13 señales para saber si tienes amigos tóxicos [Test Gratis]

Dentro de mi vida, he tenido la suerte de conocer personas que considero amigos del alma, incondicionales y únicos. Los que siempre estarán para mí y que me apoyan de todas las formas posibles.

Pero también he tenido muchos amigos tóxicos que sólo se dedican a pensar en negativo y, por culpa de esto, llenan mi vida de negatividad. Pero sé que no es bueno tenerlos en ella así que un día decidí alejarlos de mi entorno.

Te recomiendo que hagas lo mismo y por eso quiero enseñarte cómo reconocer a un amigo tóxico pero en especial, cómo alejarte de ellos.

 

 

Test de la amistad tóxica

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13 señales para reconocer a amigos tóxicos

 

1. Siempre se enfocan en lo negativo

Un buen amigo siempre compartirá contigo los momentos tristes o no tan buenos de su vida, pero se mostrará mucho más emocionado por contarte cada uno de los que hacen que su vida de un giro positivo.

No obstante, los amigos tóxicos suelen enfocarse más en las cosas negativas y por ende, en todo lo malo que les ocurre.

Y no me refiero a simplemente enfocar las cosas negativas, sino de que en su mente pareciera imposible de creer que en algún momento pase aunque sea un pensamiento positivo.

Lo mismo ocurre cuando les cuentas algo sobre ti, ya sea bueno o malo, pero se enfrascan en ver nada más lo negativo de ello.

Lo que produce que tu motivación y estado de ánimo se venga abajo.

Ten en mente algo, un buen amigo siempre intentará subirte el ánimo y que te puntee las cosas malas de una situación o decisión que tomaste, no es algo agradable.

No quiero decir con esto que siempre te hablará con flores pero después de un discurso de las cosas negativas, debería tener un punto de vista donde se enfoque en lo positivo para subirte el ánimo en lugar de disminuirlo.

 

 

2. Te arrastran a sus problemas

Nadie debe darle la espalda a otra persona cuando necesitan su apoyo, en especial si es alguien que consideras un amigo, pero las amistades tóxicas suelen querer involucrarte más de lo que te corresponde y llevan a que estés inmerso en un ambiente negativo.

Todo problema es algo negativo o al menos, tiene una parte de ello.

Por eso, es bueno tenderle la mano a tu amigo cuando lo necesita pero siempre y cuando eso no te afecte a ti de una forma negativa.

Cuando se trata de un amigo tóxico, ellos siempre buscarán la forma ya sea consciente o inconscientemente de atraerte al problema y que se torne algo negativo para ti.

Todo por el hecho de no querer estar solo o pensar que de esa forma lo estás ayudando cuando en realidad, sólo te está afectando a ti y se hunde en un pozo juntos.

Ellos ignoran en muchas ocasiones lo que hacen y eso lo vuelve un poco más fácil de manejar, pero cuando es un amigo tóxico en toda la expresión, arrastrarte lo hace prácticamente de forma intencional.

Así que a tus amigos, tienes que saber hasta dónde tenderles la mano y cuida de que ayudarlos no te afecte a ti en ningún momento.

 

 

3. Hacen que pienses que eres el problema

Todos hemos tenido una discusión con algún amigo, creo que eso forma parte del proceso de amistad y el fortalecerla.

Algunos los tienen más seguidas que otros pero en algún punto, alguno acepta su culpa.

La diferencia entre un amigo normal, bueno, común, y uno tóxico, es que este último siempre intentará hacerte ver que tú eres el problema, que el del error y equivocado eres tú.

Ellos nunca aceptarán sus errores y en el error en el que posiblemente caerás o ya has caído, es que al final siempre terminas cediendo y aceptando la culpa cuando no la tienes y todo por no perder a ese supuesto amigo.

Incluso cuando no se trata de una discusión entre ustedes, si le cuentas algún problema, en lugar de puntear lo que está mal, sólo se dedicará a hacerte ver como que todo es tu error.

No puedes esperar que acepten responsabilidades o te den consejos sobre quién está mal, quién está bien o cuál es el verdadero problema de algo, porque se encargarán de hacerte pensar que tú lo eres.

