Cómo ser un buen líder [5 consejos para lograrlo con éxito]

Cuando eres la persona a cargo de un grupo de empleados, es difícil saber identificar cuándo estás siendo un buen líder, en especial, por la presión que puede ejercer el cargo.

Es normal que confundas la posición de líder con la de jefe, si bien tienes la misma autoridad, no desemboca en el mismo rol que debes cumplir.

Nunca he llegado a ser jefe o líder, siempre he formado parte del grupo de empleados que son dirigidos por alguien más, sin embargo, precisamente porque vivo la experiencia de estar al mando de uno es que sé identificar cuando es bueno o no.

He tenido malas experiencias así como otras buenas. Mi primer empleo como profesora de inglés comenzó relativamente bien, ambiente tranquilo y sin ningún problema con los demás colegas.

El primer problema surgió cuando la persona que se supone era el líder empezó a hacer todo lo opuesto a un buen líder.

Esto, me llevó a renunciar con el tiempo, y ni siquiera fue un periodo muy largo después de eso, como mucho al mes decidí dejar el empleo.

Por otro lado, trabajé para una persona al poco tiempo de mi renuncia que tenía toda la madera de buen líder, me hacía querer mantener ese empleo de por vida y el ambiente de trabajo era sin duda el mejor que pude experimentar.

Debes entender que dependiendo de si eres buen líder o no, el grupo a quien lideras se sentirá a gusto o solo ocasionarás que se vayan uno tras otro.

Ahora, muy pocas veces alguien te enseña a ser un buen líder, pienso que la mayoría de las personas que comienzan a cumplir ese rol es más un salto de fe que una preparación previa.

Por eso, no te desanimes si no puedes cumplir con esas expectativas, lo único que debes tener en cuenta para poder llegar a ser un buen líder es seguir intentándolo hasta lograrlo y dar lo mejor de ti por alcanzar ese objetivo.

Para ello, también debes entender en qué consiste ser un buen líder y las cualidades o características que debes tener.

Así que más abajo quiero dejarte todo lo que necesitas saber y los consejos perfectos para conseguir ser el buen líder que tanto deseas.

 

 

¿Qué es ser un buen líder?

Un buen líder es aquel que no piensa sólo en sí mismo sino el que tiene en cuenta a su equipo de trabajo o empleados en todo momento. Serlo no se trata sólo de dirigir, también de levantar el espíritu de las personas a su cargo y darles la motivación que necesitan para lograr buenos resultados.

La mayor parte del tiempo debes confundir liderazgo con ser el que manda, el que toma las decisiones y debe hacerse únicamente lo que tú dices.

Si bien es cierto que tú eres el líder y tienes todos esos privilegios anteriores, uno bueno piensa en todo momento en los demás.

No debes buscar únicamente los beneficios o tomar las decisiones que te favorezcan a ti solamente.

Es cierto que en todo punto de vista, debes preocuparte por ti primero y tener en mente lo que más te beneficia, pero cuando eres el encargado de liderar un grupo de personas, debes pensar en conjunto y darle un poco de espacio al resto de los que te rodean.

Por otro lado, aunque el resultado que obtengas sea un producto del trabajo que realizas en equipo, si realizas un buen liderazgo casi todo el crédito y el éxito de algo te pertenece y cae sobre tus hombros.

Todos los líderes necesitan tener cualidades específicas para pasar a ser de un simple líder, a uno bueno o increíble.

Para no complicar mucho el concepto de un buen líder que quiero darte, mantén esto en tu mente todo el tiempo: siempre piensa en ti pero como líder, incluye al resto de tu equipo en la idea que quieres desarrollar.

Como último detalle de ser un buen líder, recuerda que ser duro con los demás o demasiado exigente de la forma incorrecta sólo te desvía de ello.

Un buen líder busca miles de formas de mantener el entusiasmo y esa chispa de energía en todo su equipo de trabajo.

TÚ eres el alma y centro por lo que ten siempre en cuenta este último aspecto y sabrás volverte un buen líder.

