Las 12 leyes del Karma que cambiaron mi vida para siempre

El karma es un término de origen oriental, pero muy popular en todo el mundo. Con esta palabra, muchas personas le dan explicación a las “casualidades de la vida”.

Se te derramó el café, te despidieron del trabajo, olvidaste las llaves, te enfermaste, te robaron al salir, perdiste algo de valor, etc.

No es mala suerte, es tu karma.

Hubo un tiempo en el que todo me iba a bien y caí en la soberbia. Creyendo que podía hacer lo que quisiera, no evaluaba mis actitudes o comportamientos.

Perdí esa conexión con mi espiritualidad que equilibraba mi comportamiento y me traía cosas buenas (aunque no me diera cuenta).

De pronto todo cambió. Las cosas empezaron a ir de mal en peor y no encontraba razón alguna. Afortunadamente, caí en cuenta de que todas aquellas acciones del pasado que perjudicaron a los demás, estaban regresando en mi contra con mayor fuerza.

Aprendí que uno puede estar arriba un día, y al otro estar abajo. Esta experiencia me sirvió para reflexionar profundamente sobre mi forma de actuar, pensar y sentir.

Al darme cuenta que esas acciones del pasado regresaban de algún modo, recordé ese principio básico (pero que nunca presté atención) llamado karma.

 

 

Qué es el Karma

El karma es aquella energía que proviene de nuestros actos, palabras o pensamientos. Es decir, según el karma, todas nuestras acciones crean consecuencias equivalentes (positivas o negativas) sobre nosotros.

De alguna manera, el karma trata de explicar el drama que vivimos en nuestro día a día como “reacciones” a nuestras acciones buenas o malas.

Tiene sentido teniendo en cuenta que los seres humanos irradiamos energía constantemente. Transmitimos y absorbemos energía de otras personas. La energía que transmites choca con la de otras personas y regresa a ti en algún momento.

Si recibes energía negativa de alguien, es porque en el pasado también enviaste ese tipo de energía. Por esto, debes intentar irradiar siempre energía positiva, ya sea siendo respetuoso, amable o ayudando a los demás.

En un futuro cercano o lejano, toda esa energía regresará a ti.

 

 

Sin embargo, esto no quiere decir que existe una especie de entidad divina que se encargue de recompensar a los buenos y castigar a los malos. En realidad, cuando actúas de manera positiva, creas las condiciones necesarias para un ambiente de paz y felicidad para ti y los que te rodean.

Igualmente con las acciones y emociones negativas, solo te condicionas a ti mismo y a los demás a un ambiente de pesimismo y sufrimiento. Se suele malinterpretar el karma como algo de otro mundo.

El karma no es un resultado, es una acción. Cuando logras cambiar tus malas actitudes y comportamientos auto-destructivos, eres capaz de cambiar el curso de tu vida.  

 

¿Cuál es el símbolo del Karma?

El símbolo del karma está representado por un nudo sin fin. Esta figura representa la conexión entre la causa (nuestras acciones) y el efecto (las consecuencias), en un ciclo kármico que nunca termina.

Se dice que este ciclo es infinito porque la energía que retorna hacia nosotros vuelve a provocar otra reacción (buena o mala), creando un nuevo ciclo kármico.

Este símbolo es un motivo cultural común en Asia, región donde las religiones como el budismo e hinduismo popularizaron el concepto del karma. Este nudo infinito también es parte de la rueda budista de oración.

Aunque no nos basaremos en el significado que las religiones le dan, este símbolo representa muy bien la ley del karma.

 

 

Cómo funciona la ley del Karma

La ley del karma se basa en las acciones. Para toda acción, hay una reacción, y así es como funciona el karma: creando una cadena donde las buenas decisiones nos hacen ser buenas personas que seguirán tomando buenas decisiones, y vicerversa.

Las reacciones kármicas no solo se tratan de las cosas que nos suceden, también influyen en cosas como la salud, la inteligencia, el estatus social y la apariencia física; así como también en nuestra personalidad y creencias.

