5 cosas que intento recordar para no rendirme NUNCA

No rendirme

Si me conoces a mí, o conoces mi historia como emprendedor por haber leído aquí Gananci los artículos que he escrito sobre ello, sabrás que mi vida y mi carrera ha estado llena de obstáculos.

Para no rendirme a veces he tenido que sacar fuerzas de donde no las tenía. Y no te voy a mentir: es muy duro conseguirlo cuando lo único que quieres es abandonar y rendirte.

He luchado con garras y arañado cada paso del camino para llegar a donde hoy estoy, igual que hacemos muchos de nosotros.

Y he visto suficiente mundo como para saber que el éxito de la noche a la mañana no existe, y que nos engañamos si pensamos que nuestro viaje hacia el éxito no estará lleno de obstáculos.

Sin embargo, en todas esas veces que he fracasado, o en las que he estado a punto rendirme, siempre he tenido muy presentes estas 5 cosas para seguir adelante y llegar hasta mis metas.

 

5 cosas que intento recordar para no rendirme

 

1. Tener perspectiva sobre la situación

Cuando nos proponemos grandes objetivos y queremos cumplirlos, es importante recordar que el camino será duro.

¿Por qué? Porque si entiendes esto antes de dar tus primeros pasos te pasarán dos cosas:

  1. Trabajarás más duro de forma natural porque comprobarás que haciéndolo a medias nunca conseguirás el éxito.
  2. Y cuando las cosas vayan mal, no te frustrarás tanto porque habrás entrenado a tu cerebro a esperar que ese tipo de obstáculos te ocurran.

 

Imagina que lo que deseas conseguir está dentro de una habitación cerrada, sin puertas ni ventanas, únicamente hecha de ladrillos que deberás atravesar.

Los ladrillos de esas paredes están ahí por una razón; esos ladrillos no están colocados para dejarte a ti fuera, sino para que demuestres cuánto quieres algo y probar que estás dispuesto a derribarlos con tus propios puños si hace falta.

Eso es lo que yo hago para salir adelante y no hundirme: pensar que el fallo o el fracaso que he tenido es esa pared de ladrillos, y que en realidad es una valiosa oportunidad para demostrarme a mí mismo cuánto deseo llegar hasta el otro lado.

Es un gran recordatorio de que vas en la dirección correcta, y de que el siguiente paso es averiguar cómo traspasar ese muro.

Porque las cosas que valen la pena en esta vida son aquellas por las que hay que luchar. Todas las personas a las que miras con admiración por lo que han logrado han tenido que superar obstáculos muy difíciles para llegar donde están hoy.

Y tener bien clara esa perspectiva cuando te marcas un objetivo es lo que hará que tú también sigas adelante y no pares hasta llegar al final.

 

No rendirme

 

2. Concentrarme en lo que puedo controlar

¿Para qué voy a poner todas mis energías en cosas que no puedo controlar? Este ha sido uno de los pensamientos que más me han liberado.

Es estúpido tratar de controlar todo porque vivimos en un mundo donde es muy poco lo que podemos manejar a nuestro alrededor.

Cuanta más fuerza gastamos luchando y resistiéndonos al comportamiento de la gente, al tiempo, a la economía, o a otras cosas que no podemos mantener bajo control, menos energía nos queda para afrontar nuestras tareas y las cosas que sí podemos controlar.

¿Qué es lo que sí puedes controlar? Tu actitud, tu ética de trabajo, el modo en que tratas a otros…

¿Y qué pasa cuando te centras en esas cosas? Que te volverás alguien más productivo y mejor porque no estarás poniendo atención a otros dramas como por ejemplo esos falsos amigos que te critican por querer hacer algo valiente y distinto a lo que hacen ellos.

No estarás preocupado por si la economía va bien o mal para iniciar tu nuevo negocio, o si en una entrevista de trabajo hay candidatos mejores o peores que tú.

Todas tus fuerzas irán a convertirte en una persona mejor, dejar que el resto fluya, y ver los resultados de tus esfuerzos.

 

No rendirme

 

3. Recordar por qué empecé

Tú y yo hemos nacido y nos han criado en una época en la que tener un buen sueldo y un coche lujoso valen más para la sociedad que realizar un buen trabajo.

Es triste, pero es así. Se mira con más admiración a aquellas personas que tienen mucho dinero (aunque sean unos flojos y a veces no trabajen) que a aquellos que cada día se levantan a las 7 de la mañana para ir a trabajar hasta las 7 de la tarde.

¿Qué quiero decirte con esto? Que el dinero o las apariencias no lo son todo, y que cuando vayas a empezar un proyecto – sea profesional o personal – tengas una motivación más grande que nazca de tu interior.

Cuando comencé mi primer negocio no lo hice porque quería ganar más. Dejé un empleo de $4.000 al mes porque quería ser libre.

En mi trabajo apenas me quedaba tiempo libre para pasarlo con mis amigos, mi familia, o para mis aficiones como montar en bicicleta. Y sentía que no estaba aportando nada de valor a la sociedad cada día.

Por eso dejé todo y me metí de lleno en mi primer emprendimiento. Porque tenía una motivación más grande que el dinero o que vivir una vida sin disfrutarla.

