tu problema y acéptalo

La parte más importante para solucionar un problema es identificarlo.

Para que comiences a poner en práctica el método Kaizen, primero debes comenzar por identificar y reconocer el problema por el que estás pasando.

Cuando yo comencé a leer sobre el método Kaizen, me di cuenta de que mi gran problema era la impaciencia: quería conseguir las cosas y quería hacerlo ya. No mañana ni pasado, sino en ese mismo momento.

Sin embargo, tu problema puede ser distinto al mío.

Quizás sea que tienes miedo a dar el primer paso, o que te rindes en cuanto ves un obstáculo en tu camino.

Puede que incluso te falte tiempo para hacer lo que quieres porque no sabes organizarte bien el día, o que pongas demasiadas excusas y así nunca empiezas nada.

Sea como sea, debes identificar cuál es el problema por el que nunca consigues alcanzar tus metas.

Una vez lo identifiques, de inmediato debes aceptar que eso es lo que realmente te está frenando.

Puede que ahora mismo estés pensando qué sentido tiene hacer esto si de igual forma planeas comenzar el método Kaizen.

Simple: si no sabes dónde están tus fallos y qué debes mejorar primero, seguirás cometiendo esos errores una y otra vez y nunca conseguirás nada.

 

 

2. Organízate bien

El siguiente paso consiste en la organización.

Mencioné varios párrafos atrás que este método está dirigido principalmente a empresas o sitios de trabajo, pero en un ámbito personal con la organización se refiere a que cada cosa tiene un lugar.

He repetido muchas veces a lo largo de mis artículos que el ser organizado es muy valioso en la vida, y si andas por ella con todo fuera de lugar y en un desorden constante, no llegarás lejos.

Este pensamiento lo tengo desde hace muchos años, pero comencé a creer mucho más en él una vez que comencé con la filosofía Kaizen y el método KonMari. Aprende más sobre este método y su autora en este artículo.

Por eso, no importa lo mínimo que sea, todo tiene su lugar en el mundo, ya sea tangible o no.

Organízate. Mucha de la frustración que sientes cada vez que fracasas en algo es porque para empezar, aunque tengas un plan, no tienes una organización en sí.

Piensas en qué hacer y cómo, pero muy pocas veces le das un lugar a cada una de esas cosas en tu plan.

Viéndolo de otra forma, cuando no estás organizado tienes demasiado a tu alrededor y eso te entorpece. Por lo que además de organizarte es como un “elimina lo innecesario”.

Así que siéntate, toma papel y lápiz, escribe el objetivo que quieres conseguir, y debajo pon todos los pasos de forma organizada que tienes que dar para lograrlo.

 

 

3. Disminuye tu búsqueda

Pasando al siguiente, este hace alusión a reducir o disminuir búsquedas.

Normalmente cuando estamos haciendo un trabajo para nuestros estudios o una investigación para nuestro empleo, solemos buscar información de forma casi interminable.

Ahora, ¿por qué deberías disminuir la búsqueda?

En este momento estás leyendo este artículo, pero así como lees este, seguirás buscando decenas de ellos por Internet y cuando te des cuenta, ya se habrá terminado otro día y lo cierto es que no habrás hecho nada para comenzar el Kaizen.

No me malentiendas, no es un desperdicio de tiempo, pero cuando te enfrascas tanto en buscar y leer, sin darte cuenta olvidas hacer lo más importante: actuar.

Así que disminuye tu búsqueda: en lugar de buscar información en 20 páginas web, busca sólo en 10 de ellas.

Ahora, volviéndolo parte de un pensamiento más profundo, el buscar tantas fuentes de información tiene sus desventajas y esas afectan principalmente a nuestra motivación y cerebro.

Por ejemplo, cuando tienes un examen es común que los profesores, compañeros o cualquier persona de tu carrera te den guías para estudiar, más de las que incluso podrás leer en el tiempo que tienes, pero aún así intentas leerlas todas.

Estás perdiendo demasiado tiempo y esfuerzo en querer buscar y obtener toda esa información que bien debes estar obteniendo de otros textos que ya leíste.

A lo que quiero llegar es que no necesitas leerte 10 guías de 100 páginas cada una, porque seguramente en sólo 5 de esas guías tienes la misma información que en todas las demás.

Míralo de esta forma: es como leer lo mismo una y otra vez, sólo que con distintas palabras. Absurdo, ¿verdad? Lo único que consigues así es perder tiempo.