Sólo por propósitos como bajarte el autoestima o simplemente porque están tan enfocados en lo negativo que sólo te ven como el problema.

 

 

4. No sienten empatía por ti

Tengo una gran amiga y un increíble amigo, que siempre están pendientes de mi y cuando algo ocurre, siente mi mismo dolor.

Todo es como si ellos fueran otra parte de mi y viceversa, yo los entiendo cuando pasan por algo que está mal o bueno.

Pero cuando se trata de uno tóxico, ellos nunca entienden ni saben ponerse en tu lugar para al menos tener una idea de cómo te sientes.

Y eso se debe a que realmente no sienten empatía hacia ti.

Una persona que es capaz de ponerse en tus zapatos, es la que al final sabrá darte los mejores consejos y estar para ti.

Una que es incapaz, simplemente se sentará a verte sufrir o envidiar las cosas buenas que te ocurran.

He pasado por varios momentos donde la persona a mi lado no tiene ni el más mínimo signo de empatía hacia mí, y ¿cómo lo sé?

Porque fue incapaz de decirme algún comentario que me animara o siquiera decir que lo entendía, en su lugar, sólo se dedicó a decir que todo era mi culpa o que no veía la razón por la que armaba todo ese alboroto por un problema insignificante según su punto de vista.

Allí es cuando me di cuenta, de que esa persona no era más que un amigo tóxico, uno que no valía la pena tener al lado.

 

 

5. Les gusta recibir, pero no dar

Un amigo siempre puede pedirme favores y yo los haré si están a mi alcance (y si no es nada ilegal), pero en general, pueden contar conmigo todo el tiempo.

Ahora, normalmente las personas no esperamos necesariamente algo a cambio por los favores que hacemos pero es un poco obvio que al menos tenemos la esperanza de que ellos estén dispuesto a la mitad de lo que nosotros damos cuando nos piden algo.

Yo tengo amigos que darían el mundo, pero también tuve aquellos donde les encantaba recibir y que yo hiciera TODO lo que me pedía, pero cuando se trata de yo pedir y ellos dar, por más tonto que fuese, tenían los trucos para desaparecer un buen tiempo para escurrirse de ello.

O simplemente decían que no y ¿la razón? Porque simplemente NO querían.

En una relación de amistad o cualquier otra, necesita haber un balance.

Es decir, una balanza donde el dar y el recibir esté en perfecta armonía y equilibrio.

Por supuesto, eso no ocurre ni por algún milagro cuando se trata de un amigo tóxico y tú en una misma balanza. No, no lo esperes.

Esta es una de las señales más obvias e importantes de las que debes estar al tanto, porque al final del día, ese amigo es sólo un parásito y simplemente se aprovecha de ti, tu amabilidad y todo lo que puedas ofrecerle por tu lealtad.

 

 

6. Nunca se sienten felices por tus logros

Cuando consigues una meta o te sucede algún buen acontecimiento en tu vida, tus amigos no deben hacer una celebración por ello (aunque algunos lo hagan) pero que demuestren algún tipo de alegría y emoción por ti y tu gran hazaña, te confirma que es un gran amigo.

Pero cuando apenas le presta atención a tu logro y en lugar de mostrar felicidad, se limitan a hacer un leve asentimiento y pasar a algo sobre ellos, deberías reconsiderar la amistad.

Es bueno mantener una amistad donde haya cierta emoción mutua por el logro del otro para que así puedas mantener una relación saludable y donde ambos sepan que se tendrán como soporte.

Los amigos tóxicos siempre ignorarán el tema de tu éxito incluso aunque lo saques todo el tiempo a colación.

Ellos no sienten felicidad hacia ti, sino envidia.

Envidia porque a ellos les gustaría ser quien consiguió ese logro y en lugar de alegrarse por ti, estarán todo el tiempo enfocados en que ellos lo merecen pero tú no.

No necesitas un amigo que sólo opaca tu felicidad y no muestra al menos un pequeño interés en velar por ella y celebrarla contigo.

 

 

7. Te presionan y obligan a hacer cosas que no quieres

Hay una gran diferencia entre alentar y presionar, lo cual hace que determines con facilidad con qué clase de amigo te encuentras.