Tenemos libertad para decidir nuestras propias acciones, pero estas decisiones están influenciadas por nuestra personalidad que también ha sido desarrollada por las acciones que tomamos en el pasado.

Si realizas una buena acción, regresará a ti como algo positivo en tu vida. Pero si cometes una mala acción, te ocurrirá algo malo de igual o mayor medida.

De aquí nace la idea de que a las personas buenas les ocurren cosas buenas y viceversa.

Incluso se dice que este retorno puede ocurrir por algo que hiciste en tu vida anterior. Así explican porqué también a mucha gente buena le ocurren cosas malas, porque están pagando algo malo que hicieron en sus vidas pasadas.

Muchas religiones se refieren al karma como “justicia divina”. Aunque las religiones suelen expresar de manera distinta la ley del karma, todas parten de la misma base: es la ley cósmica de causa y efecto.

 

 

Cuál es la ley de causa y efecto

El karma se basa en la ley de causa y efecto. La premisa es simple: tus acciones crean energía que regresa a ti. Si haces algo bueno te ocurrirá algo bueno, y si haces algo malo, te sucederá algo malo.

Toda causa tiene un efecto y todo efecto se vuelve la causa de algo más. Como mencione antes, nosotros creamos las condiciones para que estas cosas buenas o malas nos sucedan.

Sin embargo, hay tantas creencias, religiones y culturas diferentes que es difícil definir lo bueno y lo malo para todos. Lo que tú consideras bueno, para otro puede ser malo y al revés.

Entonces, ¿cómo saber qué es bueno y qué es malo?

Aquello que no te afecta a ti, a los demás o a tu entorno es bueno y positivo. Y aquello que te perjudica a ti, a otras personas o a tu entorno es malo y negativo.

La envidia, el enojo, la violencia y el odio son actitudes negativas que solo perjudican a las personas.

Quienes viven con estas emociones generan energía mala que regresa en su contra. En cambio, las personas con buenos sentimientos como el amor, la compasión o el perdón generan una energía buena que llega a ser recompensada de alguna manera.

Con cada pensamiento, acción y emoción que transmitimos, ponemos en marcha una cadena de efectos invisibles que parten de nuestro plano mental, se manifiesta de nuestro cuerpo al medio ambiente y, finalmente, llega hasta el cosmos.  

Desde una perspectiva filosófica, toda causa y efecto tiene un propósito para lo que experimentamos a diario. Reflexiona acerca de la energía que propagas al mundo, porque esta será la que determine tu karma.

 

 

Las 12 leyes del Karma que cambiarán tu vida

Las 12 leyes principales del Karma son: ley de causa y efecto, ley de la creación, ley de la humildad, ley del crecimiento, ley de la responsabilidad, ley de la conexión, ley del enfoque, ley del dar y hospitalidad, ley del aquí y ahora, ley del cambio, ley de la paciencia y la recompensa, y ley del valor e inspiración.

Para el karma no existe el azar o la casualidad. Somos los responsables de todo lo que nos ocurre. De esta manera, se logra conectar lo interno (nosotros) con lo externo (el universo).

No existe la mala suerte, solo estás recibiendo las consecuencias de la energía que propagas.

Hay muchos factores a tomar en cuenta para entender el karma. Por eso, existen algunas leyes que explican las diferentes formas en que este impacta en nuestra existencia.

Estas son las 12 leyes del karma que me ayudaron a cambiar mi perspectiva sobre la vida y reflexionar sobre mi forma de actuar, pensar y sentir.

 

1. La ley de causa y efecto

Esta es la ley más conocida de las leyes del karma. En esencia, esta ley te dice que cualquier cosa que hagas en este mundo, sea buena o sea mala; regresará a ti.

Es decir, si quieres paz, alegría y amor, necesitas dar ello para recibirlo.

Es como la regla de la siembra y la cosecha. Si sembramos todo aquello que necesitamos, cosecharemos el beneficio de nuestros buenos actos (como también las consecuencias de los malos) a su debido tiempo.

