¿Sabes por qué eres pobre? Porque tomas malas decisiones

Malas decisiones

Muchas personas, incluso las más inteligentes, toman malas decisiones en sus vidas cada día. Y no les importa hacerlo. O si les preocupa, no hacen NADA para evitar tomar esos caminos erróneos y no volver a equivocarse.

El ser humano es así: creemos que tenemos toda la vida para enmedar los errores que hemos cometido. O que por un pequeño fallito no va a pasar nada, y mañana será un día nuevo para hacerlo mejor.

Eso es verdad en cierta medida. El problema es que nunca cumplimos con la parte de responsabilidad que nos toca.

Si hoy tomas una mala decisión, prometes que la próxima vez tendrás más cuidado y elegirás el camino correcto. Pero es mentira. Cuando vuelvas a estar en la misma situación, volverás a escoger la opción equivocada.

Pero hay algo mucho peor: de lo que no te estás dando cuenta es de que esas malas decisiones que tomas sin pensar son las culpables de que HOY estés en el lugar donde estás.

Un lugar donde no has conseguido NADA con lo que soñabas hace 10 o 15 años.

 

Ser un perdedor

 

Tus malas decisiones son las que te han llevado a tener un trabajo que es una basura, a ser pobre y no ganar el dinero que necesitas.

O a tener un buen trabajo con un sueldo más que suficiente para ti y tu familia, pero del que no puedes disfrutar porque las deudas te ahogan gracias a tomar una decisión en el pasado que claramente no era la mejor para ti.

La culpa de que seas pobre no la tiene tu familia por no tener dinero, ni la sociedad, ni tu jefe, ni el destino por no haberte dado lo que soñabas.

La tienes TÚ por haber decidido conformarte con lo que tienes, por no luchar por lo que realmente deseas, y por no haber tomado la oportunidad cuando se te presentó.

Cuando inicié Gananci, mi objetivo era ayudar a todas las personas que pudiera y que quisieran leer mis artículos.

Y esa es la razón por la que te he dicho estas palabras tan duras: para que te des cuenta de una vez de que puedes cambiar tu vida, y para que sepas los 5 motivos por los que tomas malas decisiones y evitar cometer los mismos errores la próxima vez.

 

5 razones por las que tomas malas decisiones que te hacen pobre

 

1. Piensas que sólo existen dos opciones

Las personas pobres tenemos un tipo de pensamiento muy limitado. A menudo creemos que sólo existen dos opciones en la vida y no vemos más allá del resto de oportunidades.

Digo “creemos” porque yo también era pobre cuando sólo era un niño. Nací en un hogar muy humilde, y mis padres apenas tenían dinero para mandarnos a mis hermanos y a mí a la escuela.

Y yo era como tú: pensaba que, a la hora de tomar una decisión, sólo tenía un par de opciones donde elegir. O hago esto, o hago lo otro, pero no hay más.

Sin embargo, con el tiempo me di cuenta de que no me faltaban opciones, sino que era yo mismo quien las estaba limitando sin necesidad.

El ejemplo más típico es el de “o hago esto o no lo hago”. Con los emprendedores pasa lo mismo: o dejo mi empleo para comenzar mi negocio, o sigo trabajando en él y no inicio mi emprendimiento.

Así que antes de tomar una decisión, abre tu mente y mira TODAS las posibilidades que en realidad tienes.

Si quieres crear un negocio, no siempre es necesario dejar tu trabajo: puedes hacerlo en tu tiempo libre, o pedir laborar menos horas para dedicarte a ello. ¡Incluso puedes buscar un socio para repartir las tareas!

No te concentres en que la respuesta a tu pregunta sólo es “A” o “B”. Pueden ser las dos, o puede haber una opción “C”, una “D”, etc.

 

Malas decisiones

 

2. Buscas la satisfacción instantánea

Otro de los motivos por los que tomas malas decisiones es porque no estás dispuesto a esperar recibir tu recompensa; la quieres AHORA, y cuanto antes mejor.

Quieres comprar un televisor nuevo, o un auto, o el último celular que ha salido al mercado; o deseas abrir tu propio negocio pero no tienes capital suficiente todavía.

Y, en vez de esperar hasta que hayas ahorrado, pides un préstamo para poder tenerlo YA. ¿Por qué? Porque necesitas tener tu satisfacción hoy, y no quieres esforzarte en conseguirlo. Prefieres la vía rápida para lograrlo.

Pero de lo que no te das cuenta es de que estás tomando una muy mala decisión que te perseguirá en el futuro sólo por sentir placer en ese momento. Un placer que quizás te durará una hora, un día, o un par de días como mucho, no para siempre.

Siento decirte esto, pero las cosas que realmente merecen la pena no pasan por arte de magia de la noche a la mañana.

Tardan tiempo, y tú tienes que poner tu esfuerzo y trabajar para conseguirlas. No van a venir solas.

Así que la próxima vez que estés a punto de tomar una decisión, y pienses sólo en lo bien que te vas a sentir de inmediato, párate.

Revisa bien las consecuencias que tendrá para ti dentro de un mes, de dos, o incluso dentro de un año, y no cambies un poco de satisfacción ahora por muchas semanas de angustia en el futuro.