Tus verdaderos amigos, te alentarán y motivarán a que pruebes nuevas cosas, que te animes a salir un poco de tu área de confort y expandas tus horizontes.

Se trata de que te den razones y un empujoncito para que puedas ir abriéndote a otras actividades o situaciones.

Pero un amigo tóxico sólo se dedicará a presionarte, hasta que finalmente llegue a la etapa donde prácticamente, te obligará a hacerlo.

Aunque tus amigos te alienten y motiven, tienes todo el derecho a decir “no” las veces que quieras y en especial, si no te sientes cómodo saliendo de tu zona de confort.

No obstante, ese amigo tóxico simplemente te empujará cada vez más fuera de ella y no aceptará un no como respuesta, por lo que seguirá presionando y prácticamente te arrastrará a ello.

Cuando se quedan sin excusas para empujarte a hacer algo, optarán por hacerte sentir mal por ello.

Los típicos comentarios de “eres un perdedor si no lo haces”, “nada más la gente valiente hace este tipo de cosas”.

Todos ellos estarán dirigidos a que te sientas menos y comiences a ejercer presión sobre ti mismo para que al final te empujes a hacer, de forma obligada, esa acción o actividad.

 

 

 

8. No puedes confiarles tus secretos

Los amigos son esos confidentes que todos necesitamos cuando tenemos un secreto que nos carcome por dentro y necesitamos compartir.

No todos los amigos en general son perfectos para compartir algún secreto, pero el peor error que puedes cometer es contárselo a uno que muestra señales de ser alguien tóxico.

Ahora, estarás pensando: ¿y si nunca presentó alguna señal de ser tóxico hasta ahora?

Pues, es posible que lo descubras con esto.

Los amigos tóxicos no guardan secretos, es más, los usan en contra tuya o terminan diciéndole a medio mundo lo que tu les confiaste con tanta seguridad.

Por eso, si alguna vez has compartido algún secreto con algún amigo y te ha decepcionado al contárselo a alguien más, todos merecemos segundas oportunidades, pero si es algo que hizo una vez es muy propenso a hacerlo nuevamente.

Así que es mejor dejarlos a un lado y pensar mejor a quién le confías tus secretos.

Si es alguien que ha traicionado tu confianza una o más veces al contarle un secreto y pensar que era tu confidente, entonces no hay motivo para seguir haciéndolo o siquiera mantenerlo en tu círculo de conocidos.

 

 

9. Mienten todo el tiempo

Así como no pueden guardar tus secretos, tampoco son capaces de decirte la verdad de algo.

Seguramente has notado en algún momento, que tu amigo o amiga al hacerle una pregunta de gran importancia o confrontarlo con algún problema, comienza a darte más excusas que normalmente aunque no las veas así, son bastante obvias.

Incluso cuando se trata de cosas simples o preguntas tontas, ellos tendrán la tendencia de mentirte todo el tiempo.

Las mentiras tienen patas cortas, así que es inevitable que te des cuenta de cuando te mintieron o no.

Cuando ves que un amigo muestra inseguridad en alguna respuesta o que tú mismo en el momento sabes que algo de ella no va acorde a lo que tú sabes con seguridad, entonces sólo está mintiendo descaradamente.

Lo que más me desagrada de una persona, son las mentiras.

Un verdadero amigo puede que te mienta en ocasiones, pero no será un hábito y a veces encontrarás que posiblemente era por tu propio bien.Por ello apenas notaba que alguien me decía una mentira tras otra y que siempre terminaba descubriendo que nada de lo que decía era cierto, la sacaba de mi vida lo más pronto posible.

 

 

10. Su vida es un drama

Nunca he sido de las que cree imposible algo, pero la vida de alguien no puede ser todo un drama durante las 24 horas del día y los 365 días del año.

Todo depende también de cómo la veas, pero siempre hay algo positivo que te ocurre durante el día.

Ahora, es normal que queramos hablar de las dificultades que presentamos y cuán duro fue nuestra jornada de ese día.