Si aplicas ese mismo pensamiento, que en este caso vendría siendo un paso, te darás cuenta de que gastarás menos energía buscando y aporvecharás mejor tu tiempo para llegar hasta la meta que te has propuesto.

 

 

4. Elimina todo lo que no te sirve o te estorba

Este es un proceso de limpieza en sí, que si no te has dado cuenta, vienes haciendo desde el segundo paso.

Cuando eliminas todo lo que no necesitas o que sólo te retrasa o estorba, entonces aquí debes finalment, quitar todo lo que no te sirve.

Más allá de eliminarlo, vendría siendo una sustitución. Quita las cosas “inútiles” y en su lugar coloca aquello que sí te llevará hasta donde quieres pero que en especial, te será útil incluso después de conseguirlo.

Muchos tienen miedo de deshacerse de lo que realmente no les sirve porque tienen cierto apego a las mismas costumbres y hábitos, hasta a objetos, pero si ocupa espacio e incluso te afecta negativamente, no lo dudes y quítalo.

Por ejemplo, si quieres hacer ejercicio, entonces quita esa mesa que sólo te ocupa espacio y nunca utilizas.

En su lugar, coloca una cinta caminadora, una bicicleta o equipo para hacer ejercicio. Eso sí ayuda a tu propósito.

Una vez que consigas hacer esta limpieza, es cuestión de que la mantengas e incluso la hagas diariamente que aunque puede parecer exagerado, todos los días descubres algo nuevo que puede ayudarte, pero también algo que estorba.

Yo era alguien a quien este paso le cayó como balde de agua fría pero cuando comencé a hacerlo con el tiempo ya era una costumbre y lo hago sin ni siquiera darme cuenta de ello.

 

 

5. Mantén la organización que has creado hasta ahora

Una vez que hayas aplicado los pasos anteriores, es momento de que comiences a estandarizar y simplificar los procesos que en tu caso, serían las acciones y lo que has hecho hasta ahora con las 5 “S”.

¿Qué quiero decir con esto?

Si con el paso anterior finalmente decidiste quitar lo que estorbaba de la sala y colocar la cinta caminadora en ella, entonces eso quiere decir que en definitiva, comenzaste a aplicar tanto ese paso como los anteriores.

Aún así, hacerlo una vez no es el problema y es que de eso se trata también el método Kaizen.

Recuerda que el problema es continuar con ellos; con una sola vez que realices los pasos las cosas no mejorarán por arte de magia.

Así que cuando me refiero a estandarizar y simplificar, significa que pon un estándar en tu vida y que ese sea lo que haces cada vez que sigues el método Kaizen.

Más que simplemente seguir unos pasos, vuelve cada uno de ellos en una norma y obligación, es decir, que cada día tengas como deber llevar a cabo estos pasos y que tu estándar de las cosas no sea menos que lo que has logrado y hecho mientras haces el método Kaizen.

 

 

6. Convierte el método Kaizen en una costumbre

Hay veces que para algunos el último paso no es el más difícil, pero pienso que para al menos el 80% de mis lectores lo será.

Crear nuevos hábitos es todo un reto y precisamente para eso es el método Kaizen, pero ¿en algún momento te detuviste a pensar qué pasaría si incluso ejecutar el método con el paso del tiempo es también un “fracaso”?

Es común que te resistas al cambio y que los buenos hábitos que el Kaizen te está haciendo adoptar e integrar en tu vida sean difíciles de volver realmente una costumbre como tal.

Repito, es algo que debes hacer constantemente y aunque no lo creas, va a llegar un momento en el que pienses que volver a como estabas antes era “mejor” y más “fácil”, aunque sea todo lo contrario.

No te culpo, cuando se tiene una costumbre es porque de esa forma nos sentimos cómodos pero cuando pase esto, ponte a pensar en todo lo que has ido logrando desde que aplicas el método Kaizen.

La tarea difícil es mantenerlo costumbre y que sea un buen hábito en tu vida para que así mejores el resto de ellos y a ti como persona.

 

 

Sé que con estos pasos debes estar un poco confundido ya que se supone que se trataba simplemente de hacer la misma acción todos los días.

A pesar de ello, ya dejé en claro que el tiempo en sí no influye como tal, pero si te detienes un segundo en todo lo que has leído estos últimos minutos, te darás cuenta de que sea lo que decidas hacer en ese tiempo estarás aplicando los pasos de a poco.