 

Qué responder en una entrevista de trabajo

 

¿Cuáles son los diferentes tipos de liderazgo?

Una de las formas para saber si estás siendo o no un buen líder es identificar el tipo de liderazgo que estás implementando. Entre esos tipos puedes encontrar 5 principales: Laissez-faire, autocrático, democrático, transaccional y transformacional.

Antes que nada, ten en cuenta que nada es absolutamente perfecto, que a pesar de que un tipo de liderazgo puede ser mejor que el otro, sigue teniendo sus carencias en algunos aspectos.

Sin embargo, cuando logres determinar qué tipo de liderazgo estás implementando o deseas utilizar, podrás saber si realmente serás o no un buen líder.

Pero para ello, primero debes conocer exactamente en qué se diferencia cada tipo y por qué deberías usar uno y no el otro si tu objetivo es únicamente ser un buen líder.

Por ejemplo, el laissez-faire

Consiste básicamente en darle más libertad a tus empleados, ser menos autoritario e intervenir muy poco en las actividades o decisiones de tu equipo de trabajo.

Si me lo preguntas, pienso que es excelente que los empleados tengan cierta libertad en tomar sus propias decisiones y llevar a cabo las ideas que tienen.

Por otro lado, el darles tanta libertad puede resultar en dos cosas: que sean más holgazanes debido a la poca supervisión y autoridad que ejerces, o que el poder tener más campo para desarrollar sus ideas dé mejor resultados en su trabajo.

Pienso que debe haber cierto nivel de equilibro entre ambas cosas, yo les daría libertad para que desarrollen sus ideas y sean libres de escoger pero siempre bajo un ojo crítico que supervise que las cosas estén bien hechas.

En cuanto al liderazgo autocrático, es simplemente el opuesto al anterior ya que no tomas en cuenta la opinión y mucho menos ideas que tu equipo quiere aportar.

Literalmente te haces a ti mismo el centro de atención y sólo tú tomas las decisiones, los pasos hasta lograrlo y todo lo que lleve a cumplir lo que has decidido hacer.

Prácticamente, tienes el control sobre todo y piensas como individuo y no para trabajar en conjunto.

Aunque para sitios y situaciones donde deban tomarse decisiones rápidas y concisas puede ser invaluable, estás descuidando totalmente a tus empleados o equipo de trabajo.

Está bien que tomes las decisiones por tu cuenta en varias ocasiones pero ser un buen líder conlleva incluir a cierto nivel y tomar en cuenta las opiniones de otros.

 

 

Entrando hacia el democrático, puedes sacarlo por su mismo nombre.

Para mí es el más equilibrado de todos ya que tomas en cuenta a tus empleados y expresan sus opiniones e ideas libremente y compartidas, como una retroalimentación.

Me gusta mucho este tipo de liderazgo porque le das la oportunidad a tu equipo de opinar en las decisiones por tomar aunque al final la última palabra la tengas tú como líder. Sin embargo, que los escuches y tengas en cuenta sus ideas, ayuda mucho a la moral y productividad de ellos.

Por supuesto, siempre puede surgir el típico problema donde ambas partes no pueden concordar en la decisión pero ten en mente algo, tú eres el que decide qué hacer al final.

Un liderazgo transaccional se dedica a recompensar a los empleados que si hacen un buen trabajo, recibirán algo a cambio.

Es meramente material y movido por un interés particular, es lógico que tus empleados trabajarán mejor si todo el tiempo les ofreces recompensas por lograr algo que forma parte de su trabajo.

No digo que no puedas premiarlos ocasionalmente, pero aunque esto ayuda a mantener una línea de objetivos más enfocada, sólo haces que tu equipo de trabajo se enfoque más en el premio que en el trabajo en sí.

No es cuestión de sobornar por un trabajo bien hecho, sino de premiar en caso de que uno de ellos sin necesidad de algo a cambio, sea excelente en él.

Por último, encontrarás el liderazgo transformacional.

Se enfoca principalmente en mantener una buena conversación y cierta conexión entre líder y empleado. Una que te ayude a mejorar las interacciones y trabajo que deben realizar juntos.

