Cómo dejar de preocuparte para vivir más feliz (11 pasos)

Dejar de preocuparse

Los seres humanos a veces nos comportamos de una manera extraña; cuando tenemos problemas en nuestras vidas, nos pasamos el día inquietos por cómo solucionarlos, algo que es muy normal.

Pero lo gracioso es que cuando estamos en una época buena y feliz, seguimos sin poder dejar de preocuparnos porque nuestra imaginación nos juega malas pasadas.

Empezamos a pensar en situaciones que todavía no han pasado o que quizás nunca sucederán, vemos problemas y conflictos donde realmente no los hay…

Y son precisamente esos pensamientos negativos los que al final no nos dejan ser felices ni disfrutar de esos dulces momentos que se nos presentan en nuestras vidas.

Hace unos años, yo también era así; todo me preocupaba. ¿Y si me pongo enferma? ¿Qué voy a hacer si me echan del trabajo? ¿Y si a mi familia le pasa algo?

Ahora cuando miro hacia atrás me arrepiento de no haber hecho algo para solucionarlo antes. Me doy cuenta de que esa época de mi vida la recuerdo con amargura porque no disfruté de todo lo bueno que había en ella por aquel entonces.

Fue precisamente ese arrepentimiento el que hace dos años me empujó a querer cambiar, y aquí quiero compartirte los 11 pasos que seguí para dejar de preocuparme tanto y empezar a vivir más feliz.

 

11 pasos para dejar de preocuparte y vivir más feliz

 

1. En vez de imaginar problemas, piensa en tus posibilidades

Voy a decirte algo que quizás te duela, pero es la única manera de dejar de preocuparte y empezar a vivir de verdad: la vida es corta.

Cuando menos te lo esperes, toda tu vida habrá pasado delante de ti y morirás. Y el tiempo que hayas estado preocupándote será un tiempo desperdiciado.

Si dejas de pensar siempre en lo que puede pasar, tendrás más tiempo para hacer las cosas que realmente quieres y conseguirás liberar a tu mente de gran parte de tus problemas.

Cambia tus pensamientos y conseguirás cambiar tu mundo. En vez de imaginar los obstáculos que se te pueden presentar, piensa en las posibilidades que hay en tu camino.

 

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2. Sólo tú puedes encontrar tu paz interior

La única persona que puede dejar de preocuparse por lo que pueda pasar eres tú. No hay nada ni nadie en el mundo que pueda mejorar tu vida si tú te niegas a cambiar tus pensamientos.

Aunque tengas a una persona que amas a tu lado diciéndote que todo está bien, si en tu cabeza no haces un esfuerzo por dejar de pensar cosas como “no seré capaz, no voy a poder, qué va a pasarme”, nada te hará cambiar de opinión.

Un gran ejercicio que yo suelo realizar es es este: cuando hay épocas en las que me encuentro muy angustiada, tomo papel y lápiz y escribo todas las cosas negativas que pienso.

Luego las leo una por una, y las convierto en frases positivas que me ayudan a darme cuenta de que en realidad la situación no es tan mala como parece.

 

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3. Sé racional

Este punto está muy relacionado con el anterior. A menudo nos preocupamos por cosas sobre las que no tenemos ningún control: ¿me contratarán después de esta entrevista de trabajo? ¿Qué pensarán los demás de mí si hago esto?

Por eso debes actuar de forma racional y comprender que si no puedes hacer nada para cambiarlo, es mejor dejarlo ir.

Por ejemplo, si algo no sale como esperabas y ya no tiene remedio, no te enfoques en lo que hiciste mal: repásalo y mira lo que sí hiciste bien y cuánto te esforzaste.

Aprende de ese error que has cometido para no caer en él la próxima vez, y sigue adelante. No pierdas tu tiempo con cosas del pasado que ya no se pueden arreglar.

¡Mira hacia el futuro y ve todo lo bueno que puedes hacer!

 

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4. Aprende a ser apático

Hay muchas cosas buenas en aprender a simpatizar con los demás y ponerte en su situación para comprenderles mejor y ayudarles si lo necesitan.

Pero la apatía es igual de importante cuando se trata de ti y de tu bienestar personal.

La apatía es definida como “una falta de interés, entusiasmo y preocupación”. Y para dejar de preocuparte, debes concentrarte en la tercera parte.

Tu interés y tu entusiasmo siempre deben estar a los niveles más altos que puedas, pero cuando se trata de tus inquietudes, debes dejarlas pasar y y mostrar poco interés por ellas.

Cuanto menos te preocupe lo que puedas hacer mal, qué pasará, o incluso lo que otros piensen de ti, menos peso llevarás encima, y más liberado te sentirás.

 

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5. ¡Siéntete bien contigo!

Esto puede parecerte obvio, pero lo cierto es que la mayoría de nosotros no nos sentimos bien con quienes realmente somos.

Siéntete orgulloso de la persona en la que te has convertido, y no le des importancia a las virtudes que te faltan. Tú ya tienes muchísimos talentos y habilidades que te hacen ser una persona especial y única.

Estoy segura de que hay otros en tu vida, como tus padres, tus hermanos, tu esposo o tu mujer, o tus hijos, a los que les encanta quien eres y están honrados de poder compartir sus vidas contigo.

Así que haz como ellos y ¡quiérete mucho!

