La razón #1 por la que NUNCA dejarás tu trabajo

Dejar un trabajo

El 72% de nosotros suena con vivir la vida en nuestros propios términos, dejar un trabajo (el nuestro), romper las paredes de la oficina, y aventurarnos en el mundo de los negocios por nosotros mismos.

Si has llegado hasta esta página, supongo que tú eres parte de esa abrumadora mayoría que quiere conseguir su libertad laboral y económica.

Yo también lo era.

Ya te conté en mi artículo Por qué dejé mi empleo de $4.000 al mes que un día que un día, pensando e interiorizando en mí, me dí cuenta de que mi trabajo ya no me llenaba.

Tardaba 1 hora en atravesar el tráfico de la ciudad desde mi casa hasta mi empleo.

Pasaba allí una media de 9 horas al día trabajando. Y luego otra hora más para volver a mi casa desde el trabajo.

 

Así invertía mi tiempo
El 50% de mi vida durante la semana estaba dedicado a hacer crecer el negocio de otra persona.

El 33% de mi vida durante la semana lo pasaba durmiendo; reponiendo mis energías para hacer crecer el negocio de otro.

Eso me dejó con un 17% de mi vida para dividirlo entre mi familia, lo que me gustaba hacer, y yo.

Vendí el 83% de mí mismo para poder vivir “en mis propios términos” el resto del 17% del tiempo.

 

Dejar un trabajo

 

¿Por qué no tomaba la decisión de dejar mi trabajo?

Porque estaba cómodo. Disfrutaba de mi trabajo, de mis compañeros, mi sueldo era bueno y, honestamente, no era una mala compañía en la que trabajar.

Era joven y estaba en una posición de poder ascender a puestos más importantes. Mis logros eran buenos. Era muy afortunado por estar en la posición en la que estaba.

Aún así, había algo que no estaba bien. Un día analizándome a mí y mi situación, sentí que dentro de mí algo no funcionaba.

¿Había pasión en mi trabajo? No. ¿Me despertaba todos los días deseando ir a mi trabajo? No.

Aunque tenía buenos ingresos, ¿me quedaba tiempo para invertir ese dinero en hacer lo que yo quería, como viajar o pasar más tiempo con mis amigos? Definitivamente NO.

 

Dejar un trabajo

 

Mi realización personal no estaba reflejada en los cheques que cobraba, o en un trabajo estable, o en un camino profesional.

Para mí esa realización era la búsqueda de mi verdadero sueño.

 

El abismo angustiante

Cuando esa chispa se despertó dentro de mí, empecé a pensar más y más día tras día. Hice un inventario de mi situación, y esto es lo que vi:

  • Mi familia, dependiendo de mí como uno de los principales sustentos de la casa, porque estaban pasando por una mala época de dinero.
  • Una casa grande en la ciudad que significaba una gran hipoteca.
  • Tenía deudas acumuladas por préstamos que había pedido para pagar mi universidad.
  • Los ahorros que tenía los había invertido en planes de jubilación.
  • Mi tiempo libre al día era limitado para invertirlo en mi sueño.

 

La imagen que yo tenía de todo el conjunto era un gran abismo angustiante entre mi sueño y mi situación actual. ¿Conoces el Gran Cañón del Colorado? Me sentía como si estuviese al filo de ese gran cañón.

 

Dejar un trabajo

 

Si alguna vez has visitado un sitio parecido, sabrás la sensación de la que te hablo.

Tu corazón se acelera más y más según te acercas al borde, y sientes ese gran abismo (tan profundo y tan amplio) que se interpone entre el otro lado y tú.

 

La razón #1 por la que NUNCA dejarás tu trabajo

La razón por la que tú nunca dejarás un trabajo, estadísticamente hablando, es porque este abismo siempre será insuperable en tu mente.

La mayoría de nosotros lo que intentaremos sistemáticamente hacer es eliminar cada punto de la lista.

La lista de retos de cada individuo es diferente, por supuesto (yo tenía deudas por mi universidad, tú quizás las tengas por la hipoteca de tu casa). Y a veces esta lista cambiará con el tiempo o añadiremos más cosas a ella.

 

Dejar un trabajo

 

A mí me gusta llamar a esas ideas de la lista “excusas”.

Quitar de en medio esas “excusas” es algo natural en los seres humanos: trabajamos para eliminar todos los obstáculos, empequeñeciendo el abismo, para que así al final podamos dar el salto sin ningún tipo de riesgo.