Un buen empleado ama un gran ambiente de trabajo y al ser tan comunicador entre tú y ellos, podrás crear ese buen clima laboral.

Esto facilita en gran escala tu trabajo ya que al tener mejor comunicación, las actividades que se realizan suelen tener menos errores cometidos y tus empleados son más eficientes.

Los empleados necesitan mucha motivación para que den los resultados que buscas, un liderazgo transformacional te ayuda bastante con ese objetivo.

Lo que considero no muy fiable de este tipo, es que estás creando una eficiencia y conexión en base a algo no tangible y muy personal.

A veces se necesitan reglas para poder “controlar” todo de mejor forma y evitar malentendidos además de que puede facilitarte mucho el proceso de intentar perfeccionar el área de trabajo y la eficiencia de tu equipo.

No existe el tipo de liderazgo perfecto pero si tuviera que escoger, mi elección sin pensarlo mucho sería el democrático pero hasta cierto punto, pienso que debe haber una fusión y control entre cada uno de ellos.

Se necesita presión, algo de control, pero también ser amigable y una buena comunicación.

Escuchar a otros y unificarlo con las ideas que tienes.

 

¿Qué tiene que tener un buen líder?

 

1. Debe ser optimista

Tienes que tener siempre en cuenta que eres el pilar de un equipo, de un grupo de empleados que necesitan constante motivación para continuar con su trabajo y obtener los mejores resultados.

Durante el trabajo, por más que intentes que no ocurra, se cometen errores y hay momentos no muy afortunados.

Cuando suceden, es bastante difícil no pensar una y otra vez en las repercusiones que eso le traerá al negocio o al sitio de trabajo, o que simplemente influenciará en tu empleo.

Aún así, si cumples el papel de líder, debes mantener la calma y siempre ser optimista.

Debes ser la luz y positivismo para tu equipo, con el propósito de que no se haga presente el pesimismo y depresión entre tus empleados y el ambiente de trabajo.

Sé que es fácil decir “siempre mantente firme y positivo”, pero al menos debes intentar aparentarlo aunque si es posible, más allá de eso, realmente mantener tus pensamientos positivos y transmitirlos al resto de tus empleados y personas que lideras.

 

 

2. Debe ser buen guía

Cuando das una orden, un líder no puede esperar que la persona a la que va dirigida sepa todo el tiempo cómo hacer algo o llevarlo a cabo.

Entiende que no debes ser un dictador o un robot que sólo sabe dar orden tras orden y que no se tome ni 5 minutos en guiar a las personas que lidera.

Debes orientar más allá de exigir.

Si bien es cierto que cuando se obtiene un empleo, normalmente se debe tener una noción básica de lo que debe hacer o experiencia para poder saberlo, pero somos humanos y todos tenemos dudas en algún momento.

Por eso, tú como líder, necesitas tomar a todos tus subordinados o empleados y guiarlos en caso de que no entienda o pierdan el camino.

Si ellos realizan o no un buen trabajo, más del 50% de ese hecho recae en ti.

Eres la cabeza, el guía y el líder, debes llevar a la gente en lugar de arrastrarla.

No se trata de dibujar con tizas en el piso el camino a seguir o explicar con dibujos algo que algún empleado no entiende, es sólo enseñarle lo básico, darles las herramientas necesarias para que una vez que les muestres cómo y dónde, ellos puedan seguir solos o bajo tu supervisión.

 

 

3. Tener confianza y seguridad

A la hora de tomar decisiones, las dudas no tienen espacio entre el sí y no que debes elegir.

Así que debes tenerte la suficiente confianza y seguridad para sentir que las decisiones que tomas son las correctas.

Es normal que en algún momento no vayas a acertar o te equivoques, pero este punto no se trata de estar siempre en lo correcto sino de estar seguro de ti mismo y de la decisión o acciones que tomas.

Este factor influenciará mucho a la hora de tomar el rol de líder y saber si te desempeñarás bien en él o no.