Ahora, esto no quiere decir que si donamos dinero a alguna caridad, nos llegará dinero a nosotros. Tampoco que si le mentimos a alguien, otra persona también nos mentirá.

La energía que enviamos regresa mucho más potente.

Recuerda la popular frase: “El que siembra vientos, cosecha tempestades”. ¿Qué quieres cosechar tú?

 

 

2. La ley de la creación

La vida requiere de tu activa participación. Para tener la vida que quieres deberás trabajar duro, crear tus propias oportunidades y aprender a decir no. No esperes que lleguen solas a ti. ¡Actúa!

Incluso con pequeñas acciones se puede empezar a generar grandes cambios. No seas un espectador más, tienes que tomar acción constantemente.

La vida que conocemos ha sido creada por las intenciones de otras personas. Somos uno con el universo, tanto de manera interna como externa, nuestras intenciones determinan la evolución de la creación.  

Lo que hay a tu alrededor tiene un gran impacto en tu interior. Asegúrate de ser tu mismo y rodéate de lo que quieres tener en tu vida. Con tu participación activa, las oportunidades aparecerán.

 

 

3. La ley de la humildad

La aceptación es una virtud. Necesitamos aceptar el presente y sus circunstancias de manera humilde, en lugar de forzarlos para que cambien o caer en la negación.

Aquello que no quieres aceptar, te seguirá ocurriendo.

Muchas personas, al tener que lidiar con una persona o situación negativa, se niegan a aceptar que les está pasando algo malo. Al reprimir esto, llega a manifestarse de otras maneras como estrés, depresión o dolores físicos.

No caigas en esto.

Acepta que esa negatividad está en tu vida por algo, ya sea para aprender de ella o desarrollar alguna fortaleza. Enfócate en lo positivo de cualquier situación negativa y reflexiona.

Las situaciones negativas nos hacen madurar y crecer como personas. ¡Todo suma!

 

 

4. La ley del crecimiento

El crecimiento es un proceso que requiere de tiempo, disciplina y cambio.

Solemos pensar que para cambiar nuestras vidas debemos cambiar de ambiente, de auto, de empleo o carrera profesional. Igualmente en las relaciones personales, que para ser felices la otra persona debe cambiar en algún aspecto.

Sin embargo, puede ocurrir todo eso y nuestra vida seguirá igual.

El cambio es interno. Sobre lo único que tienes control es sobre ti: tus pensamientos, sentimientos y acciones. Mirando hacia dentro podrás realizar los ajustes necesarios para cambiar tu manera de vivir.

Si llenas tu corazón de alegría, amor, aceptación y paz, solo sentirás eso sin importar dónde estás o las personas que te rodean.

De esta manera lograrás crecer. El verdadero cambio solo ocurrirá cuando tomes la firme decisión.

 

 

5. La ley de la responsabilidad

Nuestra vida se basa en nuestras acciones, pensamientos y palabras. Todo ello es un reflejo de lo que hay dentro de nosotros. Lo mismo sucede con todo lo que percibimos en nuestra vida.

Observar lo que te está ocurriendo te mostrará lo que está pasando en tu interior.

Cuando nos sucede algo malo, es porque algo anda mal en nosotros. No caigas en el papel de víctima ni culpes a los demás.

Es importante darnos cuenta de que todo lo que nos pasa es consecuencia de nuestras acciones, lo cual debemos afrontar con responsabilidad. Soluciona tus conflictos internos para cambiar lo externo.

Si quieres darle un giro positivo a tu vida y a los que te rodean, sé sensato y piensa antes de hacer las cosas. Tú eres el único responsable de tu vida.

 

 

6. La ley de la conexión

Todo está conectado con el universo. Nuestro pasado, presente y futuro también. Cada paso que damos nos lleva al siguiente y así sucesivamente.

Por más insignificante que parezca, todos los pasos son importantes para que una tarea se realice.

Como estamos conectados en pasado, presente y futuro; alguien debe hacer el trabajo inicial para poder llegar al beneficio del trabajo final.