Sin embargo, los amigos tóxicos suelen enfocarse demasiado en las cosas malas como te dije anteriormente, pero además de contártelas suelen agrandarlas a un extremo que su vida parece toda una telenovela.

Por lo que el centro de conversación siempre se tratará sobre su vida, su día a día y cada detalle de ella siendo exagerado unas 1000 veces más.

Escuchar como alguien tóxico habla de su vida es como oír que estás viajando a otro planeta, otra galaxia y todo lo que encuentras es puro drama y cosas fuera de lo común.

Todo esto lo hacen para ser el centro de atención y sin darte cuenta, están tan ocupados contándote su telenovela que no te da ni tiempo de decir “mi día estuvo bien, gracias por preguntar”.

 

 

11. Les gusta contar chismes sobre ti

No vamos a mentirnos, cuando escuchamos algún rumor sobre nosotros, siempre nos enteramos tarde o temprano quién fue el que lo comenzó.

Y el proceso de enterarnos es mucho más rápido cuando se trata de alguna persona cercana a nosotros.

Los amigos tóxicos siempre buscarán contar chismes o rumores sobre ti con el propósito de perjudicarte y hacer que tu reputación se vaya por el desagüe.

Estos pueden ser ciertos o no, pero eso no quita que te perjudicarán de alguno u otra manera.

Como un consejo muy personal, te recomiendo que a un “supuesto amigo” no le perdones ni el primer rumor que esparza sobre ti.

Lo volverán a hacer, tal como contar alguno de tus secretos.

Una persona cuando está contando el chisme a otro, sabe perfectamente por qué lo hace, así que no te dejes llenar de excusas.

Esta señal es muy obvia sobre todo cuando lo ves hablando con alguien más pero mantiene la vista fija en ti mientras lo hace.

 

 

12. No les interesas lo suficiente como para mantenerse en contacto

Todos llegamos a ese punto donde nos separamos, seguimos caminos distintos y tenemos que tomarnos nuestro tiempo para hacer lo que deseamos.

Yo entiendo y tú también deberías hacerlo, que no todo el tiempo alguien a quien ya no verás diario o seguido, le cueste mantenerse en contacto.

Y sí, aunque no lo creas es difícil en ocasiones enviar un mensaje.

Por eso debes saber apreciar cuando alguien se toma el tiempo de contactarte y estar pendiente de ti.

Que aunque hayan pasado 2, 3 o más meses, decidió hablarte y eso se debe a que aunque no te haya escrito o llamado anteriormente, de igual forma pensaba en ti.

Además, siempre puedes ser el que de el primer paso también.

Pero un amigo tóxico no está pensando en ti y mucho menos pendiente de mantenerse en contacto contigo.

Eso se debe a que no les interesas o interesaste lo suficiente alguna vez como para esforzarse un poco y mantener esa “amistad”.

Esta señal se vuelve mucho más obvia cuando eres el primero en dar el paso pero ellos ni se molestan en responder o cuando lo hacen, la conversación no pasa ni de 5 minutos.

Si eres el único que intenta realmente mantener cierto contacto con ellos, es mejor que dejes de hacerlo.

La otra persona que creías amigo, es sólo alguien tóxico que no tiene interés en ti y nunca pondrá algún esfuerzo en mantener la relación aunque sea enviando un mensaje anual de feliz año.

 

 

13. No tienen la intención de cambiar

Cuando me refiero a cambiar, no quiero decir que cambies toda tu esencia y te obligues a adaptarte en todos los sentidos a alguien más.

Pero si no estuviéramos abiertos a un cambio, nunca podríamos llevarnos bien con otros.

Todo se trata de adaptarnos a un punto donde ambas partes salgamos beneficiosas pero no cambiemos nuestra esencia ni prácticamente el 90% de lo que somos.

Sólo de esta manera, una amistad, relación amorosa o cualquier tipo de conexión y relación, puede funcionar.

Una persona que no está dispuesta a dar su brazo a torcer, a cambiar aunque sea un poco para que se pueda llevar una relación de amistad pacífica, no es más que alguien tóxico.

¿Por qué? Porque al no querer cambiar te verás obligado a ser el único que lo haga y sería un cambio radical, donde prácticamente la otra persona busca que seas otra copia de ella.