Desde otro punto de vista, si no te tienes confianza y seguridad, ¿cómo pretendes que las personas a las que lideras tengan estas dos cosas hacia ti?

Ocurre lo mismo que con ser positivo.

Debes saber transmitir bienestar y una de las mejores formas para lograrlo es teniendo esta cualidad.

Puedes ser positivo en que todo mejorará cuando algo mal ocurra, pero si tus acciones no son el reflejo de tus palabras y viceversa, no darás la seguridad de que tú realmente crees eso.

Si no lo crees o estás seguro tu mismo de algo, es imposible que los demás a tu alrededor lo estén.

Mientras tu muestres confianza en tus decisiones y acciones, tu equipo adoptará las mismas cualidades para cumplir con las expectativas y continuar haciendo un buen trabajo.

 

 

4. Es siempre innovador

La razón principal por la que muchos negocios, empresas o compañías fracasan con el tiempo, es porque se mantienen estancados en en el pasado en varios aspectos.

Esto se debe a que sus líderes no son precisamente las personas más innovadoras o revolucionarias de todas.

Los tiempo cambian y si quieres tener éxito, así como llevar a tu equipo a lo lejos, siempre debes tener un pie en el momento y otro en el qué deberás innovar o cambiar en el futuro no muy lejano.

Es como la tecnología, todos los días sale algo nuevo y todos queremos comprarlos por ser algo innovador.

Un buen líder necesita ser fresco y tener nuevas ideas, nunca quedarse estancado en la actualidad y sobre todo, la conformidad que siente por cómo están yendo las cosas estando como están.

Es como si en los computadores siguieras usando el Windows XP cuando ya estamos en el Windows 10.

No debes resistirte a hacer cambios sino trabajar en el continuo avance de las cosas, en pensar siempre que donde estás parado ahora, en la forma en la que te mantienes en pie, no durará toda la vida.

Tus empleados se quedan atrás mientras tú también lo estés, así que piensa en ideas innovadoras que también puedan ayudarte a mejorar el ambiente, la dinámica de trabajo y la forma en la que tu equipo efectúa sus actividades diarias.

 

 

5. Es muy carismático

Si quieres poder llegar a las personas y transmitir el mensaje que deseas, el carisma es la mejor forma para acercarte a ellas.

De hecho, en varias ocasiones ni siquiera necesitarás ser tú el que se acerque ya que alguien carismático llama la atención por su increíble personalidad y actitud magnética.

Esto facilita que siendo un líder, tus empleados o equipo te dediquen mucha más atención al momento de proponer algo o dirigirte a ellos para algún tema en específico.

Recuerda que para ser un buen líder, he estado recarcando durante todo el post, que debes tener básicamente, una buena relación con tus empleados.

Por lo que al tener esta cualidad será mucho más fácil crear una relación de confianza donde ambas partes se sientan a gusto.

A veces es el cómo dices las cosas y en otras ocasiones, la actitud que le pones a tus palabras y expresiones.

No hay nada como tener un líder que destaque y llene la habitación con su carisma, haces sentir mucho mejor a tu equipo debido al ambiente en el que se encuentra y el trabajar para alguien como tú, sería menos agotador y más interesante.

 

 

6. Organizado y puntual

Si mantienes todo vuelto un desastre, no planificas nada y eres impuntual en llegar a un sitio o entregar algo, no triunfarás como líder ni como algo más.

Sé que hasta cierto punto, somos desorganizados al menos en algún aspecto de nuestra vida y realmente planificar todo no es la idea tampoco, pero si queremos llegar lejos, debemos hacerlo al menos durante nuestro trabajo y aún más si cumples un rol de líder.

Por otro lado, detesto la impuntualidad, no digo que nunca he llegado tarde a un sitio o entregado tarde algún trabajo, pero no es algo que suceda con frecuencia, casi nunca de hecho.

El no ser puntual representa que no eres alguien totalmente serio y mucho menos responsable.

Si quieres ser un buen líder, comienza por comprar un buen reloj despertador y una agenda electrónica, tampoco olvides el reloj de muñeca.