 

Malas decisiones

 

3. Sólo quieres confirmar tus decisiones

Este es un problema que proviene directamente de nuestros egos. Cuando intentas tomar una decisión, pero no sabes qué hacer, lo más lógico es que busques información o datos para poder decidir mejor.

Pero en muchos casos no buscamos lo que necesitamos, sino que nos autoengañamos, y buscamos sólo aquella información que confirme nuestras creencias.

Por ejemplo, si para iniciar un negocio crees que debes dejar tu empleo, lo más seguro es que cuando busques en Internet sólo leas aquellos artículos donde te confirmen que sí, es necesario que dejes tu trabajo.

Y tu mente, inconscientemente, pasará de largo de los consejos en donde te digan que también existe la posibilidad de seguir trabajando mientras creas una empresa.

Tú creerás estar buscando la verdad, pero en realidad sólo buscas la confirmación de lo que quieres creer. Y eso te llevará en algunos casos a tomar muy malas decisiones.

Así que en vez de buscar lo que ya sabes, investiga nuevos datos, mira qué otras posibilidades te dan en esas informaciones, y toma en cuenta todas las opciones que haya, no sólo las que tú creas mejores.

 

Malas decisiones

 

4. Tomas decisiones cuando no te queda tiempo

Todos hemos caído en esta trampa. Debes decidir algo, pero tienes muchos días por delante para hacerlo, así que piensas qué hacer día, tras día, tras día…

Y de repente, ya no tienes más tiempo para pensar, y debes tomar tu decisión YA; los nervios y las prisas te traicionan y ¡sorpresa! Tomas una mala decisión.

Esto pueden ser infinitas cosas, desde que tu jefe te pida una respuesta a si quieres dejar tu empleo para iniciar un negocio o ascender en la empresa, hasta decirle que sí a tu pareja cuando te pide matrimonio y necesita una respuesta, aunque tú todavía no estés seguro de ese compromiso.

Todo es por culpa del tiempo, por no haberte planificado bien, o haber dejado la toma de decisiones hasta el último minuto.

Aquí sólo puedo darte un consejo: organízate bien y ten paciencia.

No dejes que el tiempo influya sobre ti, y tomes una decisión precipitada de la que luego te arrepentirás. Espera, piénsalo bien, y si tienes una fecha límite para tomarla, organízate como es debido.

 

Malas decisiones

 

5. Crees que lo sabes todo (y te equivocas)

Ni tú ni nadie sabemos todo sobre todas las cosas. Pero aún así ese sentimiento de “superioridad” a veces nos vence, y decidimos hacer lo que nos da la gana, incluso cuando sabemos que nos estamos equivocando.

Sabes que sería buena idea preguntarle a un amigo experto en coches antes de comprarte uno; pero no lo haces porque crees que tú sabes más que él. Y al final, terminas comprando un coche que te deja tirado en el camino a los dos días de conducirlo.

Y lo peor de todo: no vas a admitir tu culpa ni la mala decisión que has tomado porque te avergüenza haberte comportado como un niño de 5 años.

Así que ahora no puedes pedirle ayuda a nadie porque tendrías que explicar todo, y eso te hará quedar como un tonto.

Deshazte de ese tipo de mentalidad, y deja de creer que pedir ayuda a otros o buscar información para estar más seguro de lo que haces es algo malo, porque no es así.

Incluso los empresarios más exitosos del mundo tienen a su alrededor un equipo de asesores para que les ayuden a tomar mejores decisiones en sus finanzas.

¿Por qué tú no vas a hacer como ellos, y pedir ayuda cuando la necesitas? Te aseguro que si comienzas a tomar esto como una costumbre, te ahorrará muchos dolores de cabeza en el futuro.

 

Malas decisiones

 

Tomar malas decisiones a veces es parte de la vida. Pero cuando lo haces de forma constante, se convertirá en un gran problema y sólo te llevará a dejarte encasillado en el lugar en el que estás.

¿Qué motivos son los que te llevan a ti a tomar malas decisiones? Déjame un comentario aquí abajo contándome tus experiencias.

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Andres Gananci
Andrés Gananci es un emprendedor y aventurero apasionado de la vida que fundó su primer negocio online con tan sólo 17 años. 12 años después, sigue viajando por el mundo mientras trabaja desde casa.

34 comments on “¿Sabes por qué eres pobre? Porque tomas malas decisiones

  1. con el tiempo tengo una inseguridad, ya que siempre que me propongo en pedir ayuda , siento vergüenza o el temor al no, ya que varias veces me ha sucedido, y un poco que me desanimo para el siguiente reto y entonces es como un circulo.Quiero salir adelante para mi y mi familia, pero me cuesta pedir ayuda. GRACIAS POR TU CONSEJO AMIGO , BENDICIONES.

    • De nada amigo, y recuerda: pedir ayuda es algo bueno, y si la persona a la que se la pides te la niega, es esa persona la que tiene un problema, no tú, y tú no debes avergonzarte por ello 😉

  2. la formula es simple yo, ya hacia importaciones desde los 16 y la formula para hacerse rico es dividir y multiplicar esa es la real.

  3. Increible Andres,acaso estuviste leyendo mi vida? jaja.es verdad todo lo que dijiste,no has errado ni una palabra,he caido siempre pero en todas me he levantado,espero poder lograr mis metas,pidiendo consejos y ser obediente,muchas gracias por tus consejos.

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