La mayor parte del tiempo estos amigos tóxicos van por su propia vía, la cual casi nunca es buena.

Por lo que además de cambiarte también evitarán que crezcas y será un estancamiento por el resto de tu vida o hasta que decidas alejar a esa persona de ti.

 

 

¿Cómo alejarse de las amistades tóxicas?

Alejarte parte de ti mismo y el que sepas poner límites entre esa persona tóxica y tú. Recuerda que estás primero antes que alguien más, así que ve alejándolas de a poco hasta sacarlas de tu vida.

Lo primero que debes hacer para alejarte de una amistad tóxica es ir poniendo límites entre tú y ella.

¿Cómo lo haces? Comienza a decir más “no” que “sí”.

Un amigo tóxico se aprovecha de tu generosidad, así que siempre buscará o espera que tu respuesta a un favor o pregunta sea una respuesta afirmativa o positiva para ellos.

Entonces, ¿qué mejor paso para alejarse que ir cambiando eso?

Si hay algo que no deseas hacer, con lo que no estás de acuerdo o porque simplemente crees que lo mejor es decir que NO, entonces hazlo.

Esto va poniendo distancia entre esa persona tóxica y tú ya que va creando dudas y verá que no aceptarás cada una de sus exigencias.

A su vez, te estarás liberando de unas cadenas que sin darte cuenta tenías alrededor de tus brazos y piernas, pero no de tu cuello.

No estás obligado a estar todo el tiempo para ella y mucho menos a hacer todo lo que quiera, así que los límites los pones tú y cuando dices no, es no.

Poner límites es el primer paso a tomar para ir alejándote de esa persona, la primera interacción directa que tendrás con ella para ir sacándola de tu vida.

Pero incluso antes de eso, debes mentalizarte.

Si estás en una amistad tóxica y ahora es que estás tomando la decisión de alejarla de ti, es porque ya lo sabías antes, pero sólo no habías querido abrir totalmente los ojos.

Debes dejar de creer que esa persona va a cambiar, que todavía hay algo que salvar de ese “amigo” que tienes.

Así como tú eres quien eres, él o ella también lo es, y si durante todo este tiempo no ha mostrado cambios en su actitud y ves que sigue siendo igual o incluso más tóxica que antes, necesitas tener una charla contigo mismo.

Esta charla es para mentalizarte y decidirte finalmente que es momento de alejar esa amistad tóxica que sólo afecta tu vida de forma negativa.

En realidad, la primera parte para poder alejarse de un amigo tóxico, es que reconozcas que lo es y te abras finalmente a la idea de mandarlo lejos.

 

 

La primera amistad tóxica que tuve o que al menos supe reconocer en su momento y por ende, alejé, un truco que me sirvió bastante durante el proceso fue escribir una carta donde me desahogaba y agradecía a su vez.

¿Con qué propósito? Los seres humanos solemos tragarnos gran parte de lo que sentimos y pensamos, sobre todo cuando se trata de un problema que debemos confrontar.

Y si a eso le sumamos otra persona envuelta, es el doble de complicado.

Por eso un día me senté en el escritorio de mi habitación y saqué papel y lápiz, comencé a escribir todo lo que enojaba de esa persona, lo que me hizo saber que era una amistad tóxica en la que me encontraba.

No sé cuántas cosas escribí sobre ello, pero a pesar de estar en una amistad tóxica, lo creas o no, siempre habrá algo bueno de ello.

Así que me aseguré de agradecerlo, de decirle que a pesar de todo, también recordaba las cosas buenas por muy pocas que fueran.

El propósito de esto no es que luego dobles la carta, la coloques en un sobre y se la entregues, sino de que de alguna forma te desahogues y dejes salir todo.

Agradecerle también sirve para liberar la rabia que tienes, la cual no es necesaria y así puedas avanzar sin estancarte en esa amistad.

Es una clase de terapia para prepararte y saber cómo abordar el proceso de alejar esa amistad.

 

 

Cuando tienes un amigo tóxico y has intentado ir haciéndole saber que esa amistad no está funcionando pero sigue insistiendo, entonces quizás es momento de ser un poco más bruscos.