Si mantienes todo desorganizado, no sabes dónde va el papel de unas estadísticas, de quién era el informe que recibiste ayer. Si no te mantienes en orden, mucho menos a un equipo entero.

Por otro lado, ser impuntual no dará ningún ejemplo a los demás y perderás credibilidad.

Todos recuerdan tus defectos, ya sean pequeños o grandes.

Puedes ser alguien increíble trabajando, incluso organizado, pero si no puedes llegar a tiempo a nada, nadie recordará lo bueno sino ese gran defecto.

 

 

7. Ser un modelo a seguir

No puedes esperar puntualidad, un buen trabajo, productividad o cualquier otra característica positiva en tu equipo si tú no das el ejemplo de ello.

Es como si les dijeras que no utilicen bolígrafos azules en los documentos, pero tú utilizas ese color para cada uno de ellos.

Pueden ser cosas pequeñas, pero recuerda que las personas tenemos tendencia a copiar todo lo que vemos e increíblemente, las cosas negativas o malas son casi como una prioridad para imitar en nuestro cerebro.

Así que si esperas cierta conducta de parte de tu equipo, sé el primero en comportarte de esa forma para que ellos puedan verlo.

Quizás no la imiten, pero estás allí e inevitablemente en algún punto comenzarán a sentirse atraídos por esa buena conducta que tienes y quieres que ellos adopten.

Ahora, si no la siguen, igual no podrías hacer un reclamo a pesar de que eres el líder.

Si tu cometes o haces las mismas cosas de las que te quejas de tu equipo, ¿con qué moral pretendes reclamar algo que tú también haces?

Mantente firme, sé un buen ejemplo, lo que quieres que otros sean para que así, siendo el líder, puedan seguir tu ejemplo y conseguir que cada uno de ellos sean un increíble recurso y persona.

 

 

8. No debe tener miedo

El peor obstáculo que tienes para lograr lo que quieres y necesitas hacer, es el miedo.

Por ejemplo, si quieres ser alguien innovador y tener confianza así como seguridad, debes superar tus miedos.

No serás de saltar y asumir nuevos retos, desafíos o avanzar si siempre tienes cierto temor a lo que pueda suceder o si algo puede funcionar.

No digo que no puedas sentir miedo en ocasiones, es una emoción completamente común y que sentimos cada vez que experimentaremos o intentaremos algo nuevo, pero mentalizate, enfócate en tu positivismo, confianza y seguridad.

Si sientes miedo, también se lo transmitirás a tu equipo y en el mismo ambiente de trabajo, irás creando de a poco una sensación de poca seguridad.

Todas tus emociones se reflejan en tus empleados y si de verdad eres un buen líder, debes abandonar por todos los medios tus miedos y así podrás avanzar y adquirir las demás cualidades en caso de que aún no las poseas.

 

 

9. Tiene que esforzarse

Nada se gana por la vía fácil y si quieres conseguir algo, debes dar el 200% de ti todo el tiempo.

La expresión sangre, sudor y lágrimas no podría expresar mejor cuánto debes esforzarte para lograr tus metas.

Siendo líder, es muy fácil dar una orden al resto de tus empleados de que realicen las tareas y actividades que les encargas, de que ellos sean los que se esfuercen por conseguir el objetivo.

Un buen líder también debe cumplir ese rol.

Debes esforzarte junto con tu equipo si quieres llegar al resultado final y obtenerlo en su mayor expresión.

El que tu te esfuerces, también hace que el resto de tu equipo también lo haga, por lo que todo es un trabajo en conjunto.

Sé que es muy cómodo hablar y hablar y dejar que otros hagan, pero nada en la vida se da por sí solo, y para ser un buen líder, debes esforzarte en cumplir con las características que se necesitan.

Debes ser pasional y dedicar todo el tiempo posible. Ser positivo, tener confianza y seguridad, va acompañado del esfuerzo.

¿Ves cómo todo se complementa logrando así a un buen líder?

 

 

10. Debe enfocarse en los objetivos

Es muy fácil desviarse entre todos los por hacer y qué hacer, del objetivo.