 

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6. Tómate un momento de relax cada día

¿Qué es lo que hacemos hoy en día cuando tenemos algo de tiempo libre? Jugamos con las aplicaciones de nuestros teléfonos, entramos en Facebook para ver qué fotos nuevas han subido nuestros amigos, vemos la televisión…

Pero esto no es siempre buena idea, porque de esta manera no terminamos de desconectar de la realidad para centrarnos en nosotros.

Es muy importante que cada día dediques unos minutos a quedarte sólo con tus pensamientos, a entrar dentro de ti para recobrar tu paz.

Usa esos momentos en los que no haces nada para pensar positivamente en lo que quieres conseguir, o simplemente para dejar tu mente en blanco y mirar el paisaje a través de tu ventana.

Así le darás un descanso a tu mente y aclararás todas las preocupaciones que tienes para que desaparezcan poco a poco.

 

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7. No fuerces las cosas: deja que pasen naturalmente

Cuando estamos angustiados por algo, como por ejemplo empezar una nueva relación romántica, esperamos y esperamos a que algo – bueno o malo – pase.

Eso nos lleva a tener una preocupación excesiva que nunca se irá.

Es mejor mantener esos pensamientos fuera de nuestra mente y dejar que las cosas pasen de forma natural.

Dicen que cuando se deja de buscar es cuando encontramos a la pareja perfecta. Y la misma filosofía se aplica a otros aspectos de tu vida también.

Si sigues haciendo las mismas cosas que hasta ahora, pero sin preocuparte tanto por cada una de ellas, al final terminarás consiguiendo y encontrando lo que quieres.

 

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8. Deja el odio a un lado

Cuando odiamos a otras personas, sea por razones lógicas o no, en realidad les estamos dando poder sobre nosotros, sobre nuestras vidas y nuestra felicidad.

Pero estas personas tóxicas que nos han hecho daño no se merecen tener ese control sobre nosotros, y nosotros no deberíamos sacrificar nuestro valioso tiempo por ellas.

El odio sólo sirve para crear más odio, y si sigues por ese camino lo único que conseguirás es entrar en un laberinto de preocupación, miedo y angustia.

Si alguien te molesta o te hace daño, trata de evitar a esa persona y olvidarla sin guardar ningún rencor en tu corazón.

 

Frases budistas

 

9. Aprende a decir no

Si eres una persona que no puede dejar de preocuparse, lo más probable es que también te preocupes demasiado por los demás, y que les ayudes siempre que te lo pidan porque tú eres así.

Pero de lo que no te estás dando cuenta es de que al hacer esto estás absorbiendo los problemas de otros y no estás dejando tiempo para dedicarte a ti.

Es bueno tener un alma solidaria y hacer cosas por los demás, pero también debes valorarte a ti mismo y darte la importancia que te mereces.

Además, si cuidas a otros en exceso como si se tratasen de bebés, terminarán por ser incapaces de resolver sus problemas por sí mismos y no les harás ningún bien.

Por eso debes aprender a decir no en las situaciones que puedan perjudicarte a ti o en las que realmente necesites espacio y tiempo dedicados para ti.

 

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10. Cree en algo más grande que tú

Si te concentras solamente en ti y en tu vida, nunca podrás dejar de preocuparte y no tendrás fuerzas suficientes para realizar aquellos proyectos que te motivan y son positivos para ti.

Al creer en algo que vaya más allá de ti o de tu vida, conseguirás distraerte de los pensamientos negativos que tienes aferrados en tu mente.

Pero aquí no me refiero con creer en un dios o en una religión, sino en algo que a ti te entusiasme y te inspire a seguir adelante.

Puede ser cualquier cosa en la que pongas tu ilusión, como por ejemplo tu familia, iniciar un negocio, la amistad, el amor a otras personas, o incluso comenzar actividades que siempre hayas querido (dar clases de baile, aprender otro idioma…).

 

Dejar de preocuparse

 

11. Pero sobre todo ¡cree en ti mismo!

El paso más importante para dejar de preocuparte y comenzar a vivir una vida realmente feliz es creer en ti.

Si confías en ti mismo, en que tienes la fuerza necesaria para afrontar y solucionar cualquier problema que aparezca en tu vida, y realmente crees en ti, la mayoría de tus preocupaciones saldrán volando de tu cabeza.

Nada podrá detenerte en la vida, y ni el cielo tendrá límites para ti.

La confianza en uno mismo es lo que separa a los perdedores de los ganadores, a las personas normales de las extraordinarias, y a aquellos que se quedan a mitad del camino de los que llegan hasta su meta en la vida.

Piénsalo bien: seguro que a lo largo de todos estos años has tenido problemas o has vivido situaciones que creías que nunca pasarían. Pero ¡aquí estás!

Has sabido solucionarlos y seguir adelante. Así que si en el pasado lo has conseguido, ahora también podrás hacerlo.

 

Ser fuerte

 

Y tú, ¿cómo consigues dejar de preocuparte y ser más feliz? Déjame un comentario aquí abajo y dime qué piensas.

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Jenny del Castillo
Soy periodista especializada en negocios pero mi gran pasión es la motivación personal y ayudar a otros a lograr sus metas. Creo firmemente que las oportunidades en la vida no ocurren: las creas tú.

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