8 razones para despedirte del trabajo y no ser un esclavo

Despedirse del trabajo

¿Quieres despedirte de tu trabajo para ganar más dinero? Genial. ¿Buscas tu gran oportunidad laboral? Perfecto. Pero hay muchas más razones para dejar tu trabajo (una vez que tengas otra opción para generar ingresos, claro).

Y todas esas razones caben en una misma categoría:

La vida es demasiado corta.

Tu vida es demasiado corta para volver cada día a casa sintiéndote insatisfecho. La vida es demasiado corta para trabajar para un jefe horrible.

La vida es demasiado corta para no ser tan feliz como puedas.

Déjate de excusas, no hay tiempo para esas tonterías.

Por eso voy a decirte las 8 razones para que dejes tu trabajo. Por qué necesitas que tus ideas se empiecen a mover. Por qué necesitas construir una base para tu vida o de lo contrario pronto no tendrás un techo bajo el que vivir.

 

Las 8 razones para despedirte de tu trabajo

 

1. La clase media está muerta

Hace unas semanas fui a visitar a un amigo que maneja 300 millones de dólares al año. No estoy de broma. Si te dijese el nombre de su familia, dirías “¿de verdad manejan esa cantidad de dinero?”.

Él me dijo “mira fuera de las ventanas“. Los dos miramos a los edificios de oficinas que había alrededor. “¿Qué ves?” me preguntó.

“No lo sé”.

¡Están vacías! Todos los cubículos de las oficinas están vacíos. La clase media se está hundiendo“.

Y era cierto: miré con más cuidado y vi plantas enteras de oficinas vacías, oscuras. Mi amigo me dijo “todo el trabajo está subcontratado en otros países o la tecnología ha quitado puestos de empleo. Pero la buena noticia es que el año pasado hubo más personas que nunca que entraron en la clase alta”.

 

Despedirse del trabajo

 

Y tenía razón. Pero también ahora hay más empleados temporales con trabajos donde les tratan horriblemente que nunca.

Por suerte o por desgracia, la nueva situación de nuestro mundo es distinta.

Hoy en día, la clase media ha muerto, y los ricos son más ricos, y los pobres, más pobres. Aquellos que emprenden y crean sus propios negocios son los mismos que entran en la clase alta de la sociedad.

Los que se quedan en sus empleos con un jefe que les dice qué hacer, sólo se hacen más pobres cada día.

 

2. Te han reemplazado

Seguro que conoces a alguien – o tú has pasado por lo mismo – a quien han despedido porque las nuevas tecnologías o el subcontratar empresas en otros países más baratos les han arrebatado sus puestos.

La mayoría de trabajos que existían hace 20 años no son necesarios ahora.

A principios del siglo XXI los empresarios querían quitarse de encima el peso muerto de muchos de sus empleados.

En el 2008 encontraron la excusa perfecta: ¡la crisis! En 2011, muchos países empezaron a salir de la crisis, pero esos trabajos perdidos nunca volvieron. Las nuevas tecnologías nos están ayudando, pero también han robado muchos empleos.

¿De verdad quieres seguir trabajando en un puesto en el que el día menos esperado te despedirán para sustituirte por un robot, o por una persona menos cualificada que tú al otro lado del mundo?

 

Despedirse del trabajo

 

3. Las grandes compañías te odian

El editor jefe de una gran publicación de noticias me invitó a comer para aconsejarle cómo expandir su tráfico web. Pero antes de poder hablarle empezó a quejarse:

“Nuestros mejores escritores siguen poniendo sus nombres de Twitter en los artículos, y cuando consiguen seguidores, empiezan a pedir aumentos“.

“¿Y cuál es el problema?” le dije. “¿No quieres escritores populares y con buena reputación?”.

¿Sabes lo que me respondió? “No, nosotros queremos ser una publicación de noticias; no queremos que nadie sea una estrella“.