Y esa inspiración es la que muchas veces me ha ayudado para no rendirme en mis momentos más bajos cuando he fracasado o he querido rendirme: recordar por qué empecé todo esto.

En ese primer negocio tuve una época en la que las cosas se pusieron muy feas: tenía más gastos que ingresos, y estuve a punto de irme a la quiebra y perder hasta mi casa.

Durante algunos días estuve pensando en abandonarlo todo y volver de nuevo a mi antiguo empleo. La idea era muy tentadora.

Pero fue ahí cuando un buen amigo me recordó por qué me había marchado, y que si volvía iba a tener de nuevo la misma vida miserable que antes.

Y esta es la técnica que he seguido desde entonces para no rendirme nunca: pensar por qué empecé ese objetivo para motivarme a llegar hasta mi meta.

 

Frases motivacionales

 

4. La vida no es una competición

Muchas veces estamos en el camino correcto, vamos dando pequeños pasos con éxito hacia nuestras metas, pero de repente cometemos el mayor error de todos: compararnos con las personas que vemos a nuestro alrededor.

En cuanto hacemos esto, nuestra mente sólo se llena de pensamientos como “ese tiene un trabajo mejor”, “ella tiene un coche más grande que el mío”, “nunca podré conseguir los éxitos de la persona a la que admiro”…

Compararte con otros es agotador, y además te hará sentir inferior. Y cuando no sientes confianza en ti mismo, es demasiado tentador rendirte.

Así que en vez de medirte contra lo que parecen otros, debes darte cuenta que si sigues luchando y mostrando lo mejor de ti, tú serás la única persona que defina tu éxito, no los demás.

Si ahora no estás en el lugar al que quieres llegar, no pasa nada: siempre que tengas determinación y constancia por llegar allí, lo conseguirás.

Pero no tomes malas decisiones en base a lo que otras personas te digan qué es o no es lo correcto que debes hacer.

Esta carrera la debes correr tú, es sólo tuya, y tú debes sentirte orgulloso de ti mismo y tomar tus propias decisiones.

 

No rendirme

 

5. ¿Por qué debo estar agradecido?

“Agradecer” es una de esas palabras que en los últimos años ha tomado más fuerza entre la sociedad. Cada día más personas practican la gratitud tanto con los que tienen alrededor como con ellos mismos.

¿Y sabes por qué? Porque es el mejor lugar por el que puedes empezar cualquier cosa.

Al final del día, incluso si tu vida se está cayendo a pedazos, siempre hay muchas cosas, momentos y personas por las que debes estar agradecido.

Cuando aprecias lo que tienes, quizás veas que en realidad eso es más que suficiente para ti.

Y la primera cosa por la que debes mostrar gratitud es por poder estar leyendo estas líneas, porque eso significa que respiras y estás vivo. Y tu vida es lo más importante que posees.

Ser agradecido no significa que no puedas enfadarte cuando algo vaya mal; significa que puedes convertir esa situación en algo menos dramático y no provocarte tanto daño a ti mismo con los pensamientos negativos que pueden surgir de ello.

Mira alrededor y comprueba lo bonita que es tu vida fijándote en todo lo que tienes, y deja que esa positividad ocupe más espacio en tu corazón que los sentimientos negativos.

 

No rendirme

 

Y tú, ¿qué haces cuando no tienes fuerzas para no rendirte? Déjame un comentario aquí abajo y dime qué piensas.

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Andres Gananci
Andrés Gananci es un emprendedor y aventurero apasionado de la vida que fundó su primer negocio online con tan sólo 17 años. 12 años después, sigue viajando por el mundo mientras trabaja desde casa.

18 comments on “5 cosas que intento recordar para no rendirme NUNCA

  1. hola andres muy interesante y motivador tus publicaciones me motivan mucho y me hacen sentir muy bien y si quiero saber que y como le haces para general todo ese exito y gracias por compartir conmigo toda esas palabras

  2. Gracias por estas líneas. Deseo poder tener el ánimo para ponerlas en práctica. Actualmente estoy así como dices, en la quiebra total y en el fondo. No se por donde empezar pero al leerlas Tengo una nueva guía.

  3. Gracias Andrés. Me gustan mucho tus artículos, son francamente inspiradores.
    Llevo unos cuantos años luchando duro, y cuando siento que no puedo más, pienso en mi hija. Entonces, como por arte de magia, me tranquilizo, cojo aire, doy un largo paseo, tomo una ducha, y ya no hay quien me pare.

  4. Gracias por darnos tus consejos, y mi mayor motivación es mi familia, mi hijito pequeño, por el lucho cada mañana, y por mi para salir adelante.

  5. Gracias , pensé que todo se había acabado
    Simplemente por creer que el fracasó me persigue seguiré en la lucha , animo y aliento con estas líneas , muy valiosas

  6. Andres en serio agradezco haber encontrado tu blog ¡Me Encanta! lo descubrí hace poco y me encanta, no he dejado de leer tus artículos, en serio GRACIAS me han ayudado muchísimo. Tomare muy en cuenta tus consejos ya que tuve un año bastante difícil pero ahora tratare de seguir luchando por lo que de verdad quiero.

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