No respondas sus llamadas, mensajes, no lo hagas con todos, pero sí con la mayoría de ellos, en especial si en alguno intenta exigirte algo o entrar en una discusión.

Hay veces que alejarnos de algo o alguien no será tan fácil como suena y por ello, tendrás la necesidad de tomar medidas más directas.

Como dejar de hablarles tan seguido o simplemente, no hacerlo más. Si crees que es una forma muy drástica, puedes hacerlo de a poco.

Por ejemplo, dejar de asistir a los mismos eventos o fiestas a los que ambos estén invitados.

Intenta no coincidir en ninguno de los planes que tenga planificado y si lo haces por accidente, no te sientas en la obligación de fingir que todo está bien.

Ve por tu lado y enfócate en lo tuyo, no tienes que compartir con esa amistad si lo que buscas es alejarte de ella.

Pero lo más importante, por nada del mundo te ofrezcas a solucionar sus problemas a menos que sea algo literalmente de vida o muerte y puedes ayudar.

Mientras más estés presente para tenderle una mano, seguirá chupando como una sanguijuela.

Aléjate y que busque otras formas de solucionar sus problemas para que deje la dependencia y hacer que todo recaiga en ti, en la persona equivocada.

 

 

No hay una forma absoluta que al ponerla en práctica haga que te alejes de esa persona de la noche a la mañana, pero mientras estés enfocado en que es alguien tóxico y debes alejarte de ella, irás por el camino correcto.

Luego cuando pongas en práctica poner los límites, alejarte de ella de a poco dejando de asistir a sus planes y solucionar sus problemas, verás que es muy sencillo pero sobre todo, tu vida dará un giro positivo.

¿Has descubierto si tienes amigos tóxicos? Déjame un comentario aquí abajo y dime cuál fue tu resultado en el test.

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María Ng García

Amante de la literatura. Escribir, más que mi trabajo, es parte de mi felicidad. "Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños." - Pablo Neruda

2 comments on “13 señales para saber si tienes amigos tóxicos [Test Gratis]

  1. Los demás, siempre los demás .. No será que todos nosotros somos amistades tóxicas para alguien, así como muchos son tóxicos en alguna manera para nosotros ??? Evangelistas, motivadores y psicólogos siempre usan la frase ” Hay gente que …. “, no será que quien habla es una de “esa gente ..”?. Nadie es optimista todo el tiempo o pesimista 365 días al año, del mismo modo algunos somos pesimistas pero podemos tener empatía con el sufrimiento y la angustia, podemos saber que siente alguien que no tiene esperanza. Podemos no juzgar y entender, saber que el problema de alguien es grande e importante para el, muchas veces no necesitamos un sermón optimista sino más bien alguien que asienta con nosotros, que el mundo apesta. Creo que todos de alguna forma hacemos alguna cosa de las que se enumeran en el artículo, la vida siempre es un asunto de grises mas que de blancos y negros. Tengo amigos muy generosos que son manipuladores, amigos que no quieren cambiar pero que siempre están pendientes de mi, otros llenos de problemas pero que me hacen reír, muchos insensibles y fríos pero que me retan y obligan a mejorar… Eso sin olvidar que las personas pueden ser muy distintas de acuerdo a las circunstancias. El gaseoso termino “los demás”, es irresponsable pues nos exime de juicios y nos titula como jueces, como dice alguien por ahí: Siempre hay que empezar por uno mismo .

    • Hola Alejandro, tu comentario está muy bien hecho y considero que tu pensamiento es bastante acertado.

      Sí, todos podemos llegar a ser amistades tóxicas para alguien.

      Sí, todos tenemos algo tóxico o hacemos alguna de las cosas de los puntos de arriba, pero al final del día es cuestión también de un equilibrio, de que tengas tus defectos y tu cierto grado de toxicidad es algo imposible de evitar, pero lo que hacemos para que esas cosas no se vean tanto y se enfoquen más en nuestros puntos positivos es lo importante.

      Yo también tengo amigos que por ejemplo, son unos dramáticos pero siempre están allí para mí 😉

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