 

Despedirse del trabajo

 

En otras palabras: su trabajo principal era destruir las aspiraciones profesionales de sus empleados más talentosos, de la gente que trabajaba 90 horas a la semana para él.

Y como él, hay muchos jefes en distintas empresas. Sí, el tuyo también es una de estas horribles personas.

Tu jefe sólo quiere que te quedes en tu agujero y echarte una comida de vez en cuando para que sigas siendo obediente y produzcas dinero para él.

 

4. El dinero no da la felicidad

A veces doy charlas de orientación profesional y una pregunta que se repite siempre es: ¿qué trabajos dan mayores ingresos? Te voy a contar un secreto: un empleo con mayor paga o un ascenso de salario no da la felicidad. Está probado científicamente.

¿Por qué? Porque la gente gasta lo que gana. Si te suben el sueldo $5.000 vas a gastar $2.000 en nuevos complementos para tu casa, tu coche, comprar una tele más grande, ropas de marca…

Luego dirás “¿a dónde se ha ido todo el dinero?” Y entonces necesitarás otra cosa: otro aumento de sueldo. Y volverás a ser infeliz porque de nuevo no tendrás suficiente dinero para mantener tus nuevos gustos.

 

Despedirse del trabajo

 

No te quedes en tu trabajo si no eres feliz pensando que algún día ganarás más, porque así nunca llegarás donde quieres: libertad de las preocupaciones financieras.

 

5. Mira cuánta gente puede tomar una decisión que arruine tu vida

No me gusta que mi vida dependa de otros. Un jefe. Un publicista. Un proveedor. Un comprador. En algún punto de mi vida he tenido que besarle el culo a algunas de estas personas. Y lo odio. No volvería a hacerlo otra vez.

 

Despedirse del trabajo

 

La manera de evitar esto es diversificar las cosas en las que trabajas para que nadie, con una sola decisión, pueda arruinar tu vida. Y si no te despides de tu trabajo y creas tu propio plan, tarde o temprano alguien te destrozará.

Seguro que ahora mismo tienes tu trabajo y consigues llegar a fin de mes (mejor o peor, pero llegas).

¿Y si un día tu jefe toma la decisión de despedirte? Es algo que no depende de ti, y quedarás sin sueldo para mantenerte a ti y a tu familia porque esa es la única fuente de ingresos que tienes.

Empieza a planear ahora cómo crear tu propio destino en vez de dejar que otros lo controlen.

 

6. Tu plan de jubilación es una mierda

¿Ahorras lo que ganas para poder jubilarte con una buena pensión? Siento decírtelo yo pero hoy en día eso se ha ido a la mierda. La inflación se comerá todos tus ahorros poco a poco hasta que te queden sólo las sobras.

Para ahorrar todo lo necesario, deberás vivir muchos años haciendo algo que odias. Y de repente un día te despertarás, tendrás 80 años, y te darás cuenta de que vives en una cueva que ni siquiera puedes mantener caliente en la noche porque tus ahorros se los han comido los impuestos.

 

Despedirse del trabajo

 

El único plan de jubilación es elegirte a ti mismo. Emprender un negocio, una plataforma o un estilo de vida donde puedes apartar grandes cantidades de dinero para disfrutarlo.

Puede que pienses “no tengo alma de emprendedor”, pero todos la tenemos.

¿Cuál es tu otra opción? ¿Quedarte en un trabajo donde tu jefe no quiere que asciendas, que en el futuro te reemplazará, que te pagará sólo lo suficiente para que sobrevivas, y que un día te halagará y otro te insultará sin razón?

¿Esa es tu mejor opción? Piénsalo bien.

 

7. Todo empieza con pequeños pasos

Andrés, ¡no puedo DESPEDIRME! ¡Tengo facturas que pagar!

Lo entiendo. No digo que dejes tu trabajo hoy mismo. Antes de que un humano corra una maratón, aprende a gatear, luego da pasos de bebé, anda y corre. Después ejercita a diario y finalmente, corre una maratón.