Si identificas tus problemas y comienzas a organizarte ya estarás haciendo el número uno y si sigues haciéndolo, estarás tomando acción y buscando menos.

Coloquemos como listo el segundo también. Con el tercero, es tal cual como te dije en él, vienes haciéndolo desde los dos anteriores.

Llegando al cuarto y quinto, ya es cuestión de que logres volverlos normas y luego hábitos, es más determinación y motivación por ti mismo.

Te lo pondré sencillo, sólo son unos pocos minutos de tu vida, yo cuento lo que hago por la duración de las canciones. Eso quiere decir que si pongo una de 5 minutos y decido hacer mi actividad en ese tiempo, este pasará volando y quizás hasta termine haciéndolo por más tiempo sin darme cuenta.

 

2 ejemplos del método Kaizen

Es muy fácil leer sobre algo nuevo que en este caso vendría siendo el Kaizen, pero entenderlo a la perfección es posible que no sea igual de simple.

Por eso quiero ponerte dos ejemplos para que visualices mejor el objetivo de este y sepas cómo aplicarlo para obtener algo personal utilizándolo.

Para hacerlo simple, quiero enfocarme en dos ejemplos bastante comunes:

  1.  Llevar una vida más sana haciendo ejercicio.
  2. Aprender otro idioma.

 

Sé que he puesto ejemplos sobre el ejercicio en varias secciones, pero la razón es porque fue el primer hábito que conseguí desarrollar gracias al método Kaizen, es decir, mi primer logro.

Otra razón, es porque sé que el iniciar un nuevo hábito de ejercicio, sin importa el por qué quieres desarrollarlo, es por lo que muchos luchan y se esfuerzan en alcanzar.

Sin embargo, el pensamiento de hacer ejercicio durante una o dos horas diarias no es grata para casi nadie que está comenzando.

A mí me ocurría exactamente lo mismo y es que cuando me despertaba con ganas de hacerlo, iba unas horas por varios días y de repente, esa motivación se esfumaba al no ver resultados rápido.

¿Qué hice? Comencé con el método Kaizen poco tiempo después de mi último “fracaso”.

Básicamente, empecé a hacer flexiones durante un minuto todos los días, normalmente recién levantándome o justo antes de tomar una ducha.

Lograba hacer de 10 a 15 en ese tiempo y porque me dije que lo tomaría con calma y sin apuro.

A la semana aumenté el tiempo a 2 minutos y así fui aumentando cada semana un minuto más.

 

 

Cuando por fin llegué a los 10 minutos, comencé a organizar mejor mi horario ya que aunque fuesen sólo diez minutos, quise abrirme espacio para los demás que se venían en las siguientes semanas.

Desde ese momento comencé a organizarme mejor e incluso, a eliminar todo lo que no necesitaba hacer, lo cual era ver televisión en ese entonces.

La semana siguiente de eso en lugar de aumentar un minuto, decidí probar y aumentar de a 5 minutos, es decir, eran 15 en lugar de 11.

Sorpresivamente, no me costó en lo absoluto seguir con la rutina de todos los días y darle su respectivo tiempo a la actividad y antes de darme cuenta, ya me encontraba con media hora de ejercicio diaria.

Era más organizada y con menos cosas que no me favorecían y fue cuando decidí probar mi suerte con el gimnasio nuevamente.

Como ya tenía semanas dedicándole tiempo a la actividad, fue mucho más fácil ir hasta el gimnasio y pasar de 30 a 60 minutos en él, por lo que volverlo un estándar y luego un hábito no me costó tanto excepto cuando me encontraba con esos días donde pensaba que no podía dedicarle lo necesario para realizarlo.

Con un poco más de tiempo, llegué a lo que hago hoy día, 1 o 2 horas de ejercicio diarias en el gimnasio o al aire libre en mi parque más cercano.

Tú podrías hacer lo mismo y conseguir ese hábito si tan solo comenzaras por allí. No tiene que ser el mismo ejercicio de inicio ni aumentar el tiempo como yo, pero es posible yendo de a poco.

 

 

En cuanto aprender un nuevo idioma, en esto si es verdad que perdí la cuenta del número de personas que alguna vez he escuchado hablar sobre entrar a clases o inscribirse en un curso, incluso pedirme que por favor les enseñe alguno de los que sé.

Pero cada una de esas personas, y te estoy hablando de más de una docena, abandonan al cabo de 2 o 3 semanas.