Un ejemplo de cómo funciona esta ley es la medicina. Esta ciencia lleva muchos años de desarrollo y gracias a aquellos que tuvieron la iniciativa hace muchos años, las personas de hoy disfrutan de los beneficios de la medicina moderna.

Lo mismo sucede con la tecnología.

Pero no solo se trata de industrias, también aplica en nuestra vida. Esa decisión de tomar clases de dibujo a los 12 años, puede ayudarte ahora que tienes 30 años en tus estudios de arquitectura.

 

 

7. La ley del enfoque

La ley del enfoque se basa en que no puedes hacer dos cosas al mismo tiempo.

Se refiere a la idea de que si nos centramos solo en nuestros valores espirituales, es imposible caer en pensamientos negativos como el enojo, codicia, impaciencia y cualquier otra sensación que acabe con nuestro bienestar.

Piensa en la última vez que estuviste totalmente enfocado en algo que te interesaba, ¿había lugar para esas emociones negativas? ¿Te distraías con cualquier otra cosa?

Lo más probable es que no.

Cuando tu enfoque es claro, no hay tiempo, interés o energía para desperdiciar en otras cosas.  Llegando a este estado, logramos evitar los malos pensamientos que solo dañan nuestra mente.

Enfócate en lo que te apasiona y quieres lograr. Ve paso a paso, pero siempre con la mirada en el objetivo.

 

 

8. La ley del dar y hospitalidad

Esta ley nos dice que todo lo que afirmamos creer debe manifestarse en nuestras acciones. Si tú crees que algo es verdad, en algún momento de tu vida lo vas a tener que demostrar.

Tendrás que poner en práctica aquello que dices que has aprendido. Si fallas al hacerlo, quiere decir que no creías en esa verdad completamente.  

¿Crees en el amor y el respeto? En algún momento de tu vida tendrás que demostrar amor y respeto. Sin embargo, si crees que todas las personas son egoístas, verás cómo tú mismo tendrás que mostrar tu propio egoísmo.

Recuerda que para crecer espiritualmente es necesario estar dispuestos a dar sin esperar recibir nada a cambio. Esta es la base para desarrollar las buenas creencias.

 

ley de la atraccion del dinero

 

9. La ley del aquí y ahora

Mirar hacia atrás evita que puedas estar en el aquí y ahora. Nuestro cuerpo, mente y alma puede quedar atrapada en el pasado pensando en relaciones anteriores, miedos, enfermedades, conversaciones y cualquier tipo de problema que ya tuvo lugar.

Cuando no se llega a procesar del todo estos eventos, tu energía mental, física o espiritual se ve afectada. Es importante y saludable dejar ir tu pasado para seguir avanzando.

Todos esos pensamientos, recuerdos o comportamientos de años atrás, evitan que puedas tener nuevos. Una vez logres perdonarte a ti mismo por las cosas pasadas, podrás cambiarlas.

Si no diriges las energías positivas a tu presente, tu historia continuará por un camino destructivo. Tal vez la vida te ponga a prueba trayendo cosas del pasado a tu presente, pero si ya lo aceptaste y superaste, no te afectará en nada.

Acepta, perdona y olvida. ¡Empieza hoy!

 

 

10. La ley del cambio

En esta vida lo único constante es el cambio. Las historias se repiten a menos que aprendamos las lecciones del pasado. De esta manera podrás tomar la decisión de cambiar tu vida.

Podemos elegir no repetir la historia en diferentes áreas de nuestra vida como el área profesional, emocional, social, etc. simplemente decidiendo. Solo así aprenderás a dirigir tu camino por un rumbo diferente.

Al final, todo es cuestión de perspectiva. Estar estancado es una simple ilusión.

Nada permanece igual. Cuando intentamos evitar el cambio, caemos en el sufrimiento. Solemos mortificarnos por algo que ya cambió. Tenemos que aceptar el cambio como parte de la vida.