Ten en cuenta algo, si tú siendo el líder te desvías del objetivo principal, tus empleados se dispersarán aún más.

El líder debe mantener el enfoque para que el resto de su equipo también lo haga.

Está bien que mantengas punto tras punto y te propongas objetivos a corto plazo, pero que siempre sean enfocados al principal.

Además, enfocarte en los objetivos no es simplemente pensar una y otra vez en ello, sino hacer una planificación y establecerlo siempre en el top de las prioridades.

Desear, esperar pero no comenzar es el primer problema a enfrentar para concentrarte en tus objetivos.

Un buen líder mantiene la cabeza clara, y se marca retos día tras día hasta alcanzar la cima.

 

 

5 consejos para ser un buen líder en el trabajo

 

1. Desarrolla tus habilidades sociales

En general, independientemente de cuál papel cumplas en la sociedad, siempre debes mantenerte en contacto y socializar con el resto de las personas.

Cuando eres un líder, aún más todavía.

Por eso es importante que desarrolles tus habilidades sociales porque si quieres, por ejemplo, crear una relación entre tu equipo y tú, necesitarás bastante de ellas para poder forjarla.

Recuerda que al ser el líder eres el que habla por los demás, el que tiene que dar su voz y expresarse delante de muchas personas.

Conozco muchos líderes que sufren de cosas como miedo escénico o realmente no soy muy buenos hablando con otros, y créeme cuando te digo, que cada uno de ellos ha terminado en desastre en algún momento de sus vidas.

Por eso, si quieres comenzar por ser un buen líder, sé alguien con buenas habilidades sociales.

Además, conocer mucha más gente también te dará la oportunidad de adquirir más enseñanzas para lograr serlo.

El desenvolverte bien con otros te llevará lejos y cuando logres crear una buena relación con todo tu equipo, verás cuán importante es estar compenetrado y relacionar con otros para que algo funcione.

 

 

2. Asume la responsabilidad

Sé que a nadie le gusta ser culpado y tomar la responsabilidad de algo que “no hiciste”, pero cuando estás encargado de un equipo, eres el líder, gran parte de ella te toca a ti.

No digo que debes cargar con todo, pero si dar la cara junto con la persona que cometió el error ya que si ocurrió, fue bajo tu supervisión y recuerda, son un conjunto, un equipo.

Además, el error principal que cometes al ser un líder, es apuntar a la persona que cometió el error.

Si quieres ser un buen líder, debes saber que tu seguidor o empleado cometió eso error posiblemente porque tú no lo has guiado bien.

Así que debes compartir la responsabilidad, reconocer que hay cierta parte de ti que influyó en lo ocurrido.

Puede sonar un poco duro contigo mismo, como “me estaré culpando de algo” pero aunque no lo creas, mostrar que te interesa y buscas solucionar el problema comenzando por tomar parte de la responsabilidad, dice muchas cosas buenas de ti y tus cualidades.

No es cuestión de quitarle la carga a otro sino de admitir que en un largo plazo, también influenciaste en ese error.

 

 

3. Ten paciencia

Probablemente te vuelves loco o pierdes el control cuando algo no resulta como esperabas o uno de tus seguidores falla en una tarea que le diste.

Inhala, exhala, relájate y tómalo con calma.

Como he dicho, hay formas de decir las cosas y aunque hay veces que algo nos está sacando de quicio, debes ser paciente y tomar postura.

De nada sirve desesperar cuando algo no está saliendo bien, por eso si quieres ser un buen líder debes pensar las cosas con calma.

Tener paciencia, es la clave para ello.

Todo tiene una solución y no la encontrarás mientras tu cerebro va a mil por hora.

Detente, piensa y analiza todo con la mayor paciencia posible, no te tomes un año pero tampoco actúes precipitadamente.

Todos tenemos un límite de paciencia pero tú debes triplicar el tuyo. Las cosas pueden mejorar y todo llega con el tiempo si sabes esperar pacientemente por ello.