Después de unos meses de debates interiores, estando en el borde de ese abismo, sopesando mis propios obstáculos y situaciones, llegué a una profunda reflexión.

Si alguna vez iba a ir tras mi sueño, y así llegar al otro lado, debía dar un salto para lograrlo.

Así que salté.

 

Lo que me sucedió después de dar el “gran salto”

Antes de decidirme a dar el gran salto y dejar mi empleo, hice un pequeño “paracaídas”: me aseguré de ahorrar un poco para poder mantener durante unos meses a mi familia y a mí en caso de que el salto terminase en una caída.

Pero no fue suficiente.

 

Dejar un trabajo

 

Unos meses después de haber emprendido mi primer negocio serio (una página web en la que vendía productos digitales), vi como mi familia y yo estuvimos a punto de perder nuestra casa.

Mis ahorros se habían esfumado, y mi emprendimiento había fracasado.

Si mi historia terminase aquí, con mi familia y conmigo hechos pedazos, no creo que hoy estuviese aquí escribiendo para ti. Es vital para ti que entiendas cuán lejos caí y lo mal que estaba mi situación como resultado de tomar ese salto.

Sin esa perspectiva y entendimiento, no serías capaz de apreciar completamente lo que pasó luego.

Fue como si ese grandísimo fracaso me hubiera dado nuevas fuerzas, y también fue una lección de aprendizaje enorme para no volver a cometer los mismos errores en los negocios.

Gracias a esos errores, he tenido éxito hoy en día: aprendí que es necesario crear un perfil de cliente, hacer pruebas para ver si la idea de negocio es rentable, y muchos otros aspectos fundamentales para no volver a caer de nuevo.

Además, mi fracaso se convirtió en una plataforma, y en un lugar donde poder ayudar a otros a darse cuenta de sus errores y ayudarles con ello: Gananci.com.

Y todo empezó con una chispa en mi interior.

 

Tu chispa puede cambiar el mundo

Mi esperanza es que mi historia no te asuste para dar el salto del abismo en tu vida, sino para inspirarte y hacerte ver que tienes lo necesario para triunfar igual que yo.

Todo el mundo tiene su propio viaje, y el tuyo será diferente del mío. Habrá puertas que se cierren, y muchas otras que se abran.

Algunas personas necesitarán romperse más que otras, y otras personas aprenderán lo que necesitan antes de caerse.

Pero debes darte cuenta de que hay una pequeña chispa dentro de ti intentando captar tu atención.

 

Dejar un trabajo

 

Esa chispa es sólo un asomo del sueño que persigues para lograr tu independencia laboral y económica, y tomar las riendas de tu vida.

Y si respondes a ella y la permites que se convierta en una llama, habrás dado el primer paso en tu propósito y cambiarás el mundo que te rodea.

 

Por todo esto, me encantaría saber sobre tu historia y sobre tu chispa: ¡deja un comentario abajo respondiéndome a ello!

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Andres Gananci
Andrés Gananci es un emprendedor y aventurero apasionado de la vida que fundó su primer negocio online con tan sólo 17 años. 12 años después, sigue viajando por el mundo mientras trabaja desde casa.

128 comments on “La razón #1 por la que NUNCA dejarás tu trabajo

  1. Hola Andres

    Este artículo es lo que necesitaba justo ahora que decidí dejar mi trabajo. Tengo un buen trabajo pero siento que estoy dejando mi vida tras un escritorio y no tengo tiempo para hacer lo que me gusta, es decir viajar tomar fotos. No se por donde empezar ni que hacer 🤔 como generar ingresos

    • Hola Patricia, si no sabes por dónde empezar es tan fácil como primero hacerte la pregunta: “¿Qué quiero, seguir trabajando para otros, o crear mi propio negocio?”.

      Cuando hayas contestado a eso, sólo tienes que buscar algo que combine lo que realmente te apasiona con algo que tú sepas hacer bien, y ahí tendrás la respuesta de cuál es el trabajo o negocio que encaja contigo 😉

  2. Excelente articulo, nos anima a continuar adelante. En mi caso no dejo mi trabajo porque es lo que me gusta, pero economicamente hablando es poco rentable, actualmente en Venezuela nuestros ingresos son limitados y nos vemos en la necesidad de recurrir a otras alternativas. Estoy muy motivada leyendo tus articulos! Bendiciones

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