¿Por qué te cuento esto? Porque TODO en la vida empieza con un pequeño primer paso.

 

Despedirse del trabajo

 

Haz una lista ahora mismo de cada sueño que tengas. Ser un escritor súper ventas. Reducir tus necesidades materiales. Ponerte en forma. Ayudar a todos los que te rodean. Tener tiempo para ti mismo.

Estas serán tus metas personales. Cada día cuando te levantes ¿qué necesitarás hacer para conseguirlas? Si quieres ser un escritor, deberás empezar leyendo a otros autores, escribiendo cada día pequeños párrafos, tomando algún curso de escritura…

Así es como darás pequeños pasos que te acercarán más a tus objetivos.

 

8. Nunca conseguirás riqueza con tu trabajo

Sólo si sales de la prisión impuesta que es tu trabajo conseguirás riqueza, y no me refiero sólo a la riqueza económica. No puedes verlo ahora. Es difícil ver el bosque cuando estás encerrado en una prisión.

Pero la riqueza sólo la obtendrás cuando te muevas en tus propios términos. Cuando realmente mejores las vidas de los demás y la tuya propia. Cuando suceda esto, todos los barcos empezarán a moverse hacia ti, proporcionándote sus generosas riquezas.

 

Despedirse del trabajo

 

Hasta que decidas elegirte a ti mismo, y alejarte de ese trabajo en el que nadie te toma en cuenta, seguirás encerrado en una prisión. Lo único que debes hacer es creer y confiar en ti mismo, y el esfuerzo te llevará a nuevos y más felices lugares.

La vida es demasiado corta para quedarte donde estás ahora en vez de hacer todo lo posible para vivir una mejor vida. Y el primer paso de ese camino sin duda será despedirte de tu trabajo y emprender una nueva aventura por tu cuenta.

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Andres Gananci
Andrés Gananci es un emprendedor y aventurero apasionado de la vida que fundó su primer negocio online con tan sólo 17 años. 12 años después, sigue viajando por el mundo mientras trabaja desde casa.

22 comments on “8 razones para despedirte del trabajo y no ser un esclavo

  1. Hola Andres, estoy pasando por eso de decidir si quedarme en el trabajo donde estoy (por necesidad) o seguir con mi camino y buscar otro. Tengo un año y medio en la micro empresa que va creciendo rápido, por lo que las exigencias también lo hacen, a tal punto de que mi mente y mi cuerpo ya se ven afectados, lo que se refleja en mi ánimo, en mi manera de trabajar porque estoy cometiendo muchos errores, y sobre todo en mi salud. He trabajado horas extras sacando todo el trabajo que me piden, recibiendo lo mínimo como paga, me quedo en la oficina en mi hora de comida, muchas de las veces trabajando, todo por sacar los pendientes. En días pasados tuve que pedir medio día del sábado (porque trabajamos jornada completa los sábados) por un compromiso familiar de gran peso, mi jefa se molestó y el domingo que se supone es de descanso, nos llamaron a trabajar, y dije que no podía, se enojó aún más y entre las tantas cosas que me dijo, lo que más retumba en mi cabeza es, citando exactamente sus palabras “no puedo creer que por tu vida personal a mi me dejes tirado el trabajo”. Creo que en ese momento me di cuenta que las veces que me dijo que me quería como una hija no eran ciertas y también se que por mucho que se intenten hacer bien las cosas, por mucho que se quiera quedar bien, a pesar de los errores que se cometan (por cansancio mental), nunca va a ser suficiente, y que a la única persona que debemos escuchar es a nosotros mismos, ahora lo comprendo.

    Gracias por leerme y espero me puedas dar un consejo, porque esto de estar entre seguir por necesidad en un trabajo en donde se que no me valoran y seguir mi camino si es difícil.

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