Viéndolo de otra forma, imagina si pierdes la paciencia delante de tu equipo, el desastre total.

Tus emociones se reflejan en ellos, si pierden la paciencia o los estribos, tú tienes que restablecer eso en ellos.

 

 

4. Recuerda empatizar y ser comprensivo

A veces te apresuras a juzgar o sacar conclusiones que no son.

En otras ocasiones, simplemente te desentiendes de los problemas de otros, no es que tienes que ser caritativo pero si comprensivo.

Con el hecho de que aprendas a escuchar los problemas de otros, en especial, si se trata de tus seguidores y el trabajo, aún más rápido.

Cuando ocurre un problema, en varias ocasiones nos ahogamos en un vaso de agua buscando la solución cuando es muy sencillo resolverlo si escuchamos a quien lo ocasionó o lo está sufriendo.

Si logras empatizar con tu equipo y darte una oportunidad de comprender sus problemas, ese vínculo se hará mucho más fuerte.

Recuerda que estás tratando con personas, de carne y hueso y casi o igual de sensibles que tú.

Así como a veces requieres un poco de tiempo y atención, ellos igual.

Por lo que muéstrate comprensivo hacia ellos.

Cuando estudiaba preparatoria, en mi último año, tenía que hacer un proyecto en equipo donde la líder resultó ser mi profesora debido a que faltaba alguien.

Nunca tuve una buena relación con ella pero cuando se presentó un problema y no sabía cómo solucionarlo o con quién hablar, ella se mostró bastante simpática y comprensiva.

Escuchó mis problemas y además de comprenderlos, me ayudó a salir de ellos.

Me sentí mucho mejor y confía en mí cuando te digo que el ambiente cada vez que teníamos que trabajar en el proyecto se tornó más agradable, creamos ese vínculo que caracteriza a un buen líder y su equipo.

 

 

5. Sé siempre honesto

Las buenas relaciones se entablan si la base es sólida desde el inicio, así que siempre sé honesto, llega hasta todos hablando sólo la verdad.

De nada sirve que “enamores” a tus seguidores con palabras bonitas, mentiras o verdades a medias.

Un buen líder es capaz de confiarle las cosas a sus empleadores independientemente del tema. Entiendo que en ocasiones debes evitar decir ciertos hechos, utilizar la omisión, pero acercarte e intentar entablar una relación con ellos sin ser honesto, no resultará bien ya sea a largo o corto plazo.

Cuando eres totalmente honesto con todos que te rodean y de los que estás a cargo, le estás dando al mismo tiempo además de un voto de confianza, la oportunidad de participar en las decisiones que deben tomarse.

No hay nada mejor que tener un líder que siempre pueda darte las respuestas que buscas de la forma más honesta posible.

Para mí, la honestidad vale más que miles de cosas. Me hace confiar, querer seguir al lado de esa persona y dar lo mejor de mí para ayudarlo o trabajar y así conseguir llegar a la meta todos juntos.

 

 

Ser un buen líder depende de la actitud y cualidades que tengas o decidas adquirir con el tiempo.

Hay varios tipos de liderazgo, tú decides cuál seguir o cuáles combinar pero te recomiendo dejar de lado aquellos que portan más desventajas que ventajas.

Puedes sentirte en la confianza de mezclarlos con éxito y conseguir tu objetivo de ser un buen líder pero si apenas estás empezando, ve despacio y comienza aplicando el que más te guste.

Lo que si debes tener y seguir sin duda alguna, son cada uno de los consejos que te dí para ser un buen líder y llegar al éxito.

¿Qué más cualidades crees tú que debe tener alguien para ser un buen líder? Déjame tu opinión aquí abajo en los comentarios.

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María Ng García

Amante de la literatura. Escribir, más que mi trabajo, es parte de mi felicidad. "Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños." - Pablo Neruda

2 comments on “Cómo ser un buen líder [5 consejos para lograrlo con éxito]

  1. Recién comencé un nuevo puesto y estaré encargado de varias personas, creo que seré una especie de líder para ellos. Seguiré tus consejos, quiero ser bueno.

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