No los culpo, cuando estaba aprendiendo inglés me daba mucha pereza ir a las clases pero cuando comenzó a gustarme fue más sencillo, claro, no a todos les ocurre lo mismo.

La última persona que se me acercó es una amiga que para ese entonces estaba pensando irse del país donde era prácticamente obligatorio que hablara inglés.

Yo le dije que no tenía ningún problema en ayudarla pero que no esperara que aceptara que lo deje a mitad. Apenas le dije eso comenzó a contarme su dilema con las academias de idiomas y cuántas veces lo ha dejado a mitad (tal cual como yo con el ejercicio).

Cuando me di cuenta que su problema era muy parecido al mío le sugerí comenzar de a poco, en ese momento no tenía tanto apuro y contaba con aproximadamente año y medio para aprenderlo así que le dije: “comienza por leer palabras en inglés y buscar su significado durante 5 minutos al día”.

La idea era básicamente ayudarla aplicar el método Kaizen que para ese entonces no le había explicado y pensé que si lo hacía, lo más posible es que no consiguiera tener el hábito a la final.

Soy de las que creen que se pueden aprender un idioma por su cuenta, sólo requiere tiempo y dedicación pero puedes hacerlo de a poco.

 

 

Al cabo de dos semanas le pregunté cómo le estaba yendo y me dijo que había empezado a hacerlo durante más tiempo sin darse cuenta, alrededor de 15 o 20 minutos, conseguía hacerlo durante su hora de receso del trabajo.

Una de las cosas más difíciles para alguien al aprender un idioma es memorizar o saber lo que significan miles de palabras, por lo que el vocabulario es oro.

Cuando ya se había cumplido el mes desde que se lo dije, me comentó que además de leer y buscar su significado, se puso a leer varios textos y lecciones de un libro que tenía sobre aprender inglés.

En ese momento decidí finalmente ofrecerle de lleno comenzar las clases, pero que debía organizarse, cosa que había logrado al dejar de lado varias actividades que no eran relevantes por lo que también las eliminó y comenzó a sustituirla por algo más productivo para ella que es aprender inglés.

Su respuesta fue que no tenía problema ya que le dedicaba alrededor de una hora al día a leer textos en inglés e investigar un poco de lo que no entendía.

Cuando me dijo eso, decidí explicarle bien por qué había querido que partiera de allí y todo lo que necesitaba saber sobre el método Kaizen ya que sólo le faltaba hacerlo una norma y un hábito.

Lo entendió a la perfección y cuando iniciamos las clases, en efecto me di cuenta que de hecho, ya era un hábito para ella, tanto así que hoy en día sigue leyendo y buscando más sobre el idioma y lo que no sabe de él, quizás sólo unos minutos al día, pero sigue con ello.

El punto de todo, es que puedes conseguir esto y cualquier otra cosa aplicando este método.

Yo conseguí crear un hábito de ejercicio, ella, aprender un idioma nuevo y estoy segura que le servirá para cualquier otro que decida hablar algún día.

De a poco se pudo, los pasos del Kaizen son importantes pero te recomiendo que si te cuesta MUCHO seguirlos uno por uno, simplemente hagas como yo al inicio, sólo realiza la actividad diariamente y con el tiempo e inercia estarás realizando los demás pasos.

Tu reto será hacerlo un hábito, mantenerte haciéndolo todos los días.

 

 

Así como he conseguido un hábito de ejercicio, mi objetivo más reciente es abrir mi propia tienda de accesorios por Internet y hasta ahora, todo está yendo increíble gracias a la filosofía Kaizen.

Si los hábitos fuesen tan fáciles de mantener, entonces no habría un reto en sí y tampoco buscaríamos mejorar constantemente.

Yo quiero mejorar en todo lo que está a mi vista, todo lo que soy y lo que hago.

Si te es difícil dar el primer paso o seguir después de él, entonces no esperes más y comienza a aplicarlo apenas termines de leer este artículo.

¿Qué objetivo quieres lograr utilizando el método Kaizen? Yo además de la tienda, espero aprender a bailar salsa de a poco 😉

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María Ng García

Amante de la literatura. Escribir, más que mi trabajo, es parte de mi felicidad. "Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños." - Pablo Neruda

2 comments on “Método Kaizen: El secreto para cambiar tu vida en 1 minuto

  1. Hola Andrés buenos días, hice la prueba gratis en la tienda online pero no tengo dominio para Networking.com, me puedes ayudar? Por tus atenciones, mil gracias!!!

    Tu amigo Federico A. Damm

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