Salir de nuestra zona de confort nos puede traer malestar físico o emocional, pero así aprendemos a lidiar con el cambio. Aceptar este sufrimiento de principio a fin nos ayuda a seguir el proceso de cambio y liberarnos del malestar producido.

 

 

11. La ley de la paciencia y la recompensa

No es posible crear algo de valor si no se tiene paciencia. Nuestra recompensa está en la persistencia y el trabajo duro.

Debemos tener en cuenta también, que la verdadera recompensa no es la meta final, sino la satisfacción de que se hizo lo necesario (en el camino y tiempo correctos) para obtener los resultados deseados.

Este punto es importante para plantearte lo que quieres lograr. Tienes que determinar qué camino de la vida te hará sentir pasión o cómodo con la decisión tomada.

Aquello que despierte ese fuego en ti, te dará la energía para avanzar diariamente.

Sin esto, te desmotivarás fácilmente y no tendrás paciencia para seguir el proceso. ¿Cuándo fue la última vez que tu objetivo te apasionaba tanto que te ponías a trabajar duro por iniciativa propia?

Lograr este efecto te hará tener la paciencia necesaria para esperar que llegue la recompensa.

Mientras más tiempo y paciencia le dediques a alguna cosa, más gratificante será la recompensa. ¡Aprende a disfrutar el camino!

 

 

12. La ley del valor e inspiración

La esencia verdadera de esta ley nos habla de cuánto nivel de interés y energía le ponemos a las cosas que hacemos, ya que ello regresará para nuestro beneficio..  

Si no le das significado a tus acciones, el resultado final no tendrá ningún valor. Solo las buenas intenciones generan un impacto positivo.

Así, el verdadero valor de algo termina siendo un resultado directo del tipo de energía e interés que se le pone.

Toda contribución individual también contribuye a la totalidad. Aquellas contribuciones sin energía o interés no lo impactan ni disminuyen.

Debes actuar con el corazón para obtener algo valioso.

 

 

Estas leyes del karma te ayudarán a entender más sobre lo que ocurre en tu vida y en tu interior. Todas y cada una de ellas son igual de importantes.

Ten en cuenta que somos libres en nuestra manera de actuar, pero que toda la energía que desprendemos siempre regresará a nosotros.

Antes de cualquier acción, pregúntate: ¿esto me dará un retorno positivo o negativo?

El karma determinará todo lo que tengamos que resolver y afrontar en la vida. Nuestras acciones, sean intencionales o no, crean el karma bueno o malo. Con las experiencias y teniendo presente estas leyes podrás ir mejorando cada día.

¿Cuál de estas leyes crees que te ayudará a mejorar tu vida? ¡Déjame tus comentarios aquí abajo!

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Erick Copello

Erick Copello

Soy un apasionado de los negocios por Internet y el marketing digital. He aprendido mucho a través de la práctica, y comparto mis experiencias para demostrar que cualquier cosa que quieras conseguir es posible.

7 comments on “Las 12 leyes del Karma que cambiaron mi vida para siempre

  1. Cada una de las leyes son importantes,lo que me ha hecho reflexionar es la parte que dice que se perdone a uno mismo, gracias por escribir todo esto!

  2. Cada una de estas leyes por simples que se leen a veces sueles ser muy complejas en el entorno. Por eso mi lema es” Haz el bien y no mires a quién” . Me llamo mucho la atención el aparte de “Perdonate a Ti misma”…Que es importante para tener en cuenta.

    MIl gracias Andrés por estos artículos.

    • Hola Adriana,
      Así es, podemos interpretarlas de muchas maneras. Pero al final se trata de lo mismo: hacer el bien. 🙂
      ¡Gracias a ti por leernos!

  3. Todo esto lo sabemos desde siempre…
    Tal vez en un punto de nuestra vida lo olvidamos o no lo aterrizamos para tener presente estas 12 leyes.¡Gracias!

  4. Siempre he sido muy creyente del karma en las personas pero no sabia que se aplicaba a tantos aspectos
    sin duda me quedo con la ley del enfoque, recien me entero de estas leyes pero esta la tendre muy presente